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Compartir, nueva idea empresarial; emprenda sin invertir mucho

El nuevo modelo de negocios, ideal para quienes inician pues ayuda a bajar gastos

Por:   El Universal

viernes, 23 de agosto del 2013

  • Iniciativa. Este es un concepto de trabajo flexible y colaborativo que combina espacio y comunidad. Fomenta el aprendizaje y el desarrollo personal. FOTO: VANGUARDIA-ARCHIVO

MÉXICO, D.F.- ¿Alguna vez te imaginaste poder interactuar en un solo espacio con personas que comparten tu mismo ámbito, y así desarrollar nuevas habilidades de negocio que te lleven a alcanzar el éxito empresarial? Hoy, es una tendencia a nivel mundial que jóvenes empresarios o profesionales independientes busquen un espacio de trabajo, físico o virtual, para desarrollar sus proyectos profesionales y de la mano elevar su competitividad. 

Especialistas afirman que la dinámica del emprendimiento no requiere espacios amplios ni propios, ya que esto genera un desembolso que, para los nuevos emprendedores está fuera de su alcance. 

Pero, si eres un emprendedor, tienes una Pyme, trabajas de forma independiente o haces Home Office, el CoWorking (trabajo colaborativo) es un modelo de negocio que te brindará la oportunidad de relacionarte con otras personas para cimentar un proyecto, explica Anakani Ocampo Auro, catedrática en la Universidad Panamericana. 

El término CoWorking fue inventado por Bernie DeKoven en 1999, un modelo de negocios nacido en Estados Unidos, que toma relevancia en España y hoy en México es una "moda" que ayuda a los jóvenes emprendedores a reducir costos. 

Se estima que existen más de 2 mil espacios de CoWorking en el mundo; en nuestro país hay siete empresas que brindan este servicio, indica Luis Barrios, director general de The Pool. 

En México el CoWorking empezó hace dos años con una empresa pequeña en Oaxaca, y en el Distrito Federal la pionera fue El 3er. Espacio, cuenta Rogelio Cuevas del equipo Centraal. 

Este modelo de negocio no es otra cosa más que un espacio compartido de oficinas que funciona a través de una membresía, con la que accederás a servicios básicos como: WiFi, fax, copias, salas de juntas, conferencias y cafetería que te ayudarán a desarrollar tu trabajo. 

"El CoWorking es para todas aquellas personas que buscan un espacio de trabajo y que no quieren realizarlo fuera de su casa, es un Starbucks de paga", comenta Rogelio Cuevas. 

Las membresías de CoWorking que ofrecen algunas firmas en el mercado se contratan por mes, por día o por hora, los precios oscilan desde los 30 pesos hora, 80 pesos por día hasta 4 mil 500 por una membresía ilimitada. 

Aprender de los errores del vecino 

Rodrigo Arévalo, de 27 años, director de la empresa Uber en México, utiliza los servicios de CoWorking desde hace tres meses, asegura que es un espacio valioso en el que aprendes de los errores de tu vecino para no volverlos a cometer. 

"Para los emprendedores contratar una oficina es un gasto fijo e innecesario; este nuevo modelo de negocio te permite interactuar con más personas, estamos en el mismo canal para encontrar oportunidades de negocio", considera. 

Lo que busca un CoWorking es vincular diversos proyectos con múltiples personalidades, las cuales podrán aportar conocimientos para generar un valor agregado que tu solo en un local u oficina virtual no podrás alcanzar. 

Al pagar tu membresía, la empresa te proporcionará una mesa de trabajo, tú tendrás que llevar tu dispositivo móvil, algunos cuentan con espacios (lockers) en los que podrás guardar cosas adicionales y así laborar con mayor libertad. 

Por lo regular es un espacio que cuenta desde 300 hasta 600 metros cuadrados en los que pueden convivir al mismo tiempo con alrededor de 50 personas, explica Luis Barrios. 

En la ciudad hay empresas que ofrecen servicios más allá del CoWorking tienen salas de juntas, cocina para elaborar bocadillos, terrazas, salón de clases, actividades de integración, eventos mensuales para vincularte con tu comunidad, entre otros beneficios. 

The Pool es un centro de negocios emprendedor que tienen cuatro meses de operación, cuenta hasta el momento con 29 miembros, y cada mes se inscriben siete emprendedores más, manejan solo una membresía mensual de 3 mil pesos. 

En Centraal los costos van desde los 350 pesos hasta los 4 mil 500 pesos, llevan tres meses de operación y se ubican en la colonia Condesa, casi en la esquina de la Secretaría de Economía (SE). 

Como requisitos para poder acceder a este servicio las empresas te solicitarán ser mayor de 18 años, contar con un equipo de cómputo propio, y llenar un formulario de calificación. Aunque también deberás firmar un código de conducta y buen uso de la red. 

Centraal / The Pool / Regus (oficinas virtuales) 

- 4 mil 500 pesos + IVA / 4 mil 500 pesos + IVA / 204 dólares al mes +IVA. 

- Horas de acceso ilimitadas / Espacio asignado / 5 días de uso de oficina privada + Internet Gratis. 

- Locker y buzón / 14 horas de uso de sala de juntas / Acceso a más de 1,500 business lounges y cafes. 

- Acceso a la comunidad / Domicilio Fiscal / Dirección comercial. 

- Herramientas de comunicación / Uso de cafetería y sala de estar / Contestación telefónica. 

- Eventos de la comunidad / Uso de cabinas telefónicas / Mailbox Plus. 

- 30% de descuento en salas de juntas / Un curso gratis al mes / Te pedirán una cuota inicial de 79 dls., más dos meses por adelantado de la renta mensual que te será devuelto al final del contrato de 12 meses. 

- Clases y programas de formación / 30% de descuento en cursos / Recepción de mensajería y paquetería / 10% de descuento en renta de espacios para eventos. 

- 80 impresiones y copias / Acceso a eventos de la comunidad.

Una alianza estratégica, es prototipo

MÉXICO, D.F.- El día de hoy, es muy común encontrar en casi todas las avenidas de la vida una en la que el individualismo, logre sacar adelante algún propósito, y sin tratar de ubicar por encima o subordinar un esquema de trabajo sobre otro, el Co-Working representa una orientación que los emprendedores deben tomar en consideración para fomentar la creación de su negocio, para acelerarlo o en su caso consolidarlo. 

Hace ya muchos años que el término de alianza estratégica, se puso de moda, las empresas encontraron de repente un formato novedoso para avanzar en la búsqueda de sus objetivos, y que representaba en una arista, la posibilidad de logro, que sin este esquema se contemplaba difícil. Por la otra arista, se enfrentaba el gran reto de aprender a cooperar, a establecer alianzas, a trabajar conjuntamente, inclusive cuando las partes pudieran ser competidores. 

En las escuelas de negocios se acuñaron términos como; "competencia"; dando a entender que se buscaba la competencia colaborativa y se estructuraron programas y talleres para que las personas aprendiesen a trabajar juntas y conformar verdaderos equipos. La bondad del esquema colaborativo se puede extender a espacios que trascienden la empresa. 

En la sociedad y la ciencia encontramos muchos ejemplos en los que la cooperación supera los resultados que se alcanzan únicamente con la competencia. 

Para algunos emprendedores, enfrentarse al complejo y difícil reto de crear una empresa por su cuenta, es asumir que es parte del proceso, casi una manda. Pero la buena noticia, es que inclusive en esta actividad tan creativa, tan individualista, y quizá tan solitaria, la colaboración en algunas etapas generaría soluciones a diversos problemas. 

Algunos de las potenciales soluciones ya existen, otras habría que buscarlas, y en este andar, el tener una orientación divergente en la que caben posibles soluciones que no necesariamente se habían considerado, es muy importante. 

Mi particular punto de vista, es que en alguna medida importante, la mortandad de las incipientes empresas se debe a que el empresario no ha buscado un conjunto de apoyos que fortalezcan su esfuerzo y hagan más robusta su concepción de empresa, inclusive a partir de la misma idea. 

Sin duda, un aspecto que debe vencerse para incluir formalmente la colaboración requerida, es la idea de que si se incluye colaboración de alguien, la idea podría ser "robada". Así como existen los mecanismos para colaborar efectivamente, también deben existir los propios para compartir beneficios de una tarea colectiva cuyo resultado podría ser mayor y por supuesto que más sustentable. 

El empresario que quiera ver florecer su negocio, debería conceptualizarlo como un esfuerzo de colaboración y no ese tradicional "hombre o mujer orquesta". 

*Profesor del Departamento de Contabilidad y Finanzas del Tec de Monterrey