OPINIÓN
¡Se los dije!
domingo, 01 de julio del 2012
Vaya Eurocopa que nos han regalado estos señores, jugando un futbol de 24 quilates, haciendo las delicias de todos, o casi todos los aficionados a nuestro querido deporte.
Y digo casi todos, porque de repente me he encontrado con alguno que otro comentarista que no le parece atractivo el partido, solamente porque no cayeron los goles y el encuentro se tuvo que ir a la definición de un ganador por la vía de los fatídicos tiros desde los 11 metros.
Al parecer nos salieron muy exquisitos; sin embargo, pierden de vista que la alegría del balompié no consiste únicamente en los goles. La estrategia, la táctica, la técnica y la entrega, deben ser evaluadas antes de emitir juicios aventurados. De acuerdo, si además de lo mencionado, nos encontramos con un duelo cargado de espectacularidad, dramatismo, goles y fluctuaciones en el marcador... qué más quisiéramos.
Tanto en mi vida personal (especialmente con mis hijos), como en la profesional, odio que en el desenlace de las cosas, termine yo pronunciando las inefables palabras: “se los dije”.
Esto viene a cuento, en virtud de que, cuando muchos expertos hacían favoritos para ceñirse la corona a poderosos equipos como Alemania, Holanda y hasta Portugal, en una más de las predicciones de Nostralalus (Nostralalus Brizio), me tomé la libertad de vaticinar que mi favorito era la Scuadra Azzurra, que hoy por hoy, está en la gran final, luego de dar una demostración de excelencia, venciendo categóricamente a los germanos, quienes ya son sus clientes frecuentes.
Parece que cada que existe un escándalo de corrupción del futbol italiano, les viene bien, porque luego de que encarcelan a la bola de mafiosos, (los buenos) se levantan con un campanazo ganando la Copa del Mundo o la Euro; al menos, así lo demusetra la historia, y si España no dice otra cosa, podría volver a ocurrir. Recordemos que en la fase de grupos ya se enfrentaron en un espectacular encuentro que quedó empatado a uno.
Cesare Prandelli, timonel italiano, fue muy inteligente y tomó como base de su selección a la “Vieja Señora del Calcio”, la Juventus, que recientemente obtuvo el Scudetto sin conocer la derrota a lo largo de todo el certamen liguero.
Créanme que odiaría hacerlo, pero si Italia hace la hombrada de vencer al actual campeón (del mundo y de la Euro) en la final, con la pena que ello implica, tendré que pronunciarme jubiloso... ¡Se los dije!
Y digo casi todos, porque de repente me he encontrado con alguno que otro comentarista que no le parece atractivo el partido, solamente porque no cayeron los goles y el encuentro se tuvo que ir a la definición de un ganador por la vía de los fatídicos tiros desde los 11 metros.
Al parecer nos salieron muy exquisitos; sin embargo, pierden de vista que la alegría del balompié no consiste únicamente en los goles. La estrategia, la táctica, la técnica y la entrega, deben ser evaluadas antes de emitir juicios aventurados. De acuerdo, si además de lo mencionado, nos encontramos con un duelo cargado de espectacularidad, dramatismo, goles y fluctuaciones en el marcador... qué más quisiéramos.
Tanto en mi vida personal (especialmente con mis hijos), como en la profesional, odio que en el desenlace de las cosas, termine yo pronunciando las inefables palabras: “se los dije”.
Esto viene a cuento, en virtud de que, cuando muchos expertos hacían favoritos para ceñirse la corona a poderosos equipos como Alemania, Holanda y hasta Portugal, en una más de las predicciones de Nostralalus (Nostralalus Brizio), me tomé la libertad de vaticinar que mi favorito era la Scuadra Azzurra, que hoy por hoy, está en la gran final, luego de dar una demostración de excelencia, venciendo categóricamente a los germanos, quienes ya son sus clientes frecuentes.
Parece que cada que existe un escándalo de corrupción del futbol italiano, les viene bien, porque luego de que encarcelan a la bola de mafiosos, (los buenos) se levantan con un campanazo ganando la Copa del Mundo o la Euro; al menos, así lo demusetra la historia, y si España no dice otra cosa, podría volver a ocurrir. Recordemos que en la fase de grupos ya se enfrentaron en un espectacular encuentro que quedó empatado a uno.
Cesare Prandelli, timonel italiano, fue muy inteligente y tomó como base de su selección a la “Vieja Señora del Calcio”, la Juventus, que recientemente obtuvo el Scudetto sin conocer la derrota a lo largo de todo el certamen liguero.
Créanme que odiaría hacerlo, pero si Italia hace la hombrada de vencer al actual campeón (del mundo y de la Euro) en la final, con la pena que ello implica, tendré que pronunciarme jubiloso... ¡Se los dije!