México merece una clase gobernante digna con actitud alerta, realista, congruente. La honestidad básica es la mejor vacuna para el autoengaño. La capacidad de observar con agudeza permite neutralizar enemigos y aprovechar oportunidades.

Desde el arranque de las elecciones primarias en el vecino país del norte, los analistas serios, académicos y estudiantes de Ciencias Políticas, Económicas y Sociales ya estaban interesados en la vida y obra de los 10 candidatos, pero se avocaron a descifrar a quien estaba ganando los debates. Aquí se hizo 40 días después de la toma de posesión.

En Ciudad de México, el 28 de febrero de 2017, el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM realizó el foro “Donald Trump visto a través de sus libros”. Académicos con grado de doctorado visibilizaron aquellos elementos indicadores de cómo este personaje entabla negociaciones con sus contrapartes. Lleva a la práctica aquello que escribió y más tarde utilizó en su campaña política, ya que el escritor convertido en Presidente no es un teórico. Más que ejecutivo, es un ejecutor.

Donald Trump ha publicado 17 libros desde 1987. El pensador favorito del Presidente Republicano de EU es el boxeador Mike Tyson que dijo: “todos tienen un plan hasta que reciben un puñetazo en la boca”, por eso es necesario desarrollar la habilidad política de soltar ese puñetazo. Así nació el libro “Never Give Up” (“Nunca Tires la Toalla”).

Mediante el libro “The Art of Deal” (“El Arte de Negociar”) recomienda a sus lectores ser camaleones; escuchar y observar a otros sin negar los propios instintos. En los negocios gana quien tiene capital, fuerza e influencia. En su libro “Get Tough” (“Ponerse Firme”) expone que al débil lo aplasta y con el fuerte negocia.

En “Crippled America” (“América Lisiada. Cómo Devolverle la Grandeza a EU”) destaca que los que siguen las reglas del establishment son perfectamente predecibles, por eso rehúsa adoptar una política exterior unitalla. Hay que actuar –dice– a partir de la debilidad o la fuerza del que tengas enfrente, generarle confusión y desconcierto. Para despertar unidad en torno a su política exterior, se asegura de sembrar en el terreno doméstico, la idea de que el mundo es peligroso y adverso.

Trump se jacta de tener un hábito del que carecen los políticos. Él acostumbra decir la verdad en forma contundente, está convencido que la verdad consiste en no ocultar lo que piensa y expresarlo en forma tajante en 10 segundos, su estilo expresa rudeza y realismo práctico que, por lo visto, le ha funcionado.

El doctor Alberto Vital, coordinador de Humanidades UNAM, describe “The Art of Deal” como “un casino verbal” donde el hoy Presidente exhibe su egocentrismo como mejor y único punto de referencia.

Roger Bartra, autor de excelentes libros como: “La Anatomía del Mexicano”, “Vida y Mito de un Anfibio Mexicano”, “Antropología del cerebro”, entre otros, describe a Trump como populista burgués de derecha, nacionalista militarista egocéntrico y agresivo. Con Trump –dice–, todo comienza con la fuerza militar, pues asegura estar cansado de que EU sea el policía del mundo sin ganar nada a cambio.

A propósito… ¿qué ha ganado México después de que el pésimo  aprendiz engatusó a su jefe para poder seguir en la ubre presupuestal y, desde “el error de agosto”, los dos pusieron de tapete de welcome a este País que juraron servir?

¡Decídete a ser feliz hoy!

@_A_lfonsinaAlfonsina