Destacada. Como parte de su actividades, Ruth también da asesorías de matemáticas y química. CORTESÍA
Joven originaria de un grupo indígena en la localidad de Dongú del Estado de México, estudia becada al 100% en el Tec de Monterrey, gracias a programa
Sé que tengo que aprovechar al máximo esta oportunidad para apoyar y lograr que otros jóvenes tengan las mismas oportunidades que yo estoy teniendo. Y con esto poner nuestro granito de arena para poder hacer de México un país competente a nivel internacional”

La vida es una travesía que no se mide por los años que dura el viaje, sino por lo momentos vividos en el mismo, momentos que en un principio pueden ser de felicidad y alegría para quienes son dichosos, pero para la mayoría pueden ser etapas difíciles y de rumbo incierto.  

Como dijo el empresario Bill Gates: “Si naces pobre no es tu culpa, si mueres pobre… sí lo es”. Por eso para muchos el inicio del viaje de la vida puede ser difícil, pero en cada persona reside la opción de cambiar la dirección de su vida y a través de esfuerzo y perseverancia, escribir una mejor historia. 

Es cuando la travesía de la vida premia a quienes se atreven a ir contra de la realidad en que nacen, aquellos que a pesar de sentir el dolor de mil caídas se levantaron mil y una vez más, a ésas personas que creen en ellos y que usan el dolor de los obstáculos como impulso y siguen adelante.  Algunos son “Líderes del Mañana” porque destacan con su ejemplo.

Ruth Areli Martínez Reyes es ejemplo de aquellos que se atrevieron a desafiar su historia para sellar un futuro prominente. Nació el 3 de abril de 1996 en Chapa de Mota, Estado de México, y pertenece a una comunidad llamada Dongú donde la mayoría de los 550 habitantes pertenecen al grupo indígena Otomí.

A pesar de que años atrás al terminar su educación básica parecía un reto difícil, hoy Ruth Areli estudia el sexto semestre de la carrera de Ingeniería en Mecatrónica en una de las mejores universidades del País: El Tecnológico de Monterrey. Tiene esta oportunidad, gracias a la distinción: “Líderes del Mañana”. 

Participación. Fue una de las alumnas seleccionadas para ser maestra de ceremonia en el tercer evento nacional de la entrega de becas “Líderes del Mañana”.

El programa otorga becas del 100% para estudiar la universidad a jóvenes talentosos académicamente, y quienes además han destacado en distintos rubros como Tecnológico, Cultural, Deportivo, Social, entre otros. De igual forma deben contar con un sentido de liderazgo y sensibilidad social, necesitar un apoyo financiero del 100% para poder estudiar en el Tecnológico de Monterrey. 

Ruth pertenece a la primera generación de este programa y es una digna representante del mismo; con su historia demuestra que con perseverancia y esfuerzo todo es posible.

Un comienzo difícil
La joven Dongú relata que su travesía por la vida se tornó difícil y llena de limitaciones. Una de las más difíciles fue cuando tenía cuatro años y se enteró que a su mamá le había dado parálisis cerebral. Esto le implicó tener que pasar mucho tiempo sin ella y sin los cuidados y el cariño que cualquier niño de esa edad necesitaba, pero Ruth comprendía la situación y con ayuda de su abuela paterna y sus hermanos logró salir adelante.

Debido a los gastos que esta situación generó, su padre que era campesino y albañil se vio en la necesidad de seguir “El Sueño Americano” para poder brindarle un mejor futuro a su familia y apoyar en el tratamiento de su esposa. 

Por eso desde que Ruth era niña tuvo que ver partir a su padre y madre a la vez por distintas razones, mismas que otros niños no podrían comprender, pero aprendió a vivir así y trazó el camino de su vida. Años más tarde su madre regresó con ella, pero se encontraba en rehabilitación; no podía hablar ni moverse. 

“Cuando mi madre regresó a casa estaba en rehabilitación y no podía hablar ni moverse, a mí me daba mucha tristeza, yo quería hablar con mi mamá o platicarle mis travesuras pero era imposible”, expresó Ruth. 

La joven confiesa que sus ganas de comunicarse con su madre eran tan grandes que aprendió a leer y escribir con ayuda de sus hermanos desde muy pequeña.

El Tec me ayudó a cumplir un sueño con la beca ‘Líderes del Mañana’ y a veces ni yo misma creo, que aquella niña que cuidaba sus borreguitos, que trabajaba de lavaplatos y mesera, ahora esté estudiando en una de las mejores escuelas de México"

Fue cuando su mamá la impulsó para que desarrollara rápidamente habilidades. Un día la niña tomó una libreta y escribió lo que ella le quería expresar a su madre y así se  volvieron a comunicar.

“Eso fue algo muy hermoso para mí porque aunque mi madre no podía hablarme ya sabía cómo comunicarme con ella”, comentó Ruth.

La joven comparte que por la situación en la que se encontraba su familia no pudo asistir a la educación preescolar, pero con ayuda de sus hermanos aprendió y antes de entrar a la primaria, ya sabía las tablas de multiplicar, operaciones básicas de matemáticas, esto aunado a las habilidades de escritura y lectura que dominaba.

“Entré a la escuela primaria Ignacio Zaragoza en agosto de 2002, y enfrenté algunos detalles porque las mamás de mis compañeros estaban inconformes de que me aceptaran sin haber cursado preescolar, el director decidió aplicarme un examen, si lo pasaba me quedaba en la escuela y si no tenía que cursar el preescolar”, compartió Ruth.

Y como era de esperarse, la niña pasó su examen y pisó por primera vez un aula escolar y desde ese día obtuvo en la mayoría de sus ciclos escolares, el primer lugar en aprovechamiento. 
De igual forma participó en concursos de matemáticas y en juegos deportivos destacando también como una gran futbolista y  logró ser abanderada de la escolta. 

Apoyo. La estudiante no olvida sus raíces y los fines de semana acude a su tierra para apoyar a su comunidad con diversas actividades. Archivo

Recuerda que una vez que que regresaba a su hogar, cuidaba borregos (más de 20), acompañada de sus cuadernos y libros, en donde aprovechaba para realizar sus tareas. 

Comenta que cuando su abuela la acompañaba en su tarea como “pastorcita”, aprovechaba para aprender a hablar Otomí y a tejer accesorios que se usan en la vestimenta Otomí; también trabajaba los fines de semana en un puesto de comida de una tía.

En el año 2011 ingresó a la preparatoria Oficial 77 donde siguió destacando, ahí participó en un proyecto donde usaron producto PET para hacer un invernadero y sembrar algunas hortalizas. 

Una luz de esperanza en el camino 
“En sexto semestre a mi director de carrera le dijeron que el Tecnológico de Monterrey ofrecía una beca que cubría el 100% del pago de colegiatura el cual se llamaba ‘Líderes del Mañana’, compartió la joven.

Ruth, con ayuda de sus maestros logró registrarse y una diputada local la apoyó para viajar al campus más cercano para presentar el examen de admisión y completar las entrevistas. 
El 26 de mayo del 2014 le leyeron una carta que cambió la vida no solo de Ruth, sino de otros 200 jóvenes de México. 

En la misiva le informaron que consideraron su trayectoria académica y extracurricular,  también su puntaje obtenido en la prueba de admisión, sus ensayos,  entrevistas y le dijeron que había sido seleccionada para pertenecer a la primera generación de la beca del 100%: “Líderes del Mañana”.

“Me sentí muy feliz, pero a la vez supe que era un gran reto, pero mis ganas por superarme son más grandes que cualquier obstáculo”, aseveró.

Líder del mañana, trabajando en el presente
Los fines de semana Ruth regresa a su pueblo para ayudar a su familia en sus labores y en vacaciones da clases de regularización a niños de su pueblo, enseña a personas adultas a leer y escribir, también fomenta el cuidado al medio ambiente.

La joven comparte que una de sus metas es mejorar el campo mexicano con ayuda de la tecnología y lograr que el País tenga excelentes cultivos para ser una gran potencia de producción a nivel mundial en la mayoría de sus cultivos y no solo en unos cuantos. 
Expresa que uno de los obstáculos con los que lidia es no ver a su padre desde hace 10 años, cuando se marchó a trabajar a Estados Unidos para poder solventar los estudios de sus hermanos y el tratamiento de su madre. 

Confiesa que el poder verlo de nuevo es uno de sus más grandes sueños y confía en que muy pronto ocurra.

Destaca que lo más importante que le ha enseñado el Tec de Monterrey es que lo sueños se pueden hacer realidad, porque en un momento de su vida pensó en entrar al Tec, pero consciente de su situación económica consideraba que era un sueño muy alto.

“El Tec me ayudó a cumplir un sueño con la beca ‘Líderes del Mañana’ y a veces ni yo misma creo, que aquella niña que cuidaba sus borreguitos, que trabajaba de lavaplatos y mesera, ahora esté estudiando en una de las mejores escuelas de México.

“Sé que tengo que aprovechar al máximo esta oportunidad para apoyar y lograr que otros jóvenes tengan las mismas oportunidades que yo estoy teniendo. Y con esto poner nuestro granito de arena para poder hacer de México un país competente a nivel internacional”, concluyó.

Carrera. Actualmente la joven estudia el sexto semestre en el Tec de Monterrey.

Becas a jóvenesdestacados

“Líderes del Mañana” es un programa del Tecnológico de Monterrey que otorga becas del 100% a jóvenes destacados del País, actualmente hay tres generaciones con más de 550 jóvenes becados. El programa recibe el apoyo y donaciones de distintas organizaciones, voluntarios y profesionistas que guían como Coach a distintos jóvenes becarios. 

Armando Castilla Galindo, director del general del Grupo VANGUARDIA, se sumó a la incitativa social y fue padrino de la Tercera Generación de la beca “Líderes del Mañana”; actualmente funge como Coach de un Líder del Mañana de Saltillo, Coahuila, 

Para conocer más sobre esta incitativa ingresa a http://lideresdelmanana.itesm.mx/ y comparte la información para que algún amigo, familiar o conocido pueda pertenecer a la cuarta generación de “Líderes del Mañana” de la Generación Agosto 2017.

Destacada
Durante su estancia en el Tec Ruth ha participado y desarrollado grandes proyectos  
> Obtuvo el segundo lugar en una competencia de Sumobots, da asesorías de matemáticas y química a jóvenes de preparatoria y profesional.
> Tomó un curso de búsqueda y rescate y trabaja junto con otros jóvenes para reconstruir su invernadero pero esta vez de forma automatizada.
> Fue una de las alumnas seleccionadas para ser maestra de ceremonia en el tercer evento nacional de la entrega de becas “Líderes del Mañana” de la tercera generación.
> Es miembro del proyecto Binational Young Leaders Network. 
> Ahora trabaja con su Coach Exatec para formar una empresa que tenga un enfoque en el campo mexicano.