OPINIÓN
Cuando el dolor motiva
jueves, 09 de junio del 2011
Podría decirse que cuando un atleta de alto rendimiento se encuentra mal físicamente, es seguro que tendrá un mal desempeño en la actividad que realiza.
Pero hemos visto a través del tiempo que muchas veces esa regla suele deformarse al grado de que en realidad, ese jugador termina siendo un héroe.
Ejemplos hay muchos, pero hay uno en específico que viene a mi mente luego de vivir el fabuloso cuarto juego entre Miami y Dallas.
Fue allá por 1997, en el quinto partido de una final de la NBA, los equipos involucrados eran Chiacago y Utah, la serie se encontraban 2 juegos por bando. En aquella ocasión Michael Jordan salió con una severa infección en el estómago y una intensa fiebre, aún así, “Su Majestad” lideró con 38 puntos a los Bulls para ganar ese juego, lo demás es historia conocida, Jordan ganó su quinto campeonato de seis.
Ayer ocurrió algo muy similar, Nowitzki salió al cuarto juego perdiendo la serie 2-1 contra los “Beachboys” de Miami y la escuadra de Dallas necesitaba una motivación para poder emparejar las circunstancias. Nuevamente el alemán fue el “sacrificado”, pues hay que recordar que ya arrastra un desgarro en el dedo medio de su mano izquierda y que fue lo que impusó al equipo a ganar el segundo juego de la serie.
Poco le importó al alemán sentir su cuerpo disminuído debido a una intensa fiebre por una gripe con tal de morirse en la raya, al final logró empatar la serie.
Hoy veremos que “motivación” saca de la manga Dirk para sumar otra victoria en su terreno antes de viajar a territorio de Heat el próximo domingo. Lo que es un hecho es que si Nowitzki logra consagrarse este año entrará a la biblioteca de héroes que jugaron al tú a tú contra el dolor y lo vencieron para ganar la gloria.
Qué pasa con LeBron
Desde inicio de temporada note que LeBron James había cambiado en su forma de jugar y en su actitud dentro de la duela. Al principio pensaba que se trataba de un clásico ajuste a un equipo amalgamado para ganar un campeonato.
Sin embargo al paso de los juegos veía como su personalidad iba endureciéndose al grado de carecer de una expresión de coraje, de ganas de ganar, esa que nos mostró en los playoffs del 2006-2007 cuando entonces defendía la playera de los Cavaliers de Cleveland y que incluso los llevó a su primer final en la NBA.
En todo momento se notaba su liderazgo, sus agallas y su hambre de triunfo, anotaba puntos hasta con los ojos cerrados y por eso se ganó el se considerado un sucesor de Michael Jordan.
Pero al verlo el miércoles pasado por la noche, jugando casi sin ganas parecía una sombra de aquel “showman” que deleitaba en las canchas la temporada pasada. 8 puntos y 7 asistencias en todo el partido sintetizan el grado de apatía con la que jugó, demostrando que no quería tomar la responsabilidad de llevar a su equipo a la victoria. Incluso erá él y no Dirk Nowitzki quien parecía tener fiebre y un dedodesgarrado.
Es lamentable ver como un astro del que se esperaba muchísimo se apague de esta manera. Tal vez Socttie Pippen le echó la sal al asegurar que LeBron sería el mejor jugador de la historia de la NBA, incluso superior a Michael Jordan.
Por lo pronto con el juego que ha mostrado en los últimos juegos está claro que James está a años luz de siquiera compararse con el más grande jugador que hemos visto sobre la duela.
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@Kanoguerrero