OPINIÓN

La poesía en condiciones de cambio climático

domingo, 26 de febrero del 2012

Hay quienes consideran a los poetas, seres alejados de la realidad. Les endilgan características que pareciera son fruto de un ocio que raya en el romanticismo. Este imaginario sobre los poetas resulta injusto pues para la humanidad muchas veces han representado voces genuinas en movimientos sociales.

Algunos poetas como el español Federico Garcia Lorca y el salvadoreño Roque Dalton murieron por la influencia de sus candentes textos libertarios. Otros como el cubano José Martí y el alemán Goethe hicieron de su poesía un vehículo para la exaltación de ideas políticas. La poesía ha sido orgánica al ser humano, hoy su dominio es fuente de partida para la narrativa, y hasta para el ensayo periodístico. Construir poesía es una forma de construir sociedad.

¿Cómo debe ser la poesía en condiciones de cambio climático en un momento crucial de la humanidad en la que parecen competir por un triste primer lugar, la crisis energética, la crisis hídrica, la crisis financiera, la crisis alimentaria y la crisis de valores? ¿Cómo deben abordar los poetas la problemática social, económica y medio ambiental que representa el calentamiento global del planeta?

Un buen ejercicio del deber ser de los poetas en estos tiempos es la edición de la colección "El libro verde" que se presentó el 16 de febrero pasado en la ciudad de Villahermosa, Tabasco, en el marco del "VIII Encuentro Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer Cámara" que honra el nombre del ilustre tabasqueño a quien la chilena Gabriela Mistral bautizara como el poeta de América.

En esta colección de cinco tomos que edita el Instituto de Cultura del Gobierno del Estado de Tabasco, aparece la obra de poetas de México, Puerto Rico, Cuba, Panamá y el Salvador, lo que representa un esfuerzo inédito en Mesoamérica y el Caribe, que debe escalarse en otras regiones. Las poesías que componen "El libro verde" son espléndidas. Matilde Elena López en su obra titulada "Este azul indefenso" escribe: "Para el azul indefenso de los pájaros, yo pido amparo. / Y una ley que proteja por siempre a los poetas. /

Otra de las poesías, minúscula, pero contundente, es de la pluma de Alfonso Kijadurias, cito: "A este mundo solo lo podría salvar un gran poema".

Es harto difícil que un poema logre algo tan sublime. Tal vez los poemas no puedan cambiar el mundo, pero sí los lectores de poemas. Los textos poéticos son una herramienta de gran poder para la sensibilización de una nueva ciudadanía planetaria. Pero el meridiano de la poesía también pasa por Coahuila. ¿Dónde están los poetas que puedan construir la tan necesaria poesía en tiempos de corrupción?