Cárcel para cuatro hackers del grupo LulzSec

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Los 'hacktivistas' Ryan Cleary, de 21 años, Ryan Ackroyd, de 26, Jake Davis, de 20 y Mustafa al Bassam, de 18 años, se habían declarado culpables de delitos informáticos

Cuatro piratas informáticos británicos del grupo LulzSec fueron condenados el jueves a penas de hasta 32 meses de cárcel por un tribunal de Londres en conexión con una serie de ataques llevados a cabo en 2011 contra la CIA, el FBI, Sony o Nintendo.

Los 'hacktivistas' Ryan Cleary, de 21 años, Ryan Ackroyd, de 26, Jake Davis, de 20 y Mustafa al Bassam, de 18 años, se habían declarado culpables de delitos informáticos en una vista previa.

Aunque no se conocían personalmente, todos ellos formaban parte del grupo LulzSec, que llevó a cabo ataques de denegación de servicio (DoS) y robó datos personales sensibles, entre ellos claves secretas y detalles de tarjetas de crédito relativos a millones de personas.

Los piratas colgaban luego información robada en su propia web o en otras páginas de internet. En un momento, el grupo llegó a tener 355.000 seguidores en Twitter.

Además de la agencia de inteligencia estadounidense (CIA), una organización que trabaja para la policía federal (FBI) y las empresas Sony Pictures o Nintendo, el grupo se atribuyó la autoría de ataques contra el diario The Sun, propiedad de Rupert Murdoch, el Servicio Nacional de Salud (NHS) británico y la Agencia Británica contra el Crimen Organizado (SOCA) entre febrero y julio de 2011, cuando puso fin a sus actividades.

Al emitir su sentencia en la corte londinense de Southwark, la jueza Deborah Taylor dijo que lo que ellos consideraban como un ciberjuego tuvo consecuencias reales.

"No les preocupaba para nada la privacidad de los demás pero hicieron todo lo posible a través de sus actividades informáticas para ocultar sus propias identidades mientras buscaban publicidad", dijo.

Cleary fue condenado a dos años y ocho meses de prisión, Ackroyd a dos años y medio, Davis a dos años y Al Bassam, que era menor de edad cuando ocurrieron los hechos, a 20 meses con la sentencia en suspenso y 200 horas de trabajos en beneficio de la comunidad.

"Coordinando y llevando a cabo estos ataques desde la seguridad de sus habitaciones puede haber hecho que el grupo se sintiera desconectado de las consecuencias de sus acciones", declaró Andrew Hadik, de la fiscalía de Londres.

"El daño que hicieron era previsible, extenso e intencionado", agregó en un comunicado en el que señala que algunas instituciones y compañías sufrieron "serios daños financieros y a su reputación.

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