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Crítica de cine: No Se Aceptan Devoluciones

Con su cinta debut como director, los objetivos de Eugenio Derbez son claros y logran su cometido, pero están repletos de defectos de principiante y una muy clara influencia de su paso por la televisión

Por:   Carlos Díaz Reyes

viernes, 27 de septiembre del 2013

  • Drama. La película reúne comedia con un toque dramático, cuando la madre desea recuperar a su hija y quitársela al personaje interpretado por Eugenio Derbez. Foto: Vanguardia-Especial

Saltillo. Los objetivos del comediante Eugenio Derbez con su popular ópera prima, "No Se Aceptan Devoluciones", son claros: quiere hacer reír y quiere hacer llorar. La película cumple llanamente con dicho fin, dejando al espectador satisfecho con lo que acaba de ver, sin embargo, el problema de la cinta es el proceso. ¿Qué hace Derbez para conseguir dichos objetivos? ¿Cuáles son sus armas? ¿Cuál es el método con el que consigue arrancar llanto y carcajadas a su público? En esencia es sencillo: Una historia simple (vista un millón de veces), un final inesperado y todo aderezado con el humor y carisma que hizo famoso al mexicano en la pantalla chica.

La primera película dirigida y protagonizada por Derbez cuenta la historia de Valentín, un mujeriego acapulqueño que de pronto recibe la visita de una de sus aventuras, quien carga una bebé, asegurando que él es el padre y la abandona ahí con el irresponsable personaje. Valentín entonces olvida su vida de locuras, viaja a Los Angeles y consigue un buen trabajo como doble de riesgos en películas para mantener a su niña. La pequeña crece y todo va bien, hasta que de pronto la madre regresa, así de la nada, con la intención de recuperar a su pequeña.

De entrada: sabemos que el padre se encariña con una responsabilidad que él no quería, sabemos que habrá un juicio donde peligre su relación, y auguramos que el resto estará compuesto por chistes. Y eso es exactamente lo que sucede. Sin embargo, los personajes son desarrollados de forma superficial, creando huecos en la trama, como el misterioso personaje de la madre, del que no sabemos mucho. Los chistes, por otra parte, son guiños al Derbez que conocimos en la pantalla chica, desde juegos de palabras, hasta humor de pastelazo (caídas, golpes, etcétera), y claro, su inseparable compañero Sammy (por mucho lo más gracioso de toda la película, lo cual no es gran cosa, considerando que a Sammy lo puedes poner a decir lo que sea y siempre hará reír).

Para cubrir estos claros errores de un director poco experimentado, la cinta pone parches y costuras con lo que el público quiere ver: mucho melodrama y mucho humor a la Derbez. Pero cuidado, combinar drama y comedia no es un ejercicio fácil y Derbez tiene muchos tropiezos en este aspecto, resultando en escenas irregulares: el protagonista cantando un tema de Luis Miguel en medio del juicio por su hija, Sammy contando que el padre del protagonista ha muerto con su característica forma de hablar. ¿debemos reír o sentirnos conmovidos? Esto crea un conflicto de tono general, pues algunas situaciones carecen de lógica, mientras que el drama pretende ser muy serio. ¿La película es absurda o seria?

Gran parte del éxito de la cinta viene de una descomunal campaña publicitaria, donde nos han metido el título "No Se Aceptan Devoluciones" hasta en la sopa. Y cómo no, si la película cuenta con el auspicio de Televisa, quien ufanamente muestra su logo en los créditos iniciales. Y es que no podría ser de otra manera, luego del inusitado éxito de Demián Bichir en el extranjero y la comedia "Nosotros los Nobles" en la taquilla nacional, era el momento de Televisa de lanzar una de sus cartas fuertes al ruedo, levantando por fin este proyecto que ya tenía varios años intentando concretarse. No pudieron elegir un mejor momento.

Pero la influencia de Televisa va mucho más allá de su poder de promoción. Televisa es la escuela de Derbez y eso se nota. El novel director creció grabando cápsulas cómicas para eventos deportivos y protagonizando divertidos segmentos en sus programas "Al Derecho y al Derbez", "Derbez en Cuando" y más recientemente "La Familia P. Luche". Y mientras que sus papeles más recientes van desde la fallida serie cómica de Rob Schneider, "Rob", a comedias románticas como "No Eres Tú Soy Yo" (2010) y dramas como "La Misma Luna" (2007) y "Girl In Progress" (2012), sus inicios en la actuación fueron en telenovelas de los 80 como "Tal Como Somos".

El resultado de todas estas influencias en su película, no da para más, pues la historia de su cinta bien podría ser la trama de alguna telenovela cualquiera. Los recursos y la experiencia de Derbez como director están limitados a este universo: a crear tramas complacientes, fáciles, digeribles, pero con una sorprendente empatía con el público.

Si bien la historia podría ser un refrito de cuanto cliché cursi nos pase por la mente, hay detalles que funcionan bien. Algunas cuantas escenas están bien logradas (las secuencias de animación, el comienzo de la cinta, la secuencia de crecimiento de la niña); algunos momentos cómicos son efectivos; y el casting de las niñas (que representan a la hija en diferentes edades), desde bebé, hasta que se vuelve la debutante actriz Loreto Peralta, es bastante bueno, haciendo de la niña la mejor de todas las actuaciones de la cinta, incluso eclipsando a Derbez. Al comediante le haría falta salirse de su zona de confort para hacer de su cine un verdadero logro, y no quedarse en el melodrama, pues tiene al menos una idea clara de cómo contar una historia.

El resultado convence también por un elemento importante: el final. La última parte de la película es quizá el único elemento inesperado, de lo cual se pueden dividir dos opiniones: ¿es un riesgo sobresaliente o es un recurso fácil para forzar las lágrimas? Sea cual sea el caso, el llanto prometido llegará. La cinta cumple así con su misión: llanto y risas. Para conseguir tal resultado, el proceso no será el ideal, ni mucho menos un trabajo sobresaliente, sino a lo mucho el de un director principiante salido de Televisa, pero no cabe duda de una cosa, la película cumple con su cometido y un espectador no muy exigente, saldrá satisfecho.

No Se Aceptan Devoluciones

- Director: Eugenio Derbez

- Guión: Guillermo Ríos, Leticia López Margalli y Eugenio Derbez

- Actores: Eugenio Derbez, Jessica Lindsey, Loreto Peralta y Alessandra Rosaldo.

- Duración: 115 minutos

- Clasificación: B


"¿Cuál es el método con el que consigue arrancar llanto y carcajadas a su público? En esencia es sencillo: Una historia simple (vista un millón de veces), un final inesperado y todo aderezado con el humor y carisma que hizo famoso al mexicano en la pantalla chica"..

6 de 10

Es la calificación del crítico de VANGUARDIA.