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Conflictos nacionalistas y religiosos beneficiarían a Al Assad

En el conflito de Siria a los diplomáticos occidentales les preocupa sobre todo la variable iraní.

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martes, 03 de abril del 2012

Fotografía enviada por la agencia de noticias siria (SANA) donde se muestra al presidente sirio Bashar Assad (C) en el barrio de baba Amr en Homs, Siria, el pasado 27 de marzo. Foto EFE
Fotografía enviada por la agencia de noticias siria (SANA) donde se muestra al presidente sirio Bashar Assad (C) en el barrio de baba Amr en Homs, Siria, el pasado 27 de marzo. Foto EFE

Estambul, Turquía.- Cada vez disminuye más el número de apoyos incondicionales al presidente sirio, Bashar al Assad, e incluso Rusia envía ahora advertencias a Damasco. Pero algunas fuerzas regionales siguen siendo fieles al mandatario, como Irán, algunos partidos iraquíes y kurdos radicales del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), prohibido en Turquía.

A los diplomáticos occidentales les preocupa sobre todo la variable iraní. Y es que temen que territorio sirio comience a librarse una guerra en la que estén involucrados tanto Irán como islamistas de la península arábiga, sunitas de Líbano, Hizbollah y las milicias kurdas.

"Los iraníes estarían dispuestos a una intervención limitada, pues ya enviaron a Siria a miembros de la Guardia Revolucionaria, pero no puedo imaginarme el envío de tropas de tierra y de la fuerza aérea" apunta un opositor sirio que no forma parte del Consejo Nacional Sirio. Después de todo, la supervivencia de un dictador árabe no es un tema que se pueda presentar sin más a la opinión pública como argumento para ir a la guerra.

Mientras, según círculos opositores sirios, en las intransitables montañas de la provincia de Alepo se agrupan cientos de kurdos pertenecientes a una organización siria hermana del PKK que lucha contra los revolucionarios sirios. "Assef Schaukat, cuñado de Al Assad, fue en otoño pasado a las montañas Kandil (en el norte de Irak)", explica el opositor sirio-kurdo Salah Badrudin. "Convenció a algunos para que regresaran a Siria y se pusieran del lado de Al Assad y contra Turquía, que en este caso defiende a los opositores", agrega.

Ankara, por su parte, está haciendo todo lo posible para no verse arrastrada a una confrontación militar. El gobierno turco ha ofrecido refugio a los desertores del Ejército sirio pero éstos no cuentan con total libertad de movimientos en el país vecino. Cada comandante rebelde que quiera desplazarse debe contar con el permiso previo de las autoridades turcas, explican algunas fuentes.

En la zona kurda de Irak se encuentran en la actualidad un millar de desertores kurdos de Siria, a los que acoge el Partido Democrático del Kurdistán (KDP) de Massud Barsani, que controla la parte occidental de la region autónoma kurda del norte de Irak. Sin embargo, la Unión Patriota del Kurdistán (PUK) del presidente Yalal Talabani y los partidos iraquíes chíitas que llevan la voz cantante en Bagdad están del lado del clan Al Assad.

En realidad, Al Assad puede beneficiarse de estos conflictos y diferencias nacionales y religiosas. Y es que, desde el principio, la estrategia del presidente sirio se ha basado en amenazar a la comunidad internacional con un "incendio" en la región.