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Brasil, implacable con su otrora ídolo Ronaldinho

Los aficionados ya se cansaron de las juergas y excesos del otrora mejor futbolista del mundo.

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lunes, 04 de junio del 2012

Foto: Especial
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RÍO DE JANEIRO.- Brasil puede llegar a ser implacable cuando un astro del futbol cae en desgracia. Y así lo está siendo con Ronaldinho Gaúcho, el ex mejor jugador del mundo que tras su traumática ruptura con el emblemático Flamengo está siendo crucificado en cada rincón y por todas las torcidas del país do futebol.

Un sondeo realizado vía internet y divulgado ayer por el portal GloboEsporte revela que ninguna de las hinchadas de los 20 clubes que integran la Primera División del Campeonato Brasileño lo quiere en sus equipos.

Entre los más de 320 mil aficionados que participaron del muestreo, que recibió votos durante tres días, el 68.25 por ciento dijo que no quiere que su equipo contrate a R10, cuya indisciplina y actitudes irrespetuosas sumadas al opaco desempeño dentro de la cancha durante sus últimos meses en el Flamengo decepcionó e irritó a todo el país.

Flamengo y Gremio, como era previsible, lideran los índices de rechazo al jugador de 32 años. La hinchada del equipo carioca, la mayor del país, con sus heridas abiertas por la desidia del jugador del que se “divorció” en malos términos el pasado jueves, se niega a una remotísima posibilidad de volver a ficharlo en un 88 por ciento.

Y sus razones tienen. En los últimos tiempos, Ronaldinho se permitió llegar tarde, sin dormir y hasta con resaca de borracheras nocturnas a las prácticas del equipo, esto cuando efectivamente concurría. Otras veces, simplemente faltaba sin aviso.

También se le acusó, incluso entre sus propios compañeros, de dormirse “contra lo que encontrara” en plena concentración; de haber sobornado al camarero de un hotel para que le llevara cerveza a su habitación en la previa a choques importantes, y de llevar mujeres a su cuarto durante las concentraciones.

Para el Gremio, equipo emblemático en su Río Grande del Sur natal, el resentimiento con su coterráneo viene de enero de 2011, cuando regresó a Brasil, tras su pasaje por el Barcelona, estuvo a un paso de volver a fichar por el equipo gaúcho, club en el que se formó como jugador y en el que actuó por primera vez como profesional en 1997, pero acabó alistándose en el Flamengo.

Los hinchas tricolores, que rechazaron en un 87 por ciento el hipotético fichaje de Ronaldinho, jamás le perdonaron la “traición”, y por esa razón, el sábado, durante una práctica, la tribuna volvió a exhibir el Cuadro de la traición: una enorme pancarta que reproduce una simbólica Última Cena de Jesús, en la que los apóstoles son gremistas y en la que el lugar de Judas es ocupado por un Ronaldinho con los colores del Flamengo.

El cuadro había sido exhibido por primera vez cuando se confirmó, hace poco más de un año, que el gaúcho había firmado contrato con el club carioca, echando por tierra la ilusión, basada en fuertes indicios en su momento, de volver a tenerlo como estrella.

También el mercado se resintió con los tropiezos de R10. Según GloboEsporte, productos que representaban aljugador, como muñecos con su imagen, miniaturas, entre otros, mermaron el flujo de ventas, perdieron valor de comercialización, están en liquidación en varios sitios de internet, y los sobrevivientes serán retirados de las vitrinas de la tienda de la sede del Mengao.

Como cereza del pastel, el diario Extra, vinculado a la red Globo, informó el sábado que R10, lejos de mostrarse acongojado, celebró lo ocurrido con una glamurosa fiesta organizada en su mansión en Río de Janeiro, regada a cerveza y en la cual hubo, como es tradición en sus fiestas, un promedio de cinco mujeres por hombre.

“Ahora voy a dejarme llevar por la vida. Va a haber fiesta todos los días”, dijo el ex astro del Barcelona, citado por ese rotativo.