Agotado primer ministro japonés sufre presiones para renunciar
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Muchos acusan de falta de liderazgo al jefe de gobierno, de 64 años.
Tokio, Japón.- Naoto Kan luce agotado. Los ojos hinchados y una cara arrugada son testimonio del esfuerzo de las pasadas cinco semanas. La catástrofe afectó visiblemente al primer ministro de Japón.
No sólo debe lidiar con las consecuencias del terremoto y el tsunami, sino también con una de las peores catástrofes nucleares en la historia de la humanidad. Y aún así, nadie se lo agradece.
Al contrario. Kan, en su momento uno de los políticos más populares, sólo recibe rechazo por sus acciones. Al comienzo de la crisis sus opositores evitaron atacarlo, pero ahora eso se acabó. Por primera vez hay pedidos de renuncia. Es tiempo de que se vaya, afirmó el jefe del principal partido opositor LDP.
Muchos acusan de falta de liderazgo al jefe de gobierno, de 64 años. "Se comporta de forma absolutamente irresponsable, a pesar de que es el líder del país", critica el conocido analista político Minoru Morita. Además acusa a Kan de haber ocultado al pueblo el peligro verdadero del accidente nuclear.
Recién el martes, el gobierno elevó la alerta por peligro radiactivo de 5 al máximo de 7 en la escala INES, al mismo nivel de Chernobyl en 1986. El portavoz gubernamental, Yukio Edano, admitió ante la prensa nipona que probablemente era consciente de la necesidad de subir la alerta a fines de marzo, pero explicó que entonces no había suficiente información para ello.
Más indignación causó el primer ministro con una declaración que luego desmintió. La zona de evacuación alrededor de la destruida central de Fukushima podría quedar inhabitable en los próximos 20 años, afirmó Kan según su asesor especial Kenichi Matsumoto. Posteriormente ambos negaron la afirmación, pero el daño estaba hecho.
Una declaración de ese tipo es inaceptable, criticó el alcalde de Kawamata, Michio Furukawa, quien se reunió el jueves en Tokio con el jefe de gobierno para obtener más información sobre la evacuación parcial prevista para su ciudad. "Nos preguntamos en qué medida el primer ministro comprende las preocupaciones de la gente del lugar", indicó.
Los habitantes depositaron grandes esperanzas en Kan, que gobierna desde junio de 2010. Cuando asumió había camisetas con el lema "Yes, we Kan", en referencia al lema electoral del presidente estadounidense Barack Obama.
A diferencia de muchos de sus antecesores, Kan no proviene de una dinastía política, sino de una familia común.
El abogado de patentes inició su carrera política en el movimiento ciudadano. Kan, que por su temperamento a veces irritable es llamado "Ira-Kan", se hizo famoso en 1996, cuando era ministro de Salud y se peleó con algunos burócratas por el escándalo en su entidad por productos sanguíneos contaminados con HIV. Adquirió fama por su defensa de los intereses ciudadanos y por pedir transparencia en la política.
Cuando asumió la jefatura de gobierno, su objetivo era impulsar la economía del país y sacar al país de la crisis. Sin embargo, ya había perdido popularidad y su Partido de los Demócratas (DPJ) perdió la mayoría en las elecciones parciales del Senado en julio de 2010. Las subsiguientes disputas internas de poder las superó sólo con dificultad. Su era política parecía acabada. Y después más encima llegó el "viernes negro", con un terremoto asesino y luego el tsunami.
Kan reaccionó con rapidez. Formó rápidamente un gabinete de crisis y por televisión pidió a la gente mantener la calma. Sus enemigos internos cooperaron sin mucha gana, pero ahora salen a la luz, impulsados por las duras derrotas del DPJ en las recientes elecciones regionales.
El principal crítico de su partido es el veterano político Ichiro Ozawa, que usa artillería pesada en su contra y a quien Kan sacó de la jefatura del partido por un escándalo de donaciones políticas. Ozawa advirtió que la falta de liderazgo de Kan podría llevar "a más catástrofes".