Triggerfinger

+ Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Después de un invierno largo y oscuro, el deseo de sol, de viajar, beber al aire libre, pasar tiempo con amigos y escuchar música definen el verano para muchos europeos.

Después de un invierno largo y oscuro, el deseo de sol, de viajar, beber al aire libre, pasar tiempo con amigos y escuchar música definen el verano para muchos europeos. Así que en estos meses abundan por aquí los festivales de música, que reúnen todos estos ingredientes.

Uno de los más populares en Holanda es Pinkpop, que se celebra en el sur del país y también atrae a gente de Alemania y Bélgica.

Pinkpop es un festival generoso. Aunque su oferta cae en general en la amplia categoría del rock pop, suele ofrecer también algo para hip hoperos y metaleros, para los fans de la música electrónica y para los fans de cantautores. Por lo demás, no le hace ascos a los grandes números -este año sus cabezas de cartel fueron The Killers, Kings of Leon y Green Day-, y también se esfuerza por ser un escaparate para músicos holandeses.

La edición de este año, el fin de semana pasado, se mantuvo en sus cifras habituales: 60 mil personas asistieron en total los tres días que duró. Así que visto como escaparate de la música popular, refleja cosas interesantes.

Número uno, el inglés es la lengua franca del rock pop. Dos, estamos ante una música que como expresión artística es profundamente conservadora. La estructura de sus canciones es similar, los estribillos se repiten hasta la náusea, los temas son semejantes, y el aspecto de los músicos sigue patrones.

Tres, en toda generación hay cantantes que creen que son rompedores porque se pintan el cabello de color chillón y muestran los ligueros o el calzón; y en toda generación hay adolescentes que al verlos creen estar ante la bofetada más grande dada nunca jamás a lo establecido, y enaltecen su música por más anodina que sea.

Cuatro, en medio de todo esto aparecen los titanics, que suelen ser grupos estadounidenses. Se les reconoce porque su producción es gigantesca, porque todos los espectadores conocen sus canciones, y porque sus integrantes son ya showmen profesionales: saben cuándo saludar al público, se han aprendido un par de palabras del idioma local, su show sigue una pauta estructurada, su imagen está cuidadosamente diseñada, y venden una espontaneidad tan fresca como una coca-cola tibia.

Cinco, en todo festival aparece siempre una gema inesperada.

Este año fue un grupo de Amberes, Triggerfinger. Lo forman tres tipos que están en esa época de la vida en que las tías los llaman "maduritos". Llevan casi diez años tocando juntos, pero no fue sino hasta el año pasado, tras hacer un cover de una  sentimentaloide canción sueca, cuando por fin llegaron al número uno de la radio en Holanda y Bélgica.

En las fotografías promocionales aparecen con una actitud arrogante y una imagen arcaica. Así que muchos asistentes anticipaban a un trío de rucos heridos por no tener la popularidad que creían merecer, tocando canciones mediocres mientras llegaba la oportunidad de tocar su gran hit, momento en que el público haría olas con los brazos.

Pero cuando salieron al escenario causaron estupor: el baterista y el bajista, un hombre con aspecto de cadenero rufián de discoteca, iban de traje rosa brillante; el vocalista completamente de negro y con zapatos de charol.

Lo que siguió fue fascinante. Resultó que su música es bastante heavy, que todas sus canciones estaban ligadas, que ninguna resultó relleno, que el concierto de una hora no tuvo ningún valle, y que no se limitaron a interpretar sus canciones como aparecen en los discos, sino que las hicieron sonar como lo que era: un show en vivo.

Y mientras todo esto ocurría, en vez de comportarse como rockstars aburridos de ser estrellas y con ganas de irse al hotel, se comportaron como músicos haciendo lo que toda la vida han querido hacer.

Cuando un grupo consigue un show así muestra el nivel que el rock puede alcanzar. El problema es que todos los demás actos a su alrededor desnudan sus miserias: unos se ven artificiales y otros amateurs, en algunos resalta el conformismo de sus músicos, y en algunos más la comodidad del estrellato.

(Los conciertos de Pinkpop 2013 están en http://3voor12.vpro.nl/) @luisalfredops / www.librosllamanlibros.com



Somos un medio de comunicación digital e impreso con cinco décadas de historia; nos hemos consolidando como uno de los sitios de noticias más visitados del Noreste de México.

Como medio multiplataforma, nos distinguimos por ofrecer contenidos confiables y de alta calidad, abarcando una amplia gama de temas, desde política y estilo de vida hasta artes y cultura. Además, ofrecemos artículos de análisis, entretenimiento y recursos útiles a través de formatos innovadores en texto, fotografía y video, que permiten a nuestros lectores estar siempre bien informados con las noticias más relevantes del día.

Nos enorgullece tener un equipo editorial compuesto por periodistas especializados en Derechos Humanos, Deportes y Artes.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM