La situación en nuestro país es difícil, y para nuestros adultos mayores, mucho más
Para don Carmelo, de 62 años, la crisis no ha sido fácil. Teniendo más de sesenta es complicado encontrar trabajo, más aún cuando a diario escucha de recortes de personal que involuran a cientos, si no a miles de trabajadores en todo el mundo: "si diario corren gente, pero no contratan a nadie" se queja.
Y es que para él, como para muchos adultos de más de sesenta años, es practicamente imposible encontrar trabajo "y eso que hay muchos viejitos que no quieren trabajar, muchos que ya están cansados y que de plano ya ni salir quieren, otros estamos aquí, buenos todavía pa´ la joda" declara retador.
Don Carmelo ha recibido negativas de talleres y empresas que dudan de su habilidad "muchos me han dicho así, derecho, que nomás no contratan y está bien, pues qué le va a hacer uno, pero cuando buscan soldadores y no me pelan nomás por mis años, pues no se vale".
Sin emabargo, su necesidad de trabajo no es una cuestión de dinero. Pese a la crisis, la pensión de su esposa y sus ahorros son suficientes para vivir bien, "por fortuna cuando trabajé le dí todo a mi esposa e hijos y ellos han sabido salir adelante, aunque no necesito tanto el dinero, todavía me siento útil, no soy una carga para nadie".
Uno de sesenta contra uno de dieciséis
Para Silvia Romero, subgerente de Recursos Humanos en Mega Comercial Mexicana sucursal Coapa, la experiencia de tener a adultos mayores en la tienda ha sido muy buena: "el 80% son muy trabajadores y cumplidos, no faltan y están dispuestos a ayudar al cliente; cumplen con los requisitos para entrar a trabajar en muy poco tiempo, tienen muchas ganas" relató en entrevista.
En comparación con los menores de edad de quince y dieciséis años que también han trabajado para la empresa, la gerente observa que "los señores son muy trabajadores, los niños lo toman a juego, vienen a ligar o a echar el cotorreo, muchas veces faltan por épocas de exámenes y se podría decir que se comportan así por la edad".
En contra, los adultos suelen ser más achacones que los muchachos, un diez por ciento aproximadamente no quiere hacer nada y en ocasiones llegan a faltar los domingos para estar con la familia, justo cuando se tiene mayor actividad en la tienda. "Como tenemos registro de asistencia, a las personas que faltan los fines de semana no les damos la oportunidad" comentó.
Muchos de los actuales cerillos que ayudan a los clientes con sus compras ocuparon buenos cargos, relató Silvia Romero, " hay gente con muchas ganas de superarse, por ejemplo, tuve uno que fue botones en un hotel de Reforma, y por su trabajo hablaba inglés y francés; mientras trabajaba aquí, ya jubilado, estudiaba alemán y japonés porque no quería quedarse así".
No a todas las empresas les importa la experiencia
Mónica Flores Barragán, directora regional de Manpower, afirmó que menos del 17 por ciento de las empresas en México no cuentan con políticas de inclusión laboral y por lo regular no están dispuestas a contratar a elementos de más de 50 años.
Argumentan, según Flores, que se enfermarán con regularidad y que muy pocos están familiarizados con el uso de nuevas tecnologías, como el manejo de internet, aunque sus mayores ventajas para competir sean la experiencia y el conocimiento acumulado en sus años de trabajo.
Si un adulto de más de sesenta permaneciera en una misma compañía, compartió la directiva, serían los mejores entrenadores para así reducir considerablemene la curva de aprendizaje en los procesos de capacitación. En su experiencia personal, relata, los empleados maduros son más leales, faltan menos y son más comprometidos, "porque saben que tienen pocas alternativas en el mercado laboral".
¿Es usted un adulto mayor y ha tenido dificultades para encontrar trabajo? ¿Ha contratado a gente mayor? ¿Cuál ha sido su experiencia? ¿Ha sufrido algún caso de discriminación laboral por edad, género o alguna otra causa? El espacio es de todos.
(Con información de Notimex)
sc