OPINIÓN

Futbol olímpico: ¿Amateur o profesional?

jueves, 07 de agosto del 2008

Los Juegos Olímpicos han sufrido etapas de desencuentros, con un amateurismo marrón que salpicaba y amenazaba la legitimidad de esta enorme fiesta del deporte. Aquel amateurismo con el que se identificaban los Juegos Olímpicos fue desapareciendo. No es el dinero el que cambia las conductas si se defiende como concepto que el deporte está al servicio del hombre y que, en ningún caso, el individuo debe ser sacrificado. El amateurismo es un estado de ánimo que debe sostenerse más allá del dinero.

El futbol fue sufriendo cambios de reglamentos y es mi opinión que dentro del actual, cada país tiene que preguntarse qué rol ocupa el deporte en la sociedad y dentro del deporte el futbol, y tomar sus propias decisiones.

Se compite en el torneo de futbol de los Juegos Olímpicos no sólo para ganar medallas, no como una obligación, sino como una aspiración.

Habría que separar lo que es la Selección Mayor profesional y la que es la Selección Olímpica. Esto abriría la posibilidad a jóvenes jugadores que, a diferencia de los Riquelme, Agüero, Messi en el caso de la selección argentina, o de Ronaldinho, Diego o Rafinha en la de Brasil, ya consagrados, encontrarían una experiencia de importancia más en su etapa formativa.

Creo que Argentina, Brasil y otros países pueden encontrar muy buenos jugadores, armar equipos altamente competitivos con las máximas aspiraciones. Demasiado tienen ya en competencia los jugadores que militan en el exterior, sometidos a veces a calendarios extenuantes entre compromisos por la liga, las diferentes copas, las eliminatorias, etc.

No se trata de amateurismo, se trata de equipos integrados por jóvenes que encuentren en los Juegos Olímpicos un lugar formativo como futbolista y como persona.

Me hubiese hecho feliz un equipo argentino que no tenga que recurrir a futbolistas como Messi, Riquelme, Agüero, Gago, titulares de la Selección Mayor, casi todos jugando en los mejores equipos profesionales, con todas las exigencias que eso implica, además de jugar eliminatorias.

Me hubiese hecho feliz un equipo de Brasil sin Ronaldinho y Diego, que represente más al joven que está luchando para crecer y que la Selección Olímpica de jugadores se realice integrando en la búsqueda a todo el país. Sostengo que se hubiese alcanzado un alto nivel competitivo con el cual convertirse en uno de los favoritos.  
 
No entiendo esta Selección Argentina con estos jugadores, como no entendería tampoco a la Selección Olímpica Española con jugadores como Iniesta, Xavi, Torres, Xabi Alonso o Cesc. Entiendo los Juegos Olímpicos como un lugar para premiar y formar a otros jugadores que sueñan con alcanzar el lugar de las grandes figuras.