El ciclista austríaco Jacob Zurl se ha puesto como desafío atravesar de punta a punta la isla de Cuba sin descansar. Foto: Twitter
En 2015 quiso intentar por primera vez cruzar Cuba, pero durante el entrenamiento en La Habana se enfermó de dengue y tuvo que aplazarlo. Las fiebres y vómitos le provocaron que perdiera siete kilos.

El ciclista austríaco Jacob Zurl se ha puesto como desafío atravesar de punta a punta la isla de Cuba sin descansar. Tiene por delante unos 1,450 kilómetros que piensa cubrir en 55 horas.

Zurl, de 28 años, quiere ser la primera persona en conseguir un desafío que tiene como su mayor enemigo el mal estado de las carreteras cubanas.

"La mayoría de las veces las carreteras no son tan malas, pero a menudo hay grandes agujeros en la carretera y es muy difícil verlos de noche sin iluminación en la calle", dijo a dpa Zurl durante sus entrenamientos previos.

Sus padres y su novia forman el equipo que le apoyará, del 19 al 21 de abril, durante el recorrido que hay desde Punta de Maisí hasta Cabo de San Antonio, los dos puntos más extremos de la geografía cubana

Zurl tiene calculado que para conseguir el objetivo tiene que consumir unas 450 calorías por hora. Durante la ruta se alimentará de barritas energéticas o frutas como el plátano, que es rico en potasio.

En 2015 quiso intentar por primera vez cruzar Cuba, pero durante el entrenamiento en La Habana se enfermó de dengue y tuvo que aplazarlo. Las fiebres y vómitos le provocaron que perdiera siete kilos.

A pesar del fracaso de no poder competir, Zurl no bajó los brazos y durante un año se recuperó lentamente hasta volver a su estado de forma anterior, tanto física como mentalmente porque fue un golpe duro quedarse a las puertas del intento.

"Cuando me fui me dije a mí mismo, yo voy a regresar a Cuba y lo voy a conseguir", aseguró a dpa Zurl sentado en el carismático paseo marítimo de La Habana, conocido popularmente como El Malecón.

En 2012, Zurl entró por primera vez en el Libro Guinness de los Récords cuando en su ciudad natal Weinitzen, a los pies del macizo Schöckl, superó en 48 horas unos 28.789 metros de desnivel, equivalente a tres veces la altura del Monte Everest.

El ciclista austríaco Jacob Zurl se ha puesto como desafío atravesar de punta a punta la isla de Cuba sin descansar. Foto: Bikeboard.at

El ciclista austríaco está totalmente centrado en su próximo recorrido y todavía no quiere pensar en nuevos retos. Atrás quedan desafíos ya superados como cuando en 2014 recorrió en el Himalaya el Manali-Leh, considerada una de las carreteras más peligrosas del mundo

El promedio de 4,000 metros sobre el nivel del mar de las montañas del Himalaya fue el mayor desafío al que se tuvo que enfrentar. En 38 horas y 40 minutos, Zurl cubrió más de 500 kilómetros de recorrido en los que consiguió cruzar ocho puertos de montaña sin emplear oxígeno adicional.

En Cuba su mayor enemigo no será la falta de oxígeno, sino la fuerte humedad caribeña que puede deshidratarlo durante el recorrido. "Tengo experiencias anteriores y me he preparado bien", aseguró confiado.

"El tiempo más difícil será en la noche, tengo que estar todo el tiempo 100 por 100 concentrado en la carretera", añadió.

"Estoy fascinado con el pueblo cubano y como entienden la vida", afirmó Zurl, quien considera que el país es un paraíso para el ciclista por los pocos coches que circulan por las carreteras.

Después de arribar a la meta el 21 de abril llegará el descanso en las playas de arena blanca de Varadero, al este de La Habana, donde será un turista más. Aunque, espera, con un récord en las manos.