OPINIÓN

La tecnología contra el cinismo

miércoles, 22 de diciembre del 2010

Hace muchos años me acompaña la frustración por lo que vivimos los mexicanos desde hace generaciones: las crisis recurrentes. Al principio pensé que eran crisis económicas meramente, que igual echaban para atrás el avance del progreso familiar justo como sucede en el juego de “Serpientes y Escaleras” donde al caer en una trampa se pierde lo avanzado y el jugador tiene que volver a subir o bajar de acuerdo a su suerte.

La diferencia entre ese juego y nuestra mexicana realidad es que en aquél el azar es responsable del éxito o fracaso en el resultado del tiro de dados y en la segunda es consecuencia de lo que hagamos o dejemos de hacer todos.

Como muchos, he pensado que la culpa de nuestros males es la corrupción, sólo que ahora hay un ingrediente que viene a agravar las cosas y la posibilidad de recuperarnos como sociedad integrada y funcional: el cinismo.

El descaro con que se realizan las tranzas a todo nivel, con que se trata de alinear a estudiantes a proyectos políticos de personas ajenas a la vida académica, la herencia familiar de puestos públicos del más alto nivel, el abandono de los cargos por ir por el siguiente hueso porque tiene más tuétano, la creación de organismos que deben vigilar el buen funcionamiento de áreas delicadas por manejos de dineros públicos que terminan siendo vigiladas por su inoperatividad y complicidad con políticos deshonestos, el suprimir voces disidentes por medio de presiones laborales o físicas ante testigos temerosos o resignados, el decir abiertamente que no hay violencia y que todo está bien cuando la gente ve y escucha lo contrario. Todo ello contribuye a la crisis de las instituciones, a la falta de credibilidad, a otro golpe bajo a la sociedad.

Definitivamente que el cinismo es lo que más nos aleja de la solución de la corrupción. Sin embargo existe una esperanza que pudiera parecer circunstancial y ajena a esos asuntos de las malas intenciones. Se trata de la tecnología.

El internet, con sus redes sociales, es el invento que vino a romper los viejos esquemas y que dejó entrar la luz en esa cueva oscura en donde sucedía todo lo que mencioné antes y más. Es la tecnología en manos de jóvenes que buscan, dicen y comparten la verdad que los poderosos tratan de ocultar. Esa fabulosa herramienta ha logrado burlar la censura para dar claridad a nuestras conciencias.

Los políticos jóvenes con ideas viejas se enfrentan a esa luz similar a la que deslumbra y destruye al mítico vampiro que no tiene arrugas a pesar de su centenaria edad física y mental. Así que no todo está perdido. Las redes sociales por internet se han convertido en una importante herramienta de ciudadanización aunque al principio no se le veía esa función. Creíamos que sería otro medio de enajenación pero afortunadamente se le han descubierto usos muy favorables para revertir años de apatía y silencio ciudadano.

La gran desventura de los aprendices de dictadorzuelos manipuladores es haber llegado al poder cuando la computadora ha abierto la puerta a la libre discusión de las ideas más allá de los medios tradicionales a los cuales se ha intentado controlar. Ahora tenemos un nuevo camino en la búsqueda de la verdad al alcance de un click.

 

Alfonso González Ramírez