Gas Shale: La Tragedia

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Opinión
/ 13 marzo 2014
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Polkinghorne promueve la compatibilidad entre la ciencia y la religión las que asegura, se complementan

Primer acto.

Aparece Eglantina Canales, Secretaria del Medio Ambiente de Coahuila, en el Cañón de los Pericos, liberando una aguililla cola roja. 

Sale de cuadro. 

Está José Refugio Sandoval, Diputado Local del Partido Verde, parado encima de una caja de madera con un cartelón que dice: Plis gente. O sea, tipo prohíban las corridas de toros en Coahuila. Tenks. 

Voz en off con escenario a oscuras: ¿Dónde están las palabras de nuestros responsables del Gobierno y Congreso Estatal ante la perforación de mil 600 a mil 800 pozos de Gas Shale en los dos primeros años? 

Surgen imágenes de la devastación producida por la explotación del Gas Shale en Bulgaria, España, Francia, Argentina, Canadá y los Estados Unidos.  

Voz en off: ¿Dónde están para señalar los daños irreversibles que causa su excavación al medio ambiente y a los trabajadores?

Segundo acto.

En el escenario hay una mesa, que emula el cuadro de La Última Cena de Leonardo Da Vinci: Doce personajes discuten acaloradamente en una algarabía incomprensible. La mesa tiene un mantel blanco ensangrentado. 

Unos individuos parecen empresarios, otros políticos y el resto no son identificables.

Aparecen flashazos de las siguientes imágenes contra dichos individuos que continúan su conversación inalterables: GAN, Carlos Salinas de Gortari, AHMSA, Pajaritos-Fertimex, Grupo México, Pasta de Conchos, Decenas de minas de carbón explotadas a cielo abierto, PRODEMI, Cientos de niños entre los 14 y 17 años laborando en los pocitos de carbón, Gas Shale, Mil 534 rostros de mineros muertos en la Región Carbonífera desde 1899, Cuenca de Burgos. 

Cesan las imágenes, los personajes quedan congelados, entra una voz en off: La industria del carbón extrae dinero y sangre de las entrañas de la tierra a partir de intereses inconfesables. Como Coahuila es el Estado que impulsa la Transparencia en México; ¿conocerá el coahuilense de a pié, la identidad de los individuos o empresas que explotarán el Gas Shale? ¿Sabrá quiénes son los propietarios de la tierra por explotar? ¿Se enterará si los terrenos serán comprados de manera justa y legal? ¿Se le informará si cumplen con la normatividad para explotar el gas; y con sus obligaciones fiscales?

Tercer acto.

Con el escenario a oscuras, aparece un minero que con la lámpara de su casco ilumina a los asistentes. Con todo respeto, pregunto a los aquí presentes; en este Estado ejemplo en derechos humanos monitoreado por las Naciones Unidas, ¿quién va a salvaguardar mi derecho a un medio ambiente sano, una vez que le entremos a jalar en la perforación de los pozos del Gas Shale?

Pregunto porque los mantos freáticos se contaminarán, el gas metano agudizará el efecto invernadero, la tierra empezará a temblar; y por si fuera poco; los químicos utilizados en sacar el gas, pueden causar daños en mi piel, mis ojos, mis intestinos, mi hígado, mi sistema respiratorio,  cardiovascular o nervioso. ¡Hasta cáncer me puede dar, cabrón!

Por eso yo pregunto. 

Se oscurece el escenario, cae el telón.

Columna: Panóptico

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