OPINIÓN

Los orígenes `cinematográficos' de Caifanes

viernes, 23 de septiembre del 2011

    Qué mejor manera de cerrar una "trilogía" de columnas dedicadas al rock en español ochentero y el legado de festivales como Avándaro que comentamos la semana pasada que con el reencuentro de Caifanes.

    Esto por el hecho de que luego de que el fin de semana pasado la banda liderada por Saúl Hernández se presentó en un antro de la Condesa de la capital azteca previo a sus conciertos de principios de octubre en el ya legendario Palacio de los Deportes. Esta noche y la de mañana "aterrizan" en un escenario más cercano como lo es el del Auditorio Banamex de la vecina ciudad de Monterrey.

    Dada la ocasión especial para fanáticos de la banda de Saltillo que llegamos a verlos en su última gira a mediados de los 90 en el hoy desaparecido escenario del Centro de Convenciones, vamos a hacer un meteórico recorrido a sus inicios como Las insólitas imágenes de Aurora a principios de los años 80, hasta el momento actual en el que la única locación coahuilense que incluyen en su gira es la del Estadio Revolución de la ciudad de Torreón donde tienen programado presentarse el próximo 30 de octubre.

    Caifanes tiene sus orígenes años antes de ser bautizados con ese nombre como Las insólitas imágenes de Aurora, para ser exactos en 1984, cuando el entonces estudiante de cine Carlos Marcovich necesitaba recaudar fondos para realizar su tesis y obtener su título para lo cual el futuro cineasta requirió de la ayuda de su hermano Alejandro para que se organizara una fiesta y debido a lo riesgoso que era convocar a las tocadas clandestinas de los hoyos funkies en donde tocaban ya para entonces El Tri, Botellita de Jerez y otros tantos, eligieron como locación ideal a su casa y así recaudar dinero.

    Marcovich se dio a la tarea de encontrar músicos y en una presentación de una banda llamada "Frac" en la cual militaba Saúl Hernández junto a Leoncio Lara "Bon", quien más tarde sería conocido por su trabajo liderando a Bon y los Enemigos del Silencio. Al plantearle dicha situación en la que estaba buscando músicos, Hernández accedió y junto con Alfonso André, quien fuera recomendado por Carlos, dieron vida a Las insólitas imágenes de Aurora, con Saúl Hernández en el bajo y voz, Alejandro Marcovich en la guitarra y voz y Alejandro André en la batería.

    De esta aventura musical surgieron dos demos con los temas "La vieja", "Hasta morir", "Pero nunca se oye", entre otras. En ese inter el músico Diego Herrera planea un proyecto musical con Saúl denominado "Caifanes" al que se integra posteriormente Marcovich y el resto es historia.