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Llamenta Amnistía Internacional la negativa del gobierno de México a firmar hasta ahora un tratado "clave" para la lucha contra el hambre
México.- Amnistía Internacional (AI) lamentó hoy la negativa del gobierno de México a firmar hasta ahora un tratado "clave" para la lucha contra el hambre, poniendo en "entredicho la credibilidad" de su compromiso en esta materia.

A pesar de que impulsó la creación del protocolo facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), que ayer en entró en vigor tras ser suscrito por 41 países y ratificado por 10, México "se encuentra vergonzosamente fuera" de la lista de naciones firmantes, señaló AI en un comunicado.

"Si bien el gobierno federal ha reiterado numerosas veces su compromiso para erradicar la pobreza, hasta el momento se ha negado a firmar este tratado", que posibilita a cualquier persona o grupo denuncie ante un Comité de la ONU la falta de acceso a derechos como la educación, agua, vivienda o la salud.

Aunque el protocolo no soluciona por sí mismo el problema de la pobreza, "es un paso necesario para el empoderamiento de quienes viven en estas condiciones y una muestra del compromiso del Estado mexicano" para garantizar una vida digna a todas las personas, afirmó el director de AI México, Daniel Zapico.

Para la agrupación, el protocolo es una pieza clave en cualquier esfuerzo serio para erradicar la pobreza, pues establece mecanismos de rendición de cuentas al permitir que las personas pongan quejas o exijan explicaciones si las medidas tomadas no mejoran su situación.

Amnistía exhortó al Gobierno mexicano "a tomar todas las acciones necesarias para que este protocolo se firme y ratifique a la brevedad" , para que las 52 millones de personas que viven en la pobreza en México puedan exigir sus derechos.

El presidente Enrique Peña Nieto, que comenzó su mandato el 1 de diciembre pasado, se ha fijado como una de las prioridades de su Gobierno combatir el hambre, la extrema pobreza y la desigualdad social.

En abril puso en marcha una amplia campaña contra el hambre enfocada en 400 municipios del país, que tienen las mayores carencias de alimentación y sufren niveles de extrema pobreza, y que busca beneficiar a 7.4 millones de mexicanos.