La Nueva Leyenda del Volcán

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Opinión
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De repente me percaté que estaba en el medio de vigilantes volcanes, que a la vez refieren la sensación de seguridad y calma

De tarde llegamos a Puebla en pleno verano del 2005. Nos sorprendió un verdadero diluvio que, luego nos dimos cuenta, era normal que se presentara entre abril y octubre de cada bendito año, en la toma de la heroica ciudad a que fui enviado por Alcoa en misión específica.

Mi segunda impresión (la primera me la dio el aguerrido sindicato perteneciente a la UNT) fue observar de mañana, circulando por el periférico ecológico, la imagen maravillosa del Volcán Popocatépetl (monte que humea) cubierto de nieve en esa inimaginable estación.

Su inmensidad por entre los 5 mil 500 metros impresiona, y más aún el cuadro que se completa con el Iztaccihuatl, La Malinche y muy al fondo el Pico de Orizaba. De repente me percaté que estaba en el medio de vigilantes volcanes, que a la vez refieren la sensación de seguridad y calma.

Para los vulcanólogos, el Popocatépetl ha sido uno de los volcanes más activos de México, no sé de dónde sacan que desde 1354 se hayan registrado 18 erupciones, pero al menos esa referencia dan quienes lo estudian.

De consideración y con consecuencias, solamente las presentadas en 1947, otra el 21 de diciembre de 1994 cuando se registró una explosión que produjo gas y cenizas que fueron transportados por los vientos dominantes a más de 25 km de distancia. La última erupción violenta del volcán se registró en diciembre de 2000, lo que motivó la evacuación de miles de personas en las áreas cercanas al volcán. 

Quiero referirme específicamente a una ocurrida en la navidad de 2005, la cual produjo una inmensa nube de polvo que cubrió la ciudad poblana en un panorama muy parecido a una nevada, sólo que de ceniza muy fina, que posteriormente se volvió un dolor de cabeza para removerla de cuanto objeto se pueda usted imaginar.

Según la mitología mexica (mezcla de entre película de Pedro Infante y novela de Corín Tellado), el volcán fue un guerrero legendario llamado Popoca, que al regresar victorioso del campo de batalla se encontró con la inesperada muerte de su princesa amada, tras lo cual subió al pináculo del templo con ella en brazos y se entregaron a sí mismos como ofrendas a los dioses. En los códices antiguos, como el mendocino o el florentino, se describe al Popocatépetl como una dualidad entre el día y la noche, él era considerado la noche y el humo.

En la reciente exhalación de Don Goyo (guardián/vigilante), como también se le llama, los especialistas estaban más que preocupados por las consecuencias derivadas de una posible erupción de piedras o, más allá, de lava, sin considerar que el volumen de hielo que contienen los glaciares del Popocatépetl es mayor de 17 millones de metros cúbicos. Estos glaciares se encuentran en la cara noroeste-norte y, si se derritieran, súbitamente la corriente de agua probablemente se canalizaría por la barranca central y tal vez arrasaría con poblaciones como Santiago Xalitzintla, San Nicolás de los Ranchos y San Pedro Benito Juárez. Esto reforzado por la temporada de lluvias, en donde es de esperarse que el flujo de lodo podría afectar una mayor superficie, debido a que el suelo tiene menor capacidad para absorber o infiltrar agua por encontrarse saturado por la corriente. (y luego dicen que no aprendí nada de mi maestro Luis Barrera Quiralte, en Cosmografía de la Normal Superior).

Otra variante del Popo es su relación con los acontecimientos en el medio social y político, cada bendita vez que se le ocurre despertar, y esto me lo conto un "tiempero" certificado, Don Belisario Cuautla, del mero Zacatelco, Tlaxcala, quien enseña: "Nosotros sabemos de qué humor amanece Don Goyito, si está triste o enojado eso lo sabemos según las fumarolas. Por eso la gente debe permanecer en el pueblo, porque Don Gregorio Chino, Popocatépetl, me revelará cuándo será de a de veras su erupción. Por ejemplo, en el 94 me dijo que sus fumarolas fueron por los japoneses, ya que Salinas les vendió el volcán."

Orestes Gómez es saltillense, estudió en la Facultad de Jurisprudencia de la UA de C y la Normal Superior de Coahuila las licenciaturas en Derecho y Educación Media. Ha impartido cátedra en la Facultad de Jurisprudencia de la UAC, Preparatoria Mariano Narváez de la UA de C, UANE planteles: Saltillo, Torreón, Piedras Negras y Matamoros y en la Universidad Autónoma de Piedras Negras. Ha impartido conferencias en la UANE Saltillo, CTM Coahuila, Asociación de Maquiladoras de Nuevo León y Facultad de Economía de la UA de C. Ganador del premio estatal de Periodismo de Coahuila en 5 ocasiones: 1996, 1999,2000 y 2006 en editorial en prensa y la presea Antonio Estrada Salazar por 25 años de trayectoria. Ha escrito tres libros: uno de poesías titulado “Memorias del Tigre Espejo”, “Cuentos Conurbados” y uno relacionado con los Recursos Humanos “A Little bit about Mexican Law and Human Resources”. Es un tigre espejo que merodea por entre los muros de la desigualdad, la represión y el oprobio escupiendo verdades através de su incómoda pluma.

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