OPINIÓN
'Ya no quiero estar separado de mi esposa pero no he podido hablar con ella por culpa de mi suegra...'
miércoles, 16 de noviembre del 2011
QUERIDA ANA:
Tuve que estar fuera del país por ocho meses porque de la empresa donde trabajo me enviaron a tomar unos cursos. No pude llevarme a mi esposa porque no iba a estar en un lugar fijo permanentemente, tenía que viajar con mucha frecuencia. No tenemos hijos y ella, durante ese tiempo, decidió irse a vivir a casa de su madre que vive en otro Estado, a cinco horas de distancia por carretera.
Desde que regresé, mi vida ha sido un desorden y la causa es mi suegra. Ella está enferma, creo que tiene problemas de salud mental. La familia está consciente de ello pero creo que no han querido afrontarlo.
Esa señora se comporta de manera muy impropia y en lo que a mí respecta, me odia. No sé por qué pues yo siempre la he respetado y la he tratado con mucha consideración, y a mi esposa la he querido, le he sido fiel y le he dado todo lo necesario y hasta más.
Pienso que tal vez se deba a que no hemos tenido hijos, pero ya está claro que es mi esposa la que no puede concebir. Aunque esto último es solamente una conjetura mía.
Desde que regresé, hace tres semanas, solamente el día que llegue y una semana después, he hablado por teléfono con mi esposa, quiero que regrese y así se lo dije, y que si hay algo que nos está separando, lo hablemos y lo resolvamos, pero parece que eso va a ser imposible, ya que cuando llamo, todos los días cuando regreso de mi trabajo, contesta inmediatamente mi suegra y no me deja hablar con mi esposa.
¿Cómo le hago para que mi matrimonio funcione bien si mi suegra se sigue metiendo entre mi esposa y yo? ¿Tiene algún consejo para mí? Se lo voy a agradecer mucho.
ABANDONADO
QUERIDO ABANDONADO:
El problema no es tu suegra, es tu esposa. ¿Por qué todavía está viviendo lejos de ti si ya estás de regreso?
Sugiero que vayas a donde vive tu suegra y visites a tu esposa y arregles allí mismo que regrese contigo a su casa. Si ella quiere salvar su matrimonio, estará dispuesta a ir a terapia junto contigo. Si se rehúsa a regresar, asiste tú a terapia y decide lo que sea mejor para ti.
Sinceramente te deseo suerte. Creo que la vas a necesitar.
ANA
QUERIDA ANA:
Me casé hace tres años en mi ciudad natal en México, que es en Coahuila, con un norteamericano e inmediatamente después de la boda, venimos a vivir a Estados Unidos.
Soy muy feliz con mi esposo, es un hombre de lo mejor.
Ahora estoy embarazada de siete meses y voy a tener aquí a mi bebita. Mi mamá va a venir a acompañarme. Pero lo que quiero contarte también, aparte de nuestra felicidad por nuestra bebé, es que la esposa de un compañero de trabajo de mi esposo, con quien he tenido una muy bonita amistad, ofreció hacerme un babyshower. Yo me emocioné mucho porque como estoy lejos de mi familia y amistades, no lo esperaba.
Y como estamos tan lejos, es obvio que ni siquiera mi mamá va a poder estar conmigo ese día, menos alguien de la familia o amigas, pero mi amiga me sugirió algo muy interesante y bonito: Que le escribiera una tarjetita a todas las parientes y amigas y les contara del babyshower, que compartiera con ellas mi alegría y les pidiera que no enviaran regalos, que en lugar de eso les pidiera que me enviaran una tarjeta o una carta con sus mejores consejos y sugerencias.
Me pareció una idea estupenda. Dice mi amiga que podré aprender muchas cosas importantes para mi bebita y para mí con esos consejos y que además las guarde para cuando ella esté grande y pueda leer esas tarjetas o cartas, pues además de ser un recuerdo muy querido para mí, mi hija se dará cuenta de cuántas personas la querían antes de que naciera.
¿Verdad que fue muy buena la sugerencia? Inmediatamente comencé a escribir y ¿qué cree? Ya comenzaron a llegar las tarjetas y las cartas. Están hermosas y con algunas hasta he llorado, como con la de mi abuelita y la de una prima que siempre fue también mi gran amiga y andábamos juntas para todos lados.
Quise contarle esto tan bonito para que si quiere ponerlo en su columna, lo haga, por favor y así lo voy a leer por internet.
Muchas gracias y le mando un beso muy cariñoso de parte mía y de mi bebita.
MAMÁ FELIZ
QUERIDA MAMÁ FELIZ:
Se transparenta en tu carta la felicidad y me da mucho gusto. Gracias mil por esos besos y muéstrale un día a tu bebita también esta carta. La idea de tu amiga fue extraordinaria y muy original. Gracias por compartirla, creo que será útil no solamente para alguien que esté planeando una fiesta para una señora cuyas amigas y familia estén lejos, sino también para aquellas que “ya lo tienen todo”. Que tu bebita tenga un feliz arribo y felicitaciones para ti y tu esposo.
ANA
‘Ya no quiero estar separado de mi esposa pero no he
Tuve que estar fuera del país por ocho meses porque de la empresa donde trabajo me enviaron a tomar unos cursos. No pude llevarme a mi esposa porque no iba a estar en un lugar fijo permanentemente, tenía que viajar con mucha frecuencia. No tenemos hijos y ella, durante ese tiempo, decidió irse a vivir a casa de su madre que vive en otro Estado, a cinco horas de distancia por carretera.
Desde que regresé, mi vida ha sido un desorden y la causa es mi suegra. Ella está enferma, creo que tiene problemas de salud mental. La familia está consciente de ello pero creo que no han querido afrontarlo.
Esa señora se comporta de manera muy impropia y en lo que a mí respecta, me odia. No sé por qué pues yo siempre la he respetado y la he tratado con mucha consideración, y a mi esposa la he querido, le he sido fiel y le he dado todo lo necesario y hasta más.
Pienso que tal vez se deba a que no hemos tenido hijos, pero ya está claro que es mi esposa la que no puede concebir. Aunque esto último es solamente una conjetura mía.
Desde que regresé, hace tres semanas, solamente el día que llegue y una semana después, he hablado por teléfono con mi esposa, quiero que regrese y así se lo dije, y que si hay algo que nos está separando, lo hablemos y lo resolvamos, pero parece que eso va a ser imposible, ya que cuando llamo, todos los días cuando regreso de mi trabajo, contesta inmediatamente mi suegra y no me deja hablar con mi esposa.
¿Cómo le hago para que mi matrimonio funcione bien si mi suegra se sigue metiendo entre mi esposa y yo? ¿Tiene algún consejo para mí? Se lo voy a agradecer mucho.
ABANDONADO
QUERIDO ABANDONADO:
El problema no es tu suegra, es tu esposa. ¿Por qué todavía está viviendo lejos de ti si ya estás de regreso?
Sugiero que vayas a donde vive tu suegra y visites a tu esposa y arregles allí mismo que regrese contigo a su casa. Si ella quiere salvar su matrimonio, estará dispuesta a ir a terapia junto contigo. Si se rehúsa a regresar, asiste tú a terapia y decide lo que sea mejor para ti.
Sinceramente te deseo suerte. Creo que la vas a necesitar.
ANA
QUERIDA ANA:
Me casé hace tres años en mi ciudad natal en México, que es en Coahuila, con un norteamericano e inmediatamente después de la boda, venimos a vivir a Estados Unidos.
Soy muy feliz con mi esposo, es un hombre de lo mejor.
Ahora estoy embarazada de siete meses y voy a tener aquí a mi bebita. Mi mamá va a venir a acompañarme. Pero lo que quiero contarte también, aparte de nuestra felicidad por nuestra bebé, es que la esposa de un compañero de trabajo de mi esposo, con quien he tenido una muy bonita amistad, ofreció hacerme un babyshower. Yo me emocioné mucho porque como estoy lejos de mi familia y amistades, no lo esperaba.
Y como estamos tan lejos, es obvio que ni siquiera mi mamá va a poder estar conmigo ese día, menos alguien de la familia o amigas, pero mi amiga me sugirió algo muy interesante y bonito: Que le escribiera una tarjetita a todas las parientes y amigas y les contara del babyshower, que compartiera con ellas mi alegría y les pidiera que no enviaran regalos, que en lugar de eso les pidiera que me enviaran una tarjeta o una carta con sus mejores consejos y sugerencias.
Me pareció una idea estupenda. Dice mi amiga que podré aprender muchas cosas importantes para mi bebita y para mí con esos consejos y que además las guarde para cuando ella esté grande y pueda leer esas tarjetas o cartas, pues además de ser un recuerdo muy querido para mí, mi hija se dará cuenta de cuántas personas la querían antes de que naciera.
¿Verdad que fue muy buena la sugerencia? Inmediatamente comencé a escribir y ¿qué cree? Ya comenzaron a llegar las tarjetas y las cartas. Están hermosas y con algunas hasta he llorado, como con la de mi abuelita y la de una prima que siempre fue también mi gran amiga y andábamos juntas para todos lados.
Quise contarle esto tan bonito para que si quiere ponerlo en su columna, lo haga, por favor y así lo voy a leer por internet.
Muchas gracias y le mando un beso muy cariñoso de parte mía y de mi bebita.
MAMÁ FELIZ
QUERIDA MAMÁ FELIZ:
Se transparenta en tu carta la felicidad y me da mucho gusto. Gracias mil por esos besos y muéstrale un día a tu bebita también esta carta. La idea de tu amiga fue extraordinaria y muy original. Gracias por compartirla, creo que será útil no solamente para alguien que esté planeando una fiesta para una señora cuyas amigas y familia estén lejos, sino también para aquellas que “ya lo tienen todo”. Que tu bebita tenga un feliz arribo y felicitaciones para ti y tu esposo.
ANA
‘Ya no quiero estar separado de mi esposa pero no he