Aquellos años. La sensibilidad del curador para rescatar la vida del Saltillo de antaño.
El libro es el conjunto de contrastes de una ciudad de personajes, monumentos impasibles, edificios que ya no existen, pero que quedaron en una imagen para recordar

Con su libro “Los estatutos de la mirada”, su autor, Alejandro Pérez Cervantes, presentará a los saltillenses un hallazgo que rescata la historia de nuestra ciudad durante los 50, 60 y 70: El trabajo del estudio fotográfico Mora y García.

El descubrimiento fue realizado en los archivos digitales de El Heraldo de Saltillo. Los negativos encontrados son parte del archivo del estudio fotográfico “Mora y García”, que a mediados del siglo pasado se encargó de retratar mucha de la vida social, política y cultural de Saltillo.

La preservación de estos documentos se debe al fotoperiodista Gabriel Berumen, quien trabajó en el ámbito periodístico durante más de 60 años, guardando las piezas que en su carrera y la vida del estudio se produjeron y que, actualmente, a sus 80 años, fue parte fundamental de la investigación que el maestro Alejandro Pérez Cervantes realizó alrededor de estas imágenes.

De paso. Los cubanos que arribaron al aeropuerto seguirán rumbo a EU.
Se dice que la fotografía documental no posee los valores para ser considerada artística, pero en el estudio de estos autores y de otros más, he encontrado que hay una búsqueda estética, aún cuando sean fotografías de prensa”
Alejandro Pérez Cervantes, curador

El fotógrafo recibió un homenaje en 2014 de parte del Gobierno del Estado por su trayectoria, y aunque la edad no le permite continuar con su labor periodística (muy a su pesar) su memoria aún permanece intacta y con sus de sus relatos es que se pudo armar la historia del estudio.

“Mora y García” fue fundado a principios de la década de 1940 por José Mora Luna y Rubén García Soto; estaba ubicado originalmente en Aldama entre Acuña y Xicoténcatl, y de acuerdo con el testimonio que Berumen hace en “Los estatutos de la mirada”, su primer encargo fue fotografiar para sus fichas a los detenidos en la antigua Comandancia Municipal de Saltillo, el “Hotel Bravo”.

Berumen comenzó su carrera en este negocio donde, además de aprender el oficio, conoció a la que sería su esposa, María Luisa González Mora, sobrina de su patrón, el cofundador de la empresa. Años después, de 1971 a 1976, el estudio se mudaría a la calle de Viesca, entre Obregón y Xicoténcatl, donde pasó a llamarse “Mora y Berumen”.

A la muerte de Mora, Berumen pasó a ser el dueño de los negativos que posteriormente serían escaneados y almacenados en los archivos del periódico local, y que encontró el autor de este volumen, los rescató y usó para analizar la fotografía documental en Saltillo y a la ciudad misma.

Uno de los principales objetivos que Pérez Cervantes persiguió en esta publicación fue la de presentar el enfoque artístico en estas fotografías documentales. “No me interesaba hacer una especie de catálogo, me interesaba dialogar con las fotografías, escribir sobre ellas”, explicó el maestro, “me interesaba analizarlas desde la filosofía, la semiótica, los estudios de la imagen”.

De los cientos de fotografías encontradas se dio a la tarea de curar una pequeña selección que figura en el libro. Además de las siete imágenes que acompañan los textos que introducen a la historia de Berumen y del estudio, la segunda parte presenta los 22 análisis con sus respectivas fotografías.

Dicha selección procura mostrar aquellas capturas que permiten la exploración del Saltillo del pasado con el apoyo de las palabras del autor. Así, en el libro, se pueden observar los contrastes que el tiempo va creando. Paisajes distintos a los actuales con monumentos que se mantienen inmutables, personalidades poco recordadas, eventos tanto comunes en aquella época como inusuales ayer y hoy, además de espacios y locales ahora inexistentes y las actividades de una ciudad que ya no es.

Estos análisis se ocupan también de demostrar lo artístico en estas fotos. El uso de la luz, la composición y distribución de elementos y hasta conjeturas sobre el tiempo utilizado en armar la escena son explorados por el escritor e investigador, cuyo interés en la fotografía documental no termina con este esfuerzo. Su tesis doctoral y sus futuros proyectos también tienen como foco esta disciplina, aunque con variantes temáticas en cada caso. 

El libro, uno de los ganadores de la convocatoria del Instituto Municipal de Cultura Acequia Madre, editorial que apoya las propuestas literarias locales, será publicado por el organismo y presentado el próximo lunes 24 de julio dentro del Festival Internacional Saltillo 440, con comentarios de introducción a cargo de la profesora Esperanza Dávila Sota, encargada de la biblioteca del Centro Cultural Vito Alessio Robles.