OPINIÓN
‘Mi esposo por su trabajo ha vivido alejado de nosotros, ahora las cosas se han complicado…’‘Mi esposo a causa de su trabajo ha vivido alejado de nosotros, ahora las cosas se han complicado…’
jueves, 05 de julio del 2012
QUERIDA ANA:
Desde que nos casamos, hace 21 años, mi esposo trabajaba como repartidor en una empresa refresquera aquí en Saltillo, entraba a las 7 de la mañana y salía a las 5 de la tarde. Y aunque vivimos en General Cepeda, él a diario madrugaba para llegar a tiempo a la planta.
Siempre actuó responsablemente, tanto en su trabajo como en la casa. Tenemos 2 hijos, uno de 14 y el otro de 20. Hace más o menos unos 10 años, empezó a faltar a la casa, me decía que se quedaría en Saltillo porque se le había hecho tarde y ya no pasaban los autobuses a esa hora.
A mí se me fue haciendo normal que a veces hasta dos veces a la semana se quedara allá. Yo nunca le decía nada, ni lo cuestionaba, le creía siempre. Además nos siguió manteniendo, se hacía cargo de todo, su quincena me la daba completa.
Meses después, me dijo que lo mejor era quedarse en Saltillo toda la semana, que quería ahorrarse los pasajes que a diario gastaba en el autobús y que un compañero de trabajo le había ofrecido un cuarto que tenía desocupado en su casa.
Se iba los lunes de madrugada y regresaba el sábado después de medio día, yo seguía sin decir nada, sin reclamos ni preguntas, pues en la casa no faltaba nada y me seguía dando dinero.
Nuestros hijos fueron creciendo y conforme pasaba el tiempo, más necesidades tenían, sobre todo afectivas, pues esa figura paterna ya no existía a diario, era su papá solo los fines de semana.
Los problemas comenzaron cuando prácticamente dejó de darnos dinero, los fines de semana sólo llegaba a la casa a tomar, les daba dinero a los niños pero para que fueran a algún depósito a que le compraran cerveza, así se la pasaba todo el domingo.
Como vivimos en una casa al lado de casa de mi mamá, toda la familia, mis hermanos y hasta los vecinos se dieron cuenta que mi esposo ya no estaba con nosotros.
Ha sido difícil para mí hacerme a la idea y creer que él tiene otra familia con la que vive en Saltillo, no es sencillo asimilarlo, de hecho ese tema no se toca en casa, mis hijos nunca me han preguntado nada de esa situación, ellos han crecido solo conmigo y así han estado conformes.
Un día mi hermano fue para allá y lo vio manejando un carro (que ni siquiera tenemos) acompañado de una mujer. Cuando lo vio, mi esposo aceleró para perderse de vista.
Y aunque aparento como si nada pasara, creo que esto ya llegó a un límite, debo de tomar una decisión definitiva, seguir permitiendo que sólo vaya los domingos y prácticamente no aporte nada económicamente o ponerle un alto y separarnos definitivamente.
IRMA
QUERIDA IRMA:
Antes que nada, gracias por la confianza que tienes para escribir a este espacio. Tu caso es, desafortunadamente algo muy común en los tiempos actuales. La infidelidad se ha vuelto ya un problema cada vez más común.
No siempre el infiel es el culpable, creo que deberías analizar bien los motivos que tú crees pudieron llevar a tu marido a buscar otra pareja.Posteriormente, piensa en todos esos años en los que confiaste ciegamente, creíste todos su actos, pero que a la vez, fuiste engañada.
¿Crees tú que vale la pena continuar con un matrimonio que prácticamente más de la mitad de los años han estado “separados”? Tus hijos ya están grandes y si no te han cuestionado no es porque no se den cuenta, es quizá porque les duele verte en esas circunstancias y es doloroso para ellos también.
Reconocer y aceptar que su papá le fue infiel a su mamá es algo fuerte y muy difícil. Es momento que platiques con ellos abiertamente, quizá sea más fácil de lo que piensas. Es un hecho que ellos están enterados y sabrán entenderlo.
Es importante que te visualices, ¿te gusta esa situación? ¿Es cómodo para ti sólo recibirlo los domingos, que se la pase tomando y que además no te deje dinero para la semana? ¿Te agrada estar toda la semana sin dinero, complicada económicamente cuando tus hijos necesitan algo?
No hagas caso de lo que piensen o digan los vecinos, no pienses en el qué dirán, debes de ser valiente y afrontarlo. Él está en una situación cómoda, pues ustedes ya le permitieron que sólo los vea los domingos y que el resto de la semana viva con la otra familia. Por lo mismo, es fácil para él continuar así, ambas tanto tu como su esposa, como la persona con la que vive en Saltillo así lo han aceptado.
Valórate, piensa en ti como mujer, busca una actividad que te haga sentir útil, distráete, busca a tus amigas, pasea con tus hijos, convive más con tu mamá y tus hermanos, te darás cuenta que ellos están con ustedes y los van a apoyar en lo que necesites, sola no los van a dejar.
ANA
Desde que nos casamos, hace 21 años, mi esposo trabajaba como repartidor en una empresa refresquera aquí en Saltillo, entraba a las 7 de la mañana y salía a las 5 de la tarde. Y aunque vivimos en General Cepeda, él a diario madrugaba para llegar a tiempo a la planta.
Siempre actuó responsablemente, tanto en su trabajo como en la casa. Tenemos 2 hijos, uno de 14 y el otro de 20. Hace más o menos unos 10 años, empezó a faltar a la casa, me decía que se quedaría en Saltillo porque se le había hecho tarde y ya no pasaban los autobuses a esa hora.
A mí se me fue haciendo normal que a veces hasta dos veces a la semana se quedara allá. Yo nunca le decía nada, ni lo cuestionaba, le creía siempre. Además nos siguió manteniendo, se hacía cargo de todo, su quincena me la daba completa.
Meses después, me dijo que lo mejor era quedarse en Saltillo toda la semana, que quería ahorrarse los pasajes que a diario gastaba en el autobús y que un compañero de trabajo le había ofrecido un cuarto que tenía desocupado en su casa.
Se iba los lunes de madrugada y regresaba el sábado después de medio día, yo seguía sin decir nada, sin reclamos ni preguntas, pues en la casa no faltaba nada y me seguía dando dinero.
Nuestros hijos fueron creciendo y conforme pasaba el tiempo, más necesidades tenían, sobre todo afectivas, pues esa figura paterna ya no existía a diario, era su papá solo los fines de semana.
Los problemas comenzaron cuando prácticamente dejó de darnos dinero, los fines de semana sólo llegaba a la casa a tomar, les daba dinero a los niños pero para que fueran a algún depósito a que le compraran cerveza, así se la pasaba todo el domingo.
Como vivimos en una casa al lado de casa de mi mamá, toda la familia, mis hermanos y hasta los vecinos se dieron cuenta que mi esposo ya no estaba con nosotros.
Ha sido difícil para mí hacerme a la idea y creer que él tiene otra familia con la que vive en Saltillo, no es sencillo asimilarlo, de hecho ese tema no se toca en casa, mis hijos nunca me han preguntado nada de esa situación, ellos han crecido solo conmigo y así han estado conformes.
Un día mi hermano fue para allá y lo vio manejando un carro (que ni siquiera tenemos) acompañado de una mujer. Cuando lo vio, mi esposo aceleró para perderse de vista.
Y aunque aparento como si nada pasara, creo que esto ya llegó a un límite, debo de tomar una decisión definitiva, seguir permitiendo que sólo vaya los domingos y prácticamente no aporte nada económicamente o ponerle un alto y separarnos definitivamente.
IRMA
QUERIDA IRMA:
Antes que nada, gracias por la confianza que tienes para escribir a este espacio. Tu caso es, desafortunadamente algo muy común en los tiempos actuales. La infidelidad se ha vuelto ya un problema cada vez más común.
No siempre el infiel es el culpable, creo que deberías analizar bien los motivos que tú crees pudieron llevar a tu marido a buscar otra pareja.Posteriormente, piensa en todos esos años en los que confiaste ciegamente, creíste todos su actos, pero que a la vez, fuiste engañada.
¿Crees tú que vale la pena continuar con un matrimonio que prácticamente más de la mitad de los años han estado “separados”? Tus hijos ya están grandes y si no te han cuestionado no es porque no se den cuenta, es quizá porque les duele verte en esas circunstancias y es doloroso para ellos también.
Reconocer y aceptar que su papá le fue infiel a su mamá es algo fuerte y muy difícil. Es momento que platiques con ellos abiertamente, quizá sea más fácil de lo que piensas. Es un hecho que ellos están enterados y sabrán entenderlo.
Es importante que te visualices, ¿te gusta esa situación? ¿Es cómodo para ti sólo recibirlo los domingos, que se la pase tomando y que además no te deje dinero para la semana? ¿Te agrada estar toda la semana sin dinero, complicada económicamente cuando tus hijos necesitan algo?
No hagas caso de lo que piensen o digan los vecinos, no pienses en el qué dirán, debes de ser valiente y afrontarlo. Él está en una situación cómoda, pues ustedes ya le permitieron que sólo los vea los domingos y que el resto de la semana viva con la otra familia. Por lo mismo, es fácil para él continuar así, ambas tanto tu como su esposa, como la persona con la que vive en Saltillo así lo han aceptado.
Valórate, piensa en ti como mujer, busca una actividad que te haga sentir útil, distráete, busca a tus amigas, pasea con tus hijos, convive más con tu mamá y tus hermanos, te darás cuenta que ellos están con ustedes y los van a apoyar en lo que necesites, sola no los van a dejar.
ANA