OPINIÓN
Madero y Zambrano, aliados de EPN, en peligro…
jueves, 21 de marzo del 2013
En nada ayuda al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto el derrumbe de sus aliados en el Pacto por México, Gustavo Madero y Jesús Zambrano, líderes del PAN y del PRD, respectivamente. Los dos son apabullados en sus partidos por haber firmado ese compromiso.
Sorprendió la presencia de ambos dirigentes junto al primer mandatario cuando fue dado a conocer dicho pacto. Los tres acariciaban el documento para la foto oficial junto con la presidenta interina del PRI, Cristina Díaz, en diciembre pasado. Si eso sucedió en el segundo día de gobierno de Peña Nieto, es obvio que el acuerdo fue fraguado semanas antes y ni Madero ni Zambrano lo hicieron saber a militantes de sus partidos. Desde entonces no han tenido días de reposo.
En el ámbito panista sólo falta que se lancen sobre Madero a periodicazos. Es denostado por los calderonistas Luisa María Calderón y Ernesto Cordero. El disidente de la actual dirigencia, Javier Corral, propuso que la elección de dirigentes y candidatos sea hecha por quienes conforman las bases del partido y no por los consejeros. Luego de que Corral ganó por aclamación le fue boicoteada la asamblea a Madero sobre el análisis de estatutos. Los delegados se fueron, como sucedió en el Consejo Nacional del día 2 de este mes, cuando también hubo desbandada de asistentes. Ambos golpes ponen en la lona al líder blanquiazul, a punto de que le declaren el nocaut.
JESÚS ZAMBRANO también recibe golpes sólidos y lo critica su secretario general, Alejandro Sánchez, porque firmó el Pacto por México. El líder del PRD cree que lo apoya 80 por ciento de su gente, pero una docena de pelafustanes al mando de Fernández Noroña se le fue encima en la celebración petrolera del Monumento a la Revolución y lo obligó a abandonar el acto entre graves insultos de cínico, descarado y vendido.
Al llegar a 100 días de jefe de gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera fue acompañado de Cuauhtémoc Cárdenas, no así de Marcelo Ebrard y López Obrador. Mancera dijo entonces que la izquierda no es propiedad de nadie, pero los Noroña y los obradoristas se sienten amos de la desbaratada izquierda.
Madero y Zambrano han intentado alianzas entre sus partidos y seguirán al frente de ellos en este año, pero muy debilitados. Esto ha de preocupar al presidente Peña Nieto porque en las reformas laboral, educativa y de telecomunicaciones hizo sentir que cuenta con las tres principales fuerzas políticas, del PRI, PAN y PRD. No será igual en lo sucesivo.
En la presentación de las reformas energética y fiscal, dichos aliados del PRI-gobierno se verán endebles, desconfiados y podrían criticar ambos proyectos. Sus congéneres los traen de lado al lado del ring, a punto de contarles la cuenta de 10 y el ¡fuera!
ES LA PRIMERA de las numerosas disputas que sucederán por la Ley Telecom. Los cableros se oponen a incluir de manera gratuita señales de TV abierta, y ésta se niega a obsequiar a ellos esa señal. Lo peor vendrá cuando sean asignadaslas nuevas cadenas de TV y la integración del Instituto Federal de Telecomunicaciones.
Tampoco tendrán días de campo gobierno, diputados y senadores en la desactivación de activos de las empresas con la idea de eliminar monopolios en las comunicaciones. La cuantía de intereses en juego es descomunal.
Comentarios: www.felixfuentes.com.mx