Aliados contra la esterilidad

+ Seguir en Seguir en Google
Circulo de Oro 2021
/

Madrid, España.- Si la madre de Louise Brown, la primera niña probeta de la historia nacida en 1978, necesitara ahora acompañar a su hija a uno de los miles de centros de reproducción asistida que existen en el mundo no saldría de su asombro por la evolución que ha experimentado en estos treinta y dos años la medicina reproductiva.

Louise Brown abrió el camino y, desde entonces, cerca de cuatro millones de niños han nacido gracias a técnicas de reproducción asistida, según datos de la revista científica británica "Nature", un camino de esperanza para las ochenta millones de parejas que son incapaces de concebir un hijo.

Para estas parejas, la ciencia dispone de distintos procedimientos, según la causa que origine la esterilidad (dificultad para conseguir un embarazo) o la infertilidad (pareja que consigue una gestación pero no llega a término con un recién nacido normal), dos términos que se utilizan como sinónimos, aunque médicamente son distintos.

"No hay un protocolo estándar", apunta Alberto Pacheco, director del laboratorio de Andrología del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), de Madrid, un centro de referencia mundial en reproducción asistida y que ha abierto sus puertas a EFE-Reportajes.

Datos facilitados por este centro señalan que el 85 por ciento de los casos de esterilidad se debe a causas que pueden diagnosticarse con el estudio adecuado del individuo o pareja y aplicar así el tratamiento más indicado.

"La reproducción asistida trata de ayudar a la paciente a tener un hijo. Para ello hay que conocer muy bien a esa mujer (o a la pareja,) y a partir de cada caso será preciso dedicarle un protocolo a la medida", apunta Pacheco.

"Uno de los factores que determinan el éxito de las técnicas de reproducción asistida es la calidad de los espermatozoides. Para conseguir mejorar las tasas de fecundación es muy importante acertar en la selección de los mejores", dice el experto.

El laboratorio de Andrología es el encargado de realizar este peculiar "casting", un programa de selección espermática con las técnicas más avanzadas, como la denominada "MACS", la selección celular inmunomagnética, que ha mejorado en un diez por ciento la tasa de fecundación.

"Esta técnica permite separar los espermatozoides sanos de los dañados, gracias a una proteína (anexina V) que se une a los espermatozoides apoptóticos (aquellos que va a morir antes de poder fecundar al óvulo) y que son retenidos en las columnas de filtrado por los que pasa la muestra de semen por el efecto de un imán", explica Pacheco.

"Los espermatozoides que no se quedan imantados son los candidatos a ser utilizados en las distintas técnicas de reproducción asistida", apunta.

INSEMINACION ARTIFICIAL Y FECUNDACION IN VITRO.

La visita por este centro de reproducción asistida, uno de los veinte que el IVI posee en diveros países, entre ellos México, Argentina, Panamá, Chile y Brasil, prosigue por una amplia sala repleta de pequeños incubadores donde "descansan", a 37 grados centígrados, los embriones que deben desarrollarse, después de haber fecundado el óvulo con el espermatozoide.  

Es en este laboratorio donde se realizan los tratamientos de inseminación artificial, la más antigua de las técnicas de reproducción asistida, que consiste en depositar en el útero de la mujer el semen de la pareja  o donante; y la fecundación in vitro (FIV), basada en la unión de los espermatozoides y los óvulos en el laboratorio y la posterior colocación del embrión en el útero.

Esta última técnica cuenta desde hace unos años con la "ayuda" de la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), también llamada microinyección espermática, que consiste en "la introducción de un sólo espermatozoide -previamente seleccionado- dentro del ovocito -células reproductoras de la mujer-, y esperar dieciocho horas para saber si ha habido fecundación. Posteriormente, este embrión se transfiere al útero", explica Carmen Bou, directora del laboratorio de Fecundación In Vitro.

A diferencia del FIV, el ICSI puede realizarse con muestras de semen de bajísima calidad, por lo que está especialmente pensado para varones cuya calidad o cantidad seminal es deficiente, aquellos que por diversas causas tienen problemas de eyaculación, e incluso para los que, tras haberse sometido a una vasectomía, se plantean tener un hijo. Pero "también está indicada -apunta la doctora Bou- para aquellas mujeres que no se han quedado embarazadas con los tratamientos de fecundación in vitro o inseminaciones convencionales".

"Hasta hace unos años, cuando un varón tenía una muestra de semen `muy flojo' debía acudir a semen de donantes para poder inseminar los ovocitos. De esta manera, la microinyección permite que la pareja tenga un hijo biologico, con los gametos -células reproductivas- de los dos", añade Bou.

Al final de esta amplia sala, una puerta anuncia el laboratorio de vitrificación de ovocitos, la última unidad en "nacer" en este moderno centro, una técnica de preservación de la fertilidad que permite a las mujeres posponer su capacidad reproductiva el tiempo que deseen.

"Es una técnica relativamente nueva, la llevamos realizando desde hace dos años", explica la doctora Carmen Bou, directora del laboratorio de Fecundación In Vitro.

La vitrificación "permite una congelación rápida tanto de embriones, de blastocistos
-embriones más desarrollados-, como de ovocitos", y está pensada para aquellas mujeres que quieren retrasar su maternidad, bien por cuestiones laborales, o para aquellas que van a recibir tratamientos oncológicos".

Las muestras extraídas son guardadas en bancos de nitrógeno líquido, a una temperatura de -196 grados centígrados bajo cero, de tal forma que se mantienen en perfecto estado durante un largo tiempo.

"La supervivencia de estos ovocitos a la hora de la desvitrificación es casi del cien por cien", apunta Bou.

La visita termina frente a una sala de espera donde dos parejas disimulan sus nervios y alimentan sus ilusiones, las mismas que llevaron a la madre de Louise Brown a someterse a los primeros ensayos de reproducción asistida. En este aspecto nada ha cambiado. Por cierto, Louise Brown tuvo un hijo de forma natural al cumplir los veintiocho años años.


LO QUE DEBE SABER DE LA REPRODUCCION ASISTIDA.

El 40 por ciento de los casos de infertilidad se deben a problemas masculinos, otro 40 por ciento a femeninos y el resto corresponde a causas mixtas o desconocidas.

La edad de las mujeres que requieren ayuda médica para concebir un hijo ha aumentado progresivamente desde el año 2000 y se sitúa, en 2007, en torno a los 37 años. La mitad de las mujeres que recurren a la donación se encuentran entre los 35 y los 40 años.

Más del 75 por ciento de los partos consecuencia de los tratamientos de reproducción asistida son únicos. Los partos dobles siguen descendiendo del 30 por ciento en 2005 al 21,9 en 2006; y los triples representan cifras mínimas, concretamente un 1,7 por ciento.

Agencia de noticias internacional fundada en Burgos, España el 3 de enero de 1939. Encuentra noticias en español sobre los acontecimientos más relevantes en el mundo en formato texto, fotografía, video y multimedia.