La Magnolia dealbata Zucc podría ser empleada para la obtención de honokiol y magnolol. Foto: Agencia ID
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Casi 30 por ciento de la población mexicana presenta en su vida un trastorno mental.
La salud mental es un factor preponderante para el desarrollo integral de cualquier persona. No obstante, esta condición se ha visto afectada en los últimos años, pues enfermedades como depresión, ansiedad, esquizofrenia y todo tipo de fobias se han vuelto más comunes.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica (ENEP), 28.5 por ciento de la población mexicana presenta en su vida un trastorno mental.

Con el propósito de buscar fármacos alternativos que ayuden al tratamiento de estas personas, la doctora Irma Fabiola Domínguez Avilés, del Centro de Investigación Biomédica de Oriente, del Instituto Mexicano del Seguro Social (Cibior-IMSS Puebla) trabaja en la obtención de los metabolitos honokiol y magnolol a partir de cultivos celulares del árbol mexicano Magnolia dealbata Zucc.

A decir de la titular del proyecto, estos compuestos son los principios activos de extractos estandarizados y vendidos ampliamente para el tratamiento de trastornos del sistema nervioso central, como la ansiedad. Motivo por el cual China y Japón tienen grandes plantíos de árboles magnoliaceaes para abastecer al mercado mundial.

Asimismo, explicó que, en condiciones de estrés, el árbol produce estos compuestos como un mecanismo de sobrevivencia a la sequía; así como para defenderse de los insectos.

Por otro lado, destacó que, en una búsqueda química de estos metabolitos, encontraron que el árbol mexicano Magnolia dealbata Zucc produce mayores cantidades que la especie asiática.

Agregó que la especie dealbata es endémica de México, pues únicamente crece en algunos puntos de Veracruz; y está en peligro de extinción debido a la baja germinación de las semillas y a que su corteza es empleada para fabricar vigas.

Con la intención de no afectar al medio ambiente, el equipo de trabajo de ese centro de investigación decidió aprovechar la totipotencialidad celular (capacidad de dar origen a varios tipos de células) y producir honokiol y magnolol  en el laboratorio.

Estos compuestos fueron obtenidos en un sistema de cultivo in vitro con nutrientes y hormonas que permiten el crecimiento de las células sin necesidad de reproducción sexual.

"Al estar en contacto con el medio de cultivo, diseñado previamente, las células comenzaron a sobreproducirse de forma acelerada; mientras que con el movimiento de nutrientes se logró que éstas iniciaran la producción de los metabolitos", expuso.

Posteriormente, mediante cromatografía de líquidos de alta resolución (técnica que permite identificar y separar los distintos componentes de una solución por la absorción selectiva de los constituyentes) se monitoreó  la producción de metabolitos a partir de las células; así como los nutrientes necesarios para que esto suceda.

Domínguez Avilés explicó que este análisis continuo les permite establecer bioprocesos, o procesos de producción, que faciliten el escalamiento a un biorreactor para las pruebas clínicas de los compuestos.

A este respecto explicó que tras ser sometidos a pruebas en animales, los metabolitos obtenidos reportan actividad anticonvulsiva y ansiolítica; además de que no producen sedación ni hipnosis. Resultados que los diferencian de los fármacos empleados con frecuencia en el tratamiento de trastornos de ansiedad.

Además, con este bioproceso in vitro de 30 días, produjeron 300 por ciento más de honokiol y magnolol que en las plantas silvestres.

Cabe señalar que este proyecto de investigación, financiado por el Fondo Sectorial de Investigación en Salud y Seguridad Social SSA/IMSS/ISSSTE-Conacyt, es realizado en colaboración con la Unidad de Investigación en Enfermedades Neurológicas del Centro Médico Nacional Siglo XXI, del IMSS, y el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.