OPINIÓN
Arrancan las compras de verano
miércoles, 27 de junio del 2012
Ya llegó la temporada, ya está aquí, será como el “martes negro” pero sin ofertas. Las lideresas de colonia llenan los tanques de sus vehículos y organizan a su ejército. Quienes pretenden emular al PRI, a duras penas se organizan, pero empiezan a “bajar dinero para el llamado Día D”. En los bancos iniciará el retiro indiscriminado de dinero en efectivo.
Esto en el mejor de los casos, hay quienes ya lo tienen listo y serían variadas las hipótesis de su origen. La compra en especie se dará con bultos de cemento, láminas, vacas, puercos y que decir de las despensas. La temporada llegó, los políticos y sus operadores salen de compras. La temporada está aquí, atrás quedaron los discursos, hoy solo queda amarrar el voto y para despejar dudas que mejor que ir de compras. La hora de comprar las conciencias de millones de mexicanos ha llegado, la fecha límite es el domingo. Lamentable decirlo, en el mejor de los casos los partidos saldrán de compras, en el peor, veremos la amenaza, la coacción y el condicionamiento de programas sociales.
Recuerdo el día en que Obama fue electo Presidente de Estados Unidos. Me tocó ser observador de esa elección y visitamos el Estado de Maryland en las cercanías con Washington D.C. En un momento del día llegamos a una colonia de clase media y nos invitaron a pasar a una casa que simpatizaba con el aspirante demócrata. Al entrar nos ofrecieron café y galletas, se observaba un gran movimiento. Jóvenes entraban y salían con una lista en mano y un responsable de la casa les daba instrucciones. La lista detallaba a las personas detectadas como simpatizantes de Obama en esa colonia. La responsabilidad de los jóvenes era asegurarse de que fueran a votar. Hagan de cuenta las famosas “casas rojas, azules o amarillas” tan usuales en el México del Siglo 21. En otra ocasión, mientras estudiaba mi posgrado en Londres, me tocó observar otra elección. Aquí el asunto estaba más interesante. Una de las candidatas al parlamento acudía incansablemente, casa por casa, a pedirle a la gente que fuera a votar. Lo raro es que lo hacía el mismo día de la elección. En México casi casi la hubiéramos crucificado por impura, “como se atreve”. ¿Si en estos dos países, democracias muy antiguas, se permite esto, significa entonces que está bien, que se puede llevar a gente a votar? La estabilidad democrática de Estados Unidos y del Reino Unido nos dirían que si, pero tendríamos que sumar un enorme “peeeeero”.
Ante todo habría que dividir movilización de simpatizantes, que sí se hace y todos lo hacen, de la compra, coacción, amenaza y condicionamiento de apoyos oficiales. En México, sin duda nos encantan las formas, es más importante que un candidato esté encerrado el día de la elección, aunque sus operadores anden desatados amenazando gente y comprando conciencias. El problema en México radica en la pobreza y la desesperanza de millones de mexicanos.
Millones de compatriotas reciben esas dadivas porque si les ayuda y si la necesitan, además el gobierno y los políticos “solamente se acuerdan de ellos en época de elecciones”, “hay que aprovechar”. Pero hay algo mas grave, “si no votas así, pierdes tu empleo”. “Si no apoyas a quien yo te digo, no te llegará el programa social del gobierno”. Aquí el delito se agrava, aunque resulta imposible castigarlo. Tal parece que nada hace prueba para nuestros tribunales electorales y la fiscalía encargada de perseguir los delitos electorales, resulta una burocracia cara e ineficiente.
El PRI en Coahuila buscará demostrar que ni la deuda millonaria puede contra su aparato electoral. La maquinaria está aceitada y solo hay que echarla a andar. En el PRD de Coahuila se buscará sumarle votos a Andrés Manuel, aunque su verdadero aparato se encuentra en el Distrito Federal, Morelos, Michoacán, Tabasco y Chiapas, ahí si la maquinaria ya está mas que aceitada. En el PAN de Coahuila ya se oyen las quejas de la compra de votos por parte del PRI y el llamado a la justicia. Lo irónico es que ese llamado lo hacen quienes en los procesos internos solaparon y protagonizaron el proceso más corrupto y caro en la historia del Partido. Hoy se quejan afuera de lo que ellos mismos hicieron adentro. Le apostaron a ganar con los mecanismos del PRI, pero hoy se dan cuenta que para hacer el mal, el PRI es mucho mejor. Quisieron emular al PRI, porque carecen de ideas y propuesta y hoy no les queda más que quejarse y patalear desde el sótano de la incongruencia. Para el resto de los coahuilenses, no hay más que votar, es nuestra obligación y hay que hacerlo en libertad. Espero que la regresión autoritaria se frustre con la derrota de su candidato. En caso contrario, espero que la regresión autoritaria se frustre con equilibrio de poderes y con una ciudadanía activa y participativa. Las compras de verano llegaron, son criminales, no seamos cómplices.
Facebook: Chuy Ramirez
Twitter: @chuyr2
Esto en el mejor de los casos, hay quienes ya lo tienen listo y serían variadas las hipótesis de su origen. La compra en especie se dará con bultos de cemento, láminas, vacas, puercos y que decir de las despensas. La temporada llegó, los políticos y sus operadores salen de compras. La temporada está aquí, atrás quedaron los discursos, hoy solo queda amarrar el voto y para despejar dudas que mejor que ir de compras. La hora de comprar las conciencias de millones de mexicanos ha llegado, la fecha límite es el domingo. Lamentable decirlo, en el mejor de los casos los partidos saldrán de compras, en el peor, veremos la amenaza, la coacción y el condicionamiento de programas sociales.
Recuerdo el día en que Obama fue electo Presidente de Estados Unidos. Me tocó ser observador de esa elección y visitamos el Estado de Maryland en las cercanías con Washington D.C. En un momento del día llegamos a una colonia de clase media y nos invitaron a pasar a una casa que simpatizaba con el aspirante demócrata. Al entrar nos ofrecieron café y galletas, se observaba un gran movimiento. Jóvenes entraban y salían con una lista en mano y un responsable de la casa les daba instrucciones. La lista detallaba a las personas detectadas como simpatizantes de Obama en esa colonia. La responsabilidad de los jóvenes era asegurarse de que fueran a votar. Hagan de cuenta las famosas “casas rojas, azules o amarillas” tan usuales en el México del Siglo 21. En otra ocasión, mientras estudiaba mi posgrado en Londres, me tocó observar otra elección. Aquí el asunto estaba más interesante. Una de las candidatas al parlamento acudía incansablemente, casa por casa, a pedirle a la gente que fuera a votar. Lo raro es que lo hacía el mismo día de la elección. En México casi casi la hubiéramos crucificado por impura, “como se atreve”. ¿Si en estos dos países, democracias muy antiguas, se permite esto, significa entonces que está bien, que se puede llevar a gente a votar? La estabilidad democrática de Estados Unidos y del Reino Unido nos dirían que si, pero tendríamos que sumar un enorme “peeeeero”.
Ante todo habría que dividir movilización de simpatizantes, que sí se hace y todos lo hacen, de la compra, coacción, amenaza y condicionamiento de apoyos oficiales. En México, sin duda nos encantan las formas, es más importante que un candidato esté encerrado el día de la elección, aunque sus operadores anden desatados amenazando gente y comprando conciencias. El problema en México radica en la pobreza y la desesperanza de millones de mexicanos.
Millones de compatriotas reciben esas dadivas porque si les ayuda y si la necesitan, además el gobierno y los políticos “solamente se acuerdan de ellos en época de elecciones”, “hay que aprovechar”. Pero hay algo mas grave, “si no votas así, pierdes tu empleo”. “Si no apoyas a quien yo te digo, no te llegará el programa social del gobierno”. Aquí el delito se agrava, aunque resulta imposible castigarlo. Tal parece que nada hace prueba para nuestros tribunales electorales y la fiscalía encargada de perseguir los delitos electorales, resulta una burocracia cara e ineficiente.
El PRI en Coahuila buscará demostrar que ni la deuda millonaria puede contra su aparato electoral. La maquinaria está aceitada y solo hay que echarla a andar. En el PRD de Coahuila se buscará sumarle votos a Andrés Manuel, aunque su verdadero aparato se encuentra en el Distrito Federal, Morelos, Michoacán, Tabasco y Chiapas, ahí si la maquinaria ya está mas que aceitada. En el PAN de Coahuila ya se oyen las quejas de la compra de votos por parte del PRI y el llamado a la justicia. Lo irónico es que ese llamado lo hacen quienes en los procesos internos solaparon y protagonizaron el proceso más corrupto y caro en la historia del Partido. Hoy se quejan afuera de lo que ellos mismos hicieron adentro. Le apostaron a ganar con los mecanismos del PRI, pero hoy se dan cuenta que para hacer el mal, el PRI es mucho mejor. Quisieron emular al PRI, porque carecen de ideas y propuesta y hoy no les queda más que quejarse y patalear desde el sótano de la incongruencia. Para el resto de los coahuilenses, no hay más que votar, es nuestra obligación y hay que hacerlo en libertad. Espero que la regresión autoritaria se frustre con la derrota de su candidato. En caso contrario, espero que la regresión autoritaria se frustre con equilibrio de poderes y con una ciudadanía activa y participativa. Las compras de verano llegaron, son criminales, no seamos cómplices.
Facebook: Chuy Ramirez
Twitter: @chuyr2