OPINIÓN
Soy 132
miércoles, 06 de junio del 2012
Dentro de dos meses tal vez recordemos los hechos ocurridos en la recta final de la campaña de Enrique Peña Nieto como parte de un recuento de causas y razones que expliquen el resultado de la elección presidencial.
La primera fecha importante será, sin duda el viernes 11 de mayo, el escenario la Universidad Iberoamericana campus Santa Fe, cientos de alumnos manifiestan su rechazo al candidato priísta a la primera magistratura del País, le llaman cobarde y asesino. En los hechos los jóvenes de la Ibero destruyen la imagen de Peña Nieto como un candidato invencible, percepción que con tanto esmero y sin recato fue construyendo la televisión mexicana.
Ante lo inesperado, con la adrenalina circulando al máximo, con la sensibilidad de un elefante y con el tacto político de un dinosaurio en una tienda de artículos de cristal, los dirigentes del PRI y del Partido Verde, en lugar de controlar los daños, rociaron gasolina sobre el fuego al atribuir las protestas a infiltrados.
El lunes 14 de mayo comienza a circular en las redes sociales un video elaborado por los alumnos de la UIA, un grupo de 131 jóvenes dan su nombre y matrícula de estudiante, credencial en mano desmienten las afirmaciones de que quienes abuchearon a Peña Nieto eran acarreados.
Así surge el movimiento en el que decenas de miles de jóvenes mexicanos se asumen como el estudiante 132 que no alcanza a salir en el video, “yo soy 132” tiene ya una dimensión nacional y ha dañado de manera importante uno de los engranes de la siempre aceitada maquinaria electoral del PRI.
Después han seguido las marchas y protestas que buscan medios masivos realmente plurales e imparciales en la cobertura informativa de las campañas políticas, le piden al enorme monstruo de los medios de comunicación masiva, engordado siempre con el dinero y los favores del poder, que cambie su régimen alimenticio. Eso suena imposible.
Pero como si lo anterior fuera poco, la campaña de Peña Nieto tuvo que soportar un nuevo golpe mediático, el 31 de mayo, un reconocido grupo editorial nacional publicó un estudio de opinión que ubica al candidato tricolor prácticamente en empate técnico con Andrés Manuel López Obrador, abanderado de las izquierdas.
La tendencia es clara, Peña Nieto en caída libre y López Obrador en pleno ascenso. Es una curva que parece iniciar su tramo ascendente en el caso del candidato de las izquierdas y en declinación en el caso del priísta.
La siguiente fecha clave aún no llega, es el 10 de junio, ese día se llevará a cabo el segundo debate entre los candidatos presidenciales y todos los elementos visibles y valorables hasta el momento indican que ese hecho acentuará la caída de Peña Nieto y el avance de Andrés Manuel.
Todo esto ocurre a un mes de la elección presidencial, tiempo suficiente, según los expertos, para remontar una diferencia de 10 puntos porcentuales. Demasiado largo el trecho para un candidato que a cada paso recibe un golpe mediático.
Ahora comienza a tomar fuerza en la opinión pública del llamado “voto útil”, que no es otra cosa que votar por el aspirante del PAN o de la izquierda que se encuentre más cerca de Peña Nieto.
Entre los factores evidentes y a considerar deben estar los ataques que lanzarán los adversarios en la recta final, los usos y costumbres indican que los ataques más fuertes se guardan para la última quincena de campaña ¿Qué nos falta por ver?
Lo que en enero se antojaba como una ventaja insuperable, hoy no se ve así, el candidato que lucía invencible hoy se ve francamente vulnerable y todo indica que el resultado final de la contienda favorecerá a Andrés Manuel López Obrador.
hmedinaf3@gmail.com
La primera fecha importante será, sin duda el viernes 11 de mayo, el escenario la Universidad Iberoamericana campus Santa Fe, cientos de alumnos manifiestan su rechazo al candidato priísta a la primera magistratura del País, le llaman cobarde y asesino. En los hechos los jóvenes de la Ibero destruyen la imagen de Peña Nieto como un candidato invencible, percepción que con tanto esmero y sin recato fue construyendo la televisión mexicana.
Ante lo inesperado, con la adrenalina circulando al máximo, con la sensibilidad de un elefante y con el tacto político de un dinosaurio en una tienda de artículos de cristal, los dirigentes del PRI y del Partido Verde, en lugar de controlar los daños, rociaron gasolina sobre el fuego al atribuir las protestas a infiltrados.
El lunes 14 de mayo comienza a circular en las redes sociales un video elaborado por los alumnos de la UIA, un grupo de 131 jóvenes dan su nombre y matrícula de estudiante, credencial en mano desmienten las afirmaciones de que quienes abuchearon a Peña Nieto eran acarreados.
Así surge el movimiento en el que decenas de miles de jóvenes mexicanos se asumen como el estudiante 132 que no alcanza a salir en el video, “yo soy 132” tiene ya una dimensión nacional y ha dañado de manera importante uno de los engranes de la siempre aceitada maquinaria electoral del PRI.
Después han seguido las marchas y protestas que buscan medios masivos realmente plurales e imparciales en la cobertura informativa de las campañas políticas, le piden al enorme monstruo de los medios de comunicación masiva, engordado siempre con el dinero y los favores del poder, que cambie su régimen alimenticio. Eso suena imposible.
Pero como si lo anterior fuera poco, la campaña de Peña Nieto tuvo que soportar un nuevo golpe mediático, el 31 de mayo, un reconocido grupo editorial nacional publicó un estudio de opinión que ubica al candidato tricolor prácticamente en empate técnico con Andrés Manuel López Obrador, abanderado de las izquierdas.
La tendencia es clara, Peña Nieto en caída libre y López Obrador en pleno ascenso. Es una curva que parece iniciar su tramo ascendente en el caso del candidato de las izquierdas y en declinación en el caso del priísta.
La siguiente fecha clave aún no llega, es el 10 de junio, ese día se llevará a cabo el segundo debate entre los candidatos presidenciales y todos los elementos visibles y valorables hasta el momento indican que ese hecho acentuará la caída de Peña Nieto y el avance de Andrés Manuel.
Todo esto ocurre a un mes de la elección presidencial, tiempo suficiente, según los expertos, para remontar una diferencia de 10 puntos porcentuales. Demasiado largo el trecho para un candidato que a cada paso recibe un golpe mediático.
Ahora comienza a tomar fuerza en la opinión pública del llamado “voto útil”, que no es otra cosa que votar por el aspirante del PAN o de la izquierda que se encuentre más cerca de Peña Nieto.
Entre los factores evidentes y a considerar deben estar los ataques que lanzarán los adversarios en la recta final, los usos y costumbres indican que los ataques más fuertes se guardan para la última quincena de campaña ¿Qué nos falta por ver?
Lo que en enero se antojaba como una ventaja insuperable, hoy no se ve así, el candidato que lucía invencible hoy se ve francamente vulnerable y todo indica que el resultado final de la contienda favorecerá a Andrés Manuel López Obrador.
hmedinaf3@gmail.com