OPINIÓN
Les funciona ‘llorar antes de que les peguen’
viernes, 25 de marzo del 2011
La ausencia de Érick “Cubo” Torres en la Selección Nacional Sub-20, que peleará por un lugar en el Mundial de la categoría, resulta inexplicable.
El cuerpo técnico decidió “curarse en salud”, y sea cual fuera la razón por que el goleador rojiblanco —cinco tantos en la presente campaña—, la justificación presentada resulta poco creíble.
El argumento de que “El Cubo” no puede formar parte del proceso que en próximos días estará peleando por un lugar en la Copa del Mundo simple y sencillamente porque nunca formó parte del proceso de ese equipo para llegar hasta esta fase clasificatoria, resulta parecido a ponerse un “curita” antes de que aparezca el “chichón”.
La ausencia de Torres en el equipo de Juan Carlos Chávez ha dado para la especulación con dos vertientes: la primera, que por intervención directa de Jorge Vergara, “La Pájara” recibió la indicación del dirigente rojiblanco para no usar al único referente al ataque de Chivas. Otros aseguran que es cuestión de promotores lo que tiene al “Cubo” al margen del Tri.
Lo que resulta inexplicable es que el único delantero mexicano que da la edad y es contundente, se haya quedado fuera de dicho premundial.
Gremio arbitral no tiene respaldo ni de su líder.
En tiempos donde todos se rasgan las vestiduras, se demandan arbitrajes de calidad, los perjudicados se lamentan y los ajenos se previenen de posibles acciones del gremio arbitral, son justamente los árbitros los que siempre quedan en medio del pleito, los señalados, y lo peor es que no hay quién los defienda.
Anteriormente, el presidente de la Comisión de Arbitraje, Aarón Padilla, no salía de su argumento de que el arbitraje mexicano es de un nivel mundial; los últimos sucesos lo obligaron a hacer mutis total.
Sin embargo, aunque Padilla declare a favor de ellos, la realidad es que los árbitros están solos.