Trabajadores colocan un Acura NSX GT3 en su lugar para ser exhibido en el Salón del Automóvil de Detroit. Foto: AP
El Salón del Automóvil de Detroit es la primera gran feria del sector automotor del año y es la más importante de Estados Unidos y de todo el continente.
Trump se podría volver más proteccionista y menos ecologista"...
Jürgen Pieper, del banco Metzler

La metrópolis de la industria automotriz estadounidense, Detroit, está desde hace años en decadencia. Donald Trump prometió a la ciudad una brillante recuperación mediante una vuelta a la "vieja economía", aunque los expertos dudan de la efectividad de las políticas del presidente electo.

"El motor de Detroit, la ciudad del automóvil, volverá a rugir", dijo Trump en agosto durante la campaña electoral en un evento en el recinto ferial del Detroit Economic Club, donde cada año tiene lugar el Salón del Automóvil.

"Estados Unidos primero": Esa es la promesa de Trump para la ciudad del "Rust Belt", como se denomina a la región industrial del noreste de Estados Unidos, que ha sido la más castigada por la globalización y la digitalización.

Sin embargo, los expertos dudan de que la política económica de Trump beneficie realmente al sector.

"Trump se podría volver más proteccionista y menos ecologista", dice el experto del sector Jürgen Pieper, del banco Metzler. "En general me parece que Trump será más bien una amenaza para la industria".

De hecho, en el sector se respira sobre todo incertidumbre. Lo mismo ocurre en la feria de Detroit, que cerrará sus puertas el 22 de enero, cuando Trump ya será presidente.

El magnate ya dejó claro durante la campaña su opinión sobre el libre comercio. El más afectado dentro del sector podría ser México. En los últimos años se construyeron numerosas fábricas al sur de Estados Unidos debido a la mano de obra barata y el acceso al mercado estadounidense, garantizado por el acuerdo Nafta, que permite la libre circulación de productos entre México, Canadá y Estados Unidos.

Trump anunció que renegociaría el pacto en favor de su país o lo anularía. Nafta es un chivo expiatorio para las miles de personas que perdieron su trabajo en Michigan y otros estados a causa de la desindustrialización. En su discurso en Detroit, Trump apuntó que antes del acuerdo en esta ciudad trabajaban 285,000 personas en la industria automotriz, ahora solo 160,000.

Trump también criticó a las empresas estadounidenses del sector que trasladaron su producción al país vecino para reducir costes: "General Motors envía desde México a los vendedores estadounidenses Chevys Cruze sin pagar impuestos. ¡Produzcan en Estados Unidos o paguen elevados aranceles!", se quejó hace poco.

El mayor rival de General Motors, Ford, anunció tras las críticas de Trump la anulación de una inversión de 1,600 millones de dólares en una nueva fábrica en México.

Vista aerea de la exhibición de Ford en el Salón del Automóvil de Detroit. Foto: AP

La introducción de aranceles en la zona del Nafta tendría graves consecuencias. Trump amenazó con subir los aranceles hasta un 35 por ciento para aquellos fabricantes que importan vehículos o piezas desde países con mano de obra barata.

La medida afectaría también a otros importantes fabricantes del sector, como los alemanes, que podrían ver reducida su capacidad de producción, opina un experto de la Universidad de Duisburg-Esse, Ferdinand Dudenhöffer.

En 2015 Volkswagen produjo más de 450.000 vehículos en México, calcula. También Audi se vería muy perjudicada, ya que el pasado septiembre abrió en México una fábrica que costó alrededor de 1,000 millones de euros para producir el modelo de SUV Q5.

Daimler y su socio Renault-Nissan están construyendo una fábrica de coste similar en Aguascalientes en la que empezarán a producir los primeros vehículos este año. Y BMW también planea fabricar vehículos en el país latinoamericano en 2019.

Para los fabricantes alemanes, Estados Unidos es el segundo mercado más importante después de China y tras la victoria electoral de Trump el sector experimentó una caída.

"Lo que ocurre en las campañas electorales describe de forma limitada lo que cabe esperar tras las elecciones", dijo el director de Daimler, Dieter Zetsche. Sin embargo, añadió que "está claro que tras las elecciones hay cierto escepticismo".

Aunque el mercado automotor estadounidense superó en 2016 el récord histórico del año anterior, con más de 17.5 millones de vehículos vendidos, se tuvo que atraer a los clientes con descuentos y ofertas especiales. Parece poco probable que este año se alcance un nuevo récord: el sector espera vender solo 17.1 millones de automóviles en 2017.

Salón del Automóvil de Detroit el más importante en EU

El Salón del Automóvil de Detroit es la primera gran feria del sector automotor del año y es la más importante de Estados Unidos y de todo el continente.

Este año abre sus puertas para la prensa y los comerciantes el lunes 8 de enero y del 14 al 22 para el público en general. El año pasado visitaron el salón 815,000 personas. En esta edición, además, se espera que participen alrededor de 300 empresas.

Pero esta no es la única gran feria del motor que tiene lugar en el mundo. Entre las más importantes se encuentran el Salón del Automóvil de Ginebra (del 9 al 19 de marzo), Auto Shanghai (del 20 al 27 de abril), el Salón del Automóvil de Fráncfort (IAA) (del 12 al 24 de septiembre) y la última del año, el Tokyo Motor Show (del 27 de octubre al 5 de noviembre).