OPINIÓN

Michelle Pfeiffer: 30 años en el cine

martes, 26 de junio del 2012

El fin de semana los cinéfilos de Saltillo estuvimos de manteles largos, por la llegada de la edición del 32 Foro Internacional de la Cineteca al tradicional Cine Palacio.

Simultáneamente en la Ciudad de México, el Palacio de Bellas Artes fue escenario de otro festejo, en su caso para celebrar los 100 años de los estudios Paramount y Universal, este último conmemorando varios éxitos a lo largo de ese centenario entre los cuales se cuenta el de “E.T. El Extraterrestre”, de Steven Spielberg, el cual como comentamos en nuestra columna pasada, celebró este mes de junio las primeras tres décadas de su estreno.

Lo que vale la pena destacar en nuestra columna de hoy es otro estreno, en su caso de los estudios Paramount, que tuvo como “E.T.” también su estreno en la Unión Americana el viernes 11 de junio de 1982, y aunque no fue el éxito esperado a pesar de ser la secuela de uno de los musicales más exitosos de la década anterior, sí puso en el horizonte cinematográfico a una actriz que el fin de semana pasado regresó a las pantallas, con una cinta que la volvió a reunir con uno de los directores que le dio uno de los personajes más emblemáticos de su filmografía.

Nos referimos a Michelle Pfeiffer, quien en el verano de 1982 debutó en uno de los fracasos más sonados del año como lo fue “Vaselina 2” (Grease 2), de Patricia Birsch, el cual además de haber tenido el mal tino de ser estrenado el mismo día que “E.T.”, poco o nada tuvo qué ver con “Vaselina” (“Grease”, 1978). A pesar de ese estrepitoso fracaso que marcó su debut en el celuloide, para su fortuna, el maestro Brian De Palma se cautivó por su presencia en la pantalla grande y tras escogerla para ser la pareja del ganador del Oscar Al Pacino en el clásico “Caracortada” (Scarface), de 1983, sus bonos subieron tanto, que para finales de la década, ya contaba con dos nominaciones al Oscar como Mejor Actriz Secundaria de 1988 por “Relaciones Peligrosas”, de Stephen Frears y de Mejor Actriz de 1989 por “Los Fabulosos Hermanos Baker”, de Steve Kloves.

En los 90, Michelle Pfeiffer vive su mejor momento cuando en 1992 es parte del mayor éxito taquillero de ese verano, como la Gatúbela de “Batman Regresa”, bajo las órdenes de Tim Burton, (con quien este año regresa a trabajar en “Sombras Tenebrosas”), y a finales de 1992, obtiene su tercera y última nominación al Oscar, por su trabajo en “Love field”, de Jonathan Kaplan.

El nuevo milenio lo inicia con el pie derecho con otro éxito veraniego: “Revelaciones” (Robert Zemeckis, 2000) e irónicamente, uno de sus mayores éxitos de la primera década del siglo XXI es dentro de un musical, al lado de John Travolta, titulado ¨Hairspray¨ (Adam Shankman, 2007). Ironías de la vida, ¿o no?

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