OPINIÓN

De vampiros, ‘poseídos’ y brujas

domingo, 15 de julio del 2012

Hace un mes recomendamos en estas líneas el regreso de “Dallas” a la señal de cable de Warner Channel y hoy, lo hacemos (pero con reservas) con la tercera temporada de una popular serie juvenil.

A partir de mañana regresa a Warner Channel, la tercera temporada de “Vampire Diaries”, un serial que bajo la producción del guionista de las populares películas juveniles de terror de los 90 Kevin Williamson (“Scream”; “Sé lo que Hicieron el Verano Pasado”) fue el antídoto necesario para el público adolescente que quería algo más que la insípida saga de vampiros “Crepúsculo”.

Así, “Vampire Diaries” se situó en medio de “Crepúsculo” y otra serie de vampiros más propositiva y atrevida como “True Blood” de HBO (misma que en la actualidad ya transmite su quinta temporada de manera simultánea con EU) incluyendo un triángulo amoroso, en su caso, de vampiros mezclados con licántropos, brujas y demás seres de un poblado del norte de la Unión Americana y que en esta, su tercera temporada, promete muchas sorpresas y una innecesaria versión doblada al español, eso sí, con dos transmisiones del mismo capítulo en un mismo día.

Y no es que no estemos orgulloso de nuestro muy vasto y riquísimo idioma, sino que somos de la idea que toda obra auditiva o visual sea una sinfonía, pintura o película, debe respetarse en su originalidad, puesto que de quitarle alguno de los ingredientes, es equivalente a la mutilación, por ejemplo, de su partitura musical, el lienzo en que se imprime o la pantalla que la proyecta. Desconocemos el por qué de esa decisión por parte de los directivos del canal, pero por lo mismo es nuestro directo reclamo, previo a estas esperadas transmisiones.

Ya que hablamos del respeto a obras originales, se había quedado en el tintero el inicio de la telenovela sustituta en el Canal de las Estrellas de “Cachito de Cielo”, un pseudorefrito de la exitosa cinta dirigida, protagonizada, producida y escrita por Warren Beatty en 1978 titulada “El Cielo puede Esperar”, a la que en su versión mexicana, se le agregó el hecho de que en su caso, un futbolista al que todavía no le toca llegar al cielo es transportado hasta allá por error, y reencarna en el cuerpo de un sacerdote interpretado por Pedro Fernández. Bajo la producción de Giselle González y Roberto Gómez Fernández, “Cachito de Cielo” tiene un muy buen elenco y entretiene sin grandes pretensiones, aunque no sabemos cuánto tiempo pueda sostenerse entre tantos guiños a películas superiores de este producto más chabacano.

Para terminar, y ya que hablamos por ahí también de brujas, desde aquí un aplauso a Leticia Calderón quien dentro de “Amor Bravío”, sigue dando destellos de lo villanaza que puede llegar a ser luego de llenar dignamente los zapatos de una Diana Bracho en el refrito de “Cadenas de Amargura” que fue “En Nombre del Amor”, también para Televisa, en 2009.
¡Enhorabuena!

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