OPINIÓN
El verdadero significado
martes, 22 de diciembre del 2009
La impresionante manifestación de apoyo que recibieron los Rayados el lunes pasado en la Macroplaza de Monterrey debe ser cuidadosamente interpretada y entendida por todos los que de una forma u otra estamos ligados al futbol.
El primer punto que nos debe quedar claro es la gran trascendencia que tiene en el ánimo de la gente lo que hace o deja de hacer un equipo de futbol porque cuando pierde o fracasa es cierto que las multitudes no se reúnen para llorar, pero igualmente sufren aunque sea en silencio.
Me parece que los cientos de miles de seres humanos que vitorearon a sus ídolos debe ser un símbolo muy directo para quienes semana a semana se ponen una camiseta y salen a la cancha a realizar su trabajo que es jugar al futbol.
¿Tendrán verdadera consciencia los futbolistas del Monterrey de lo mucho que significan para sus seguidores? ¿Estarán dispuestos a cumplir integralmente con el compromiso de ser ídolos, líderes y ejemplos a seguir?
En nuestra tarea periodística cotidiana nos toca relacionarnos con todos estos hombres que enloquecen a las multitudes y en lo personal tengo muy claro que no todos asimilan esa responsabilidad que aunque no la quieran, la tienen sobre sus hombros.
Cuando se escabullen de las entrevistas o de las presentaciones personales en donde hasta a sus mismos clubes dejan mal parados porque ese día “no tenían ganas” de asistir o simplemente porque “estaban cansados”, me queda aún más claro que muchos de ellos no han entendido su rol en la sociedad.
Haber visto a tantos niños, jóvenes y adultos arriesgar literalmente el físico dentro de una aglomeración multitudinaria fuera de proporciones me deja un mensaje de lo necesitados que estamos todos de identificarnos con los triunfadores.
Hoy más que nunca, cuando vivimos situaciones adversas en muchos aspectos de nuestra vida diaria necesitamos de ejemplos positivos, modelos a seguir y figuras a las cuales admirar por sus éxitos, que los hacemos nuestros por añadidura.
Estamos necesitados de éxito y el fútbol es un terreno fértil para sembrar nuestras expectativas y esperar que algún día florezcan y nos permitan levantar los brazos al cielo en señal de triunfo.
Para mí todo esto es lo que hay detrás de un simple partido de futbol, de un campeonato, de algo que para muchos puede ser poca cosa pero que para otros los significa todo.