Impacto. La reacción de las armadoras a las amenazas de Trump varían. Foto: Archivo
En Detroit, uno de los temas más comentados fueron las amenazas del presidente electo de Estados Unidos

DETROIT, EU.- El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y su afinidad por Twitter es el tema central en el Salón Internacional del Auto de Norteamérica de este año.

A lo largo de su campaña presidencial, y después de la elección, Trump criticó a las compañías automotrices por trasladar producción de Estados Unidos a México, a menudo a través de Twitter.
Hasta ahora ha amenazado con imponer un arancel de 35% sobre vehículos fabricados en México que sean exportados a Estados Unidos.

Tal arancel podría causar estragos en la industria, ya que todas las grandes empresas automotrices producen vehículos en México.

Esto es lo que han dicho los ejecutivos de la industria en el Salón del Auto
de Detroit:

HONDA
El director general Takahiro Hachigo dijo a reporteros que la empresa quiere “seguir trabajando como hasta ahora en el desarrollo y producción de productos para Estados Unidos”. Dijo que no podía hacer comentarios sobre posibles aranceles y dijo que era “demasiado pronto” para discutir otras propuestas
de políticas. 


 

VOLKSWAGEN
Herbert Deiss, un miembro de la junta de administración de Volkswagen, dijo que la compañía no cambiará sus planes de producción por Trump. “México es uno de nuestros mercados más grandes”, manifestó. Pero también enfatizó que VW ha hecho inversiones significativas en Estados Unidos que deberán servir para calmar las inquietudes de Trump, incluyendo la inauguración de una planta en Tennessee
en 2011.

El presidente ejecutivo Bill Ford dijo que ha hablado varias veces con Trump sobre comercio, política fiscal y manipulación de divisas. “Lo veo muy bien informado y respetuoso de nuestras
posturas”.

Pero Bill Ford se conturbó cuando se le preguntó si Trump estaba afectando los planes de producción de Ford. Además de cancelar planes para construir una fábrica en México, Ford decidió recientemente no trasladar su producción de la camioneta Lincoln MKC de Kentucky a México.

TOYOTA
El director general para Norteamérica, Jim Lentz, dijo que el arancel con el que Trump ha amenazado a la industria podría obligar a las compañías a elevar los precios, lo que deprimirá las ventas y finalmente causará recortes de producción y despidos.

Usando el Camry como ejemplo, el auto de mayor venta en Estados Unidos, Lentz dijo que 25% del contenido del vehículo armado en Kentucky proviene del extranjero. Un arancel de 35% elevaría el precio final en mil dólares, señaló. “Mi preocupación para la industria es que al subir el costo, muy probablemente se contraerá el tamaño de la industria. Entonces, la industria no tiene que producir tantos vehículos y eso afecta negativamente al empleo”, explicó.

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GENERAL MOTORS
La directora general Mary Barra dijo que la compañía no tiene planes para cambiar la producción como respuesta a Trump. Dijo que la compañía toma decisiones sobre dónde fabrica sus vehículos con entre dos y cuatro años de anticipación. Pero cree que GM y Trump coinciden en algunas cosas.

“Espero con ansias ser parte de la solución que permita al país fortalecerse junto con las empresas, junto con nuestra capacidad de manufactura”, dijo. Barra es parte de un grupo de directivos que asesorarán a Trump en materia económica.

AUDI
Scott Keogh, presidente de Audi de Estados Unidos, dijo que no ha conversado con Trump o sus allegados. Señaló que la decisión de construir una planta en México —que comenzó a operar en septiembre— se tomó hace cinco años, y que la planta produce vehículos que son exportados a todo el mundo, no sólo a Estados Unidos.