OPINIÓN
Saldo y balance
lunes, 16 de julio del 2012
Gabriela Cuevas
En el Partido Acción Nacional se ha iniciado un proceso de reflexión sobre lo ocurrido en las pasadas elecciones. Simpatizantes, militantes y dirigentes tenemos la tarea de hacer un diagnóstico autocrítico sobre los resultados obtenidos y así trazar los caminos que permitirán al partido proyectarse hacia el futuro.
La ciudadanía dejó un claro mensaje a través de su voto y el PAN no puede hacer otra cosa que acusar de recibido ante resultados tan contundentes.
Los números en el DF
Para la jefatura de Gobierno el PAN obtuvo 13.6% de la votación total, equivalente a la mitad de su votación en 2006 y poco más de un tercio de la votación obtenida en el 2000. De hecho, el número de votos recibidos es el más bajo en toda la historia del partido en la capital, por debajo incluso del porcentaje conseguido en 1997.
A nivel delegacional se reporta la misma tendencia. Se perdieron dos jefaturas delegacionales (Cuajimalpa y Miguel Hidalgo), mientras que Benito Juárez, el gran bastión panista, se ganó con una diferencia de tan sólo 498 votos frente a la candidata del Movimiento Progresista. Aun más revelador resulta que en el llamado “corazón panista” se obtuvieron 77 mil 750 votos para la candidata presidencial, en tanto que las izquierdas alcanzaron 96 mil 068 votos. Una desventaja de 18 mil 318 sufragios.
En la elección de diputados federales de mayoría relativa el PAN sólo ganó el distrito 15 federal (Benito Juárez, precisamente) con una diferencia de 451 votos, un distrito que en las elecciones de 2009 se había ganado dos a uno.
En la contienda por las diputaciones locales de mayoría relativa los resultados tampoco fueron halagadores: con una escasa diferencia, el PAN ganó sólo dos de los 40 distritos (perdiendo distritos tan emblemáticos como el 17 local); y obtuvo 10 diputados de representación proporcional gracias a las fórmulas electorales. Es decir, en la Asamblea Legislativa sólo 12 de los 66 diputados serán panistas.
Las razones
En este mismo espacio mencioné que el DF había llegado a ser uno de los refugios más importantes del panismo. Tanto así que en el año 2000 estuvimos a punto de lograr la jefatura de Gobierno. ¿Pero qué pasó en estos 12 años? ¿En qué nos equivocamos?
A diferencia de lo que algunos piensan, considero que estos resultados no pueden explicarse únicamente por las coyunturas políticas o la idoneidad de las candidaturas.
Estos números se explican mayormente porque el PAN ha seguido una dinámica más interna que de fortalecimiento a las redes que están en contacto con la ciudadanía. Hemos perdido más tiempo en reacomodar las fuerzas políticas al interior del partido que en el trabajo diario, hombro con hombro, con los vecinos. Paradoja de un partido que como ningún otro nació de los ciudadanos y cuyo proyecto es precisamente la construcción de ciudadanía.
Todo indica que el partido tiene una estructura muy debilitada que debe ser robustecida con nuevos cuadros, con personas que tengan una verdadera vocación de servicio público y que no estén preocupados por resguardar sus cotos de poder. Hoy más que nunca, los militantes deben mostrar un sincero compromiso para participar en el quehacer diario del partido y no sólo en las labores electorales a la espera de algún premio futuro.
Las oportunidades de Acción Nacional no están en la burocracia del partido ni tampoco en candidaturas garantizadas por las afiliaciones masivas de los grupos en pugna. Las oportunidades del PAN están donde siempre han existido: en el convencimiento de una sociedad que puede y debe ser mejor.
La victoria electoral del PRD en la ciudad no representa el respaldo unánime de los ciudadanos hacia esa fuerza política, es un reclamo de que se han perdido las opciones reales de la ciudadanía. Es un reclamo que sólo podrá atenderse si el PAN cambia sus dinámicas internas y externas para hacer política.
El PAN volverá a renacer, pero sólo, como diría don Carlos Castillo Peraza, con el fruto del trabajo ininterrumpido de prédica democrática. En este proceso de renovación, cuando Acción Nacional mire hacia adentro, deberá ver al mismo tiempo a los ciudadanos.
@GabyCuevas
El Universal