Foto: Vanguardia/Archivo
Excélsior
"Me gustaría ser una de las mejores pianistas del mundo", dice la joven tapatía. Hoy muestra que está en ese camino al debutar en el Carnegie Hall interpretando a Shostakovich
México, DF. Lo que empezó como un pasatiempo a los tres años de edad con un piano eléctrico, hoy es un proyecto de vida: "Me gustaría ser una de las mejores pianistas del mundo", señala sin titubeo, Daniela Liebman quien a los 11 años de edad es la solista mexicana más joven en dar un concierto en el Carnegie Hall, en Nueva York.

Acompañada por The Park Avenue Chamber Symphony, bajo la batuta de David Bernard, la joven pianista originaria de Guadalajara, Jalisco, ofrecerá una gala hoy en la que interpretará el Concierto para piano no. 2, de Shostakovich; también participará el violinista estadunidense Jourdan Urbach, de 21 años de edad.

"La verdad que siempre fue mi sueño tocar en el Carnegie Hall y no me imaginé que fuera a los 11 años", comenta Liebman con risa pícara vía telefónica desde Nueva York, de donde viajará a Munich, Alemania, para asistir a un campamento con el pianista chino Lang-Lang del 3 al 7 de noviembre. Detalla que fue seleccionada de entre 300 músicos jóvenes, y de los 12 participantes es la única mexicana.

Quien ya se ha presentado en escenarios de Europa, Asia y Estados Unidos relata que el gusto por la música nació desde los dos años de edad cuando escuchaba a su padre tocar el violín y a su abuela el piano.

"A los dos años me compraron un violín pequeño pero nunca me atrajo mucho, y cada vez que escuchaba el piano que tocaba mi abuela me emocionaba mucho y yo quería tocarlo", recuerda.

Entonces lo que en un inicio parecía un juego se convirtió en una pasión, y luego en una profesión que siempre ha guiado su papá, Robert Liebman.

A los siete años ingresó al Instituto Universitario de Bellas Artes de Colima con el profesor Anatoli Zatin, compositor, músico y director de orquesta ruso.

Si bien su trayectoria es corta, los logros son significativos. A los siete años ganó su primera competencia en el Concurso Nacional de Piano Parnassos 2009 en Monterrey; un año después recibió el primer lugar en Noche de Madrid, en España donde compitió contra solistas de 16 países, y en 2012 ganó el primer premio en la categoría de músicos jóvenes en el Russian Music International Piano Competition en San José, California.

A ello se suma haber sido seleccionada para participar en un concierto de Lang-Lang que ofreció en Berlín para festejar su cumpleaños número 30, en junio pasado; en la gala participaron 50 niños músicos, y el concierto se repitió en la Ciudad

de  México.

Además del talento innato, Liebman dedica cuatro horas diarias a practicar el piano en casa, y la mitad de la semana estudia en Colima con

Anatoli Zatin.

 A ello suma las horas de clases de conocimientos generales que toma vía Skype con dos maestras de educación básica. Para la joven pianista el programa home school es la única manera de realizar su preparación como solista.

"Ya no voy a la escuela normal, llevo un programa con dos maestras particulares, una de inglés y otra en español. Es mucho más fácil por los viajes y las giras que no me permiten ir a la escuela, así tomo clases por Skype mucho más padre.

"Además mi maestro de piano vive en Colima, entonces pasó la mitad de la semana en Guadalajara y la otra mitad en Colima", dice con alegría.

Quien ha sido solista en la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes y la Filarmónica de Jalisco, confiesa que al estar frente al público le gusta compartir las emociones que siente en la música; si es una melodía triste, se esfuerza en trasmitir esa tristeza, pero si es alegre busca expresar esa energía.

"No sé cómo se hace, es parte de la dinámica de las melodías y depende del tipo de piezas, pero trato de comunicar a la audiencia lo que yo siento", comenta quien prefiere el jazz y no la música pop, gusta de la lectura y el ajedrez mas no la televisión. "Ya que empiezas a conocer te das cuenta que la música clásica es muy bonita", concluye.