Con el exgobernador Javier Duarte detenido y en proceso de extradición se han dado a conocer lo que llamaremos “Historias increíbles de un gobernador sinvergüenza”, decenas de columnistas han documentado excesos que se convirtieron en la vida diaria de una persona que estuvo en la plenitud del pinche poder durante casi seis años. Particularmente ha habido tres periodistas que han aportado pinceladas de lo que Javier Duarte tenía en la cabeza al gobernar: el periodista de este diario Raymundo Rivapalacio; el experto en temas de seguridad, Alejandro Hope; y el informador veracruzano Alejandro Aguirre. A continuación, varias historias de terror documentadas por estos periodistas en sus distintos medios del delirio de un exgobernador que desvió 73 mil millones de pesos de recursos federales y estatales.  

De Raymundo Rivapalacio “El Ferrari de Enrique”
“Según el propio Duarte en conversaciones privadas –donde solía decir las cosas más extraordinarias–, cuando el mexiquense ganó la elección presidencial, le hizo un regaló sin par: un Ferrari”

De Alejandro Aguirre “Entre vinos y venados”
“En sus fiestas, el exgobernador solía tomar botellas de “Screaming Eagle y “Petrus” mismas que superaban los cien mil pesos cada una; de hecho, semanas previas a la elección, adquirió Casa Veracruz, venados para su jardín, mismos que podía observar desde sus ventanales”

De Alejandro Hope “El verdadero cine VIP”
“Luego pasó a comentarnos, a manera de queja, que sus hijos no podían ir al cine sin comprar todos los boletos de la sala”

De Raymundo Rivapalacio “El regalo para Manuel”
“También presumía que había suspendido pagos a la burocracia, gobierno y a proveedores para financiar elecciones, a petición de importantes funcionarios federales. Otro estado donde metió recursos fue Chiapas, donde entregó 40 millones de pesos en efectivo al gobernador Manuel Velasco, para la nómina del órgano electoral estatal”

De Alejandro Hope “La ventana abierta”
“Vengo de hacerme un check-up en Houston”, dijo. Y luego remató con un apretado resumen de sus afecciones y una confesión: había estado muy contento en Texas porque podía ir en la camioneta con la ventana abierta. En Veracruz, ni pensarlo: todo era camioneta blindada y muchos guardaespaldas alrededor.”

De Alejandro Aguirre “Duarte el exquisito”
“Duarte como gobernador hubo ocasiones en que pagó, cuentas de 700 mil pesos mensuales por ropa para él en sucursales de la prestigiada marca Ermenegildo Zegna. En tiempos para festejar La Candelaria, Duarte consentía a sus amigos, familiares e invitados especiales, en su rancho en Tlacotalpan, con las comodidades más lujosas y excesivas, llegando a pagar, desde su oficina hasta 3 millones de pesos. En Casa Veracruz, mandó construir una sala de cine con máquina de palomitas y equipo de sonido Bang & Olufsen con un costo superior a los 500 mil pesos”

Tan solo unas cuantas “Historias increíbles de un gobernador sinvergüenza”, en breve las obras completas.