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¿Sientes que tu pareja es demasiado consentido por su madre? Podría estar siendo víctima de un incesto emocional

¿Sientes que tu pareja es demasiado consentido por su madre? Podría estar siendo víctima de un incesto emocional.

Como mamá de hijo varón siempre escucho “él será todo tuyo”, “será el niño de mamá”. Lejos de agradarme, me irrita, ya que si bien siento un apego especial por mi bebé de 2 años, lo que más quiero en este mundo es que sea un hombre independiente y que crezca sin necesitar siempre aprobación, ni mía ni de los demás. Muchos hombres suelen ser los “mimados de mamá”. Pero, ¿qué pasa cuando el límite se traspasa y ese consentimiento comienza a afectar la vida social de ambos y de la pareja?

El niño de mamá

Seguramente conozcas más de un hombre que es un mimado de su madre. No está mal que esa relación de afecto se extienda en el tiempo, pero cuando la dependencia emocional es demasiado fuerte puede afectar las relaciones sociales de ambos. Si estás con un consentido de su mamá tal vez sientas un poco de temor del futuro de ustedes, como pareja, ya que su madre probablemente quiera tomar las riendas de su vida o simplemente lo aconseje sutilmente de tal forma que él siempre haga lo que ella quiera para no defraudarla.

También por comodidad a los hombres les gusta estar bajo el ala protectora de su madre ya que obtienen ciertos beneficios: comida siempre lista, ropa planchada, cuarto ordenado o, simplemente, la defensa a ultranza de todos sus actos -aunque algunos no sean correctos.

Indicios de incesto emocional

La palabra “incesto” puede sonar muy fuerte, pero cuando hablamos de incesto emocional nos referimos a una forma sutil de control y manipulación donde salen afectados no sólo los padres sino también los hijos y toda la familia. En este artículo, hablamos de esa conducta dependiente de la madre para con su hijo y viceversa donde se confunden los roles familiares y se deja entrever la codependencia. Cuando la madre busca que su hijo satisfaga sus necesidades emocionales, comienzan a aparecen conductas disfuncionales y el incesto emocional se instala.

Lamentablemente, el incesto emocional muestra su verdadera cara en la vida adulta de la víctima, cuando no logra establecer relaciones sociales duraderas y tiene gran dificultad en establecer relaciones afectivas estables.

Para que el incesto emocional sea calificado como tal no basta sólo con que tu suegra le cocine su comida favorita o le planche toda su ropa; sino que hay indicios más fuertes y más difíciles de erradicar si decides planear una vida a futuro con él, o si ya te has casado.

Él es el soporte emocional de su madre: No está mal que un hijo ayude a su mamá, es un lindo gesto, pero esta actitud se va de las ramas cuando su madre depende de él para cualquier problema y él se siente culpable si no puede resolverlo.

Él busca que su mujer se parezca a su madre: Para muchos hombres es importante que su mujer se parezca a su madre, y de hecho, es un bello homenaje porque son quienes los criaron. Pero también sucede que hay hombres que nunca encuentran la mujer “correcta” porque ninguna iguala a su madre. Muchas madres, a su vez, se encargan de presionar psicológicamente diciendo “nadie te va a tratar tan bien como mamá”.

No quiere irse de la casa de sus padres: En parte por culpa, en parte por comodidad, pero está prolongando lo más posible la convivencia contigo. Le cuesta mucho separarse de su madre y, a su vez, ella intenta retenerlo diciendo “no sé qué haré cuando te cases”.

Comparte demasiado tiempo junto a su mamá: Es muy tierno que un hombre acompañe a su madre a hacer algunas compras, o al médico de vez en cuando.

Sucede que cuando él debe ir con su madre a todos lados se genera una dependencia difícil de eludir. Por lo general esta dependencia se va generando desde la niñez y ya en la adultez se torna complicado salir del círculo vicioso. Cuando él cancela una cita contigo varias veces porque tiene que quedarse con su madre, para tus antenas.

Su madre está presente en tus encuentros con él: Tal vez al principio lo hayas aceptado para agradarle a tu suegra, pero ya no sabes cómo decirle a tu pareja que ella no puede estar entre ustedes cuando conversan o, querer acoplarse al paseo de cada domingo. Se necesitan mutuamente y no logran desprenderse uno del otro.

Él hace todo para complacerla: No la contradice, no le corta la comunicación telefónica cuando es necesario, la consiente en sus pedidos y, fundamentalmente, no sabe decir “NO”. Claro, ella ha logrado que su hijo sea un codependiente emocional y es un camino del cual se sale sólo con psicoterapia y gran fuerza de voluntad.

Defiende siempre a su madre, aún cuando no tiene razón: Si la situación llega al punto de que tu suegra riñe contigo es probable que tu pareja siempre defienda a su madre. La idealización forma parte de este síndrome de incesto emocional, y casi no hay nada que pueda bajarla del pedestal a su madre, generando graves conflictos en la pareja.

No quiere comprometerse a una relación seria: Básicamente, le resulta difícil salir de la relación con su madre. Siente culpa si la deja, y no aprendió a valerse por sí mismo. Le cuesta mucho hablar del futuro, del matrimonio, y mucho menos de los hijos.

¿Qué puedo hacer?

A la vista, hay claras diferencias entre ser “un nene de mamá” y sufrir incesto emocional. No todos los hombres reconocen que se encuentran bajo el dominio psicológico y emocional de su madre, pero si tu pareja lo sufre, puedes ayudarle.

Lejos de reñir, primeramente comprende que esta relación se dio a través de los años y probablemente le sea muy difícil salir a tu pareja. Conversa con él y pregúntale si verdaderamente se siente cómodo con el nivel de intromisión de su madre en su vida.

Hazle entender cuánto puede afectar la relación de ustedes dos, pero nunca hables mal de tu suegra porque lograrás el efecto contrario. Intenta decirle a tu pareja que consideras necesitan más tiempo para los dos y que él necesita tomar sus propias decisiones como hombre adulto que es.

¿Y si la situación no mejora?

Lamentablemente hay hombres que continúan en este incesto emocional con su madre de por vida. Si sientes que hiciste de todo para ayudarlo, tal vez no sea el momento adecuado, o no sea el hombre indicado. De todos modos, intenta ayudarle y haz el esfuerzo. Recomiendale que vaya a terapia para trabajar en técnicas de separación que lo ayudarán a tomar los ejes de su propia vida. Y tú, ¿tienes como pareja a un niño de mamá?