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Alamos, Sonora: ciudad de los Portales

Se le considera la ciudad más colonial por la pureza de su arquitectura; también se le ha nombrado `Casa de los Dioses'

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jueves, 02 de octubre del 2008

    Se encuentra en la parte sureste del estado de Sonora, limitando al norte con el Municipio de Rosario, al sur con el estado de Sinaloa, al Este con el estado de Chihuahua y al oeste con los municipios de Huatabampo, Navojoa y Quiriego, con una extensión territorial de 6,947.47 kilómetros cuadrados ocupando por superficie el sexto lugar en el estado.

    Las localidades más importantes además de la cabecera son: San Bernardo, Los Tanques, El Chinal, Providencia, Los Camotes y Tapizuelas.

    Asimismo, existen diversas comunidades con presencia de indígenas Guarijios y Mayos, como La Mesa Colorada, Guajaray, Bavícora, El Paso y Basiroa, por mencionar algunas.

    Es el relicario colonial del estado de Sonora.

    Principales atractivos turísticos

    La ciudad misma es un monumento que se debe recorrer en cada rincón, ya que entre sus calles se encierran trozos de historia bajo un estilo muy particular. Enmarcada en un ambiente colonial, con construcciones centenarias y estrechos callejones empedrados, Alamos ofrece al turista una estancia placentera con innumerables atractivos para visitar y disfrutar.

    Con construcciones de imponentes arcos y amplios patios cubiertos de vegetación, estrechos y empedrados caminos que dan la sensación de estar suspendidos en el tiempo cuenta con todos los servicios, incluso algunas de sus construcciones centenarias han sido acondicionadas como hoteles, cuyo principal atractivo para muchos, es el sabor añejo que conservan y la regia comida servida en sus restaurantes.

    Para mantener viva su historia y tradiciones cada año se realizan diversos eventos especiales, como el festival que se realiza en honor del doctor Alfonso Ortiz Tirado, conocido como "El Tenor de América", y que convierte a Alamos en la capital de la cultura en Sonora.

    También se realizan otros eventos importantes a lo largo del año, como las Fiestas de La Virgen de La Balvanera o las Fiestas Patronales de La Inmaculada Concepción.

    Alamos conserva muchos edificios y construcciones notables, entre ellos:
    La iglesia construida de 1757 a 1804, con tres naves y portada de elementos clásicos y barrocos, para sede del primer obispado sonorense. Las tres campanas de su torre, sonaron en la Colonia con el auge de la minería, en la independencia en 1827 cuando Alamos fue la capital del Estado de Occidente que unía Sonora con Sinaloa y las Bajas Californias, en la Reforma el año de 1865 cuando el general-poeta Antonio Rosales murió defendiendo la República y en 1866 cuando el General Angel Martínez, con sus "macheteros" derrotó a las tropas imperialistas en una batalla decisiva.

    La Plaza de Armas con arcadas majestuosas, calles estrechas y empedradas, balcones enrejados, zaguanes, patios y traspatios de las viejas casonas, con jardines de ensueño,  donde todo parece suspendido en el tiempo pasado, para el reposo de sus actuales residentes. Dentro de las huertas maduran los mangos, dátiles y granadas, mientras los artesanos y campesinos, trabajan en las curtidurías, talabarterías, trapiches y aserraderos.

    Otros atractivos que no deben dejar de visitarse son el Paseo del Chalatón, el Museo costumbrista, el Arroyo Cuchujaqui donde convergen varios ecosistemas únicos en el mundo, El Callejón del Beso, y a pocos kilómetros, vale la pena dedicarles unas horas a otros poblados cuya historia está estrechamente ligada a la de Alamos: Minas Nuevas, La Aduana y Promontorios.

    Para quien tenga interés particular en las artesanías, se fabrican muebles rústicos en maderas regionales. También se consiguen artículos de palma, latón, vidrio, platería, hierro forjado, instrumentos musicales, cerda tejida o cobijas de lana hechas por indígenas mayos.

    Entre las curiosidades exóticas disponibles cierta temporada del año, están los famosos "Frijoles Saltarines", fuente de diversión para chicos y grandes.
    Para los amantes del deporte cinegético, los alrededores de Alamos son pródigos en diversas clases de piezas de caza como venado cola blanca, jabalí, paloma, codorniz, patos y otras menos abundantes. La pesca puede ser practicada en el A rroyo Cuchujaqui o en la presa del Mocúzari, sobre el camino a Navojoa, donde es posible capturar lobina, bagre y mojarra.
    Alamos cuenta con todos los servicios: bancos, gasolinera, boticas, hielería, excelentes hoteles y restaurantes, donde se vive la sensación de encontrarse muy lejos del siglo 20. Viejas y acondicionadas para las necesidades de un turismo creciente.

    Hay también moteles, donde la falta de "estrellas" que pregonen su categoría, es suplida con el trato humano y la cortesía proverbial de los sonorenses. Todo lo necesario para convertir a esta ciudad de antaño en un destino obligado de visita.



    Historia
    La población de Alamos empezó a formarse en el último tercio del siglo 17, como consecuencia del descubrimiento de los minerales de plata de Promontorios, La Aduana, Las Cabras, La Quintera y otros de menor importancia.
    La ciudad de Alamos fue fundada el 8 de diciembre de 1682, por mérito de Domingo Terán de los Ríos. A partir de su fundación mostró una evidente prosperidad constituyéndose en poco tiempo, como la ciudad más importante del noroeste, tanto por su población como por su desarrollo económico, político, social y cultural de la época.

    Se le llamó originalmente Real de la Limpia Concepción de los Alamos y también Real de los Frailes. La importancia de sus minas determinó el establecimiento de una casa de ensaye que formó poco después de 1690, don Juan Salvador.
    Durante largos años fue asiento de un teniente general Gobernador de la provincia de Sinaloa, en 1769 se instaló también una oficina superior de Hacienda.

    Alamos tuvo su primer ayuntamiento en 1814. Al paso del tiempo se convirtió en la ciudad más importante de las Provincias Unidas de Occidente, por lo que el 24 de noviembre de 1827 fue declarada capital del Estado de Occidente. Fue así la primera que logró legalmente este rango, por Decreto del 19 de enero de 1828 expedido por la Legislatura del Estado de Occidente; habiendo perdurado hasta marzo de 1831 en que se verificó la separación de los estados de Sonora y Sinaloa.

    La región de Alamos, que perteneció hasta entonces a la provincia de Sinaloa, fue anexada al estado de Sonora a solicitud expresa de su ayuntamiento y de sus vecinos.