La exposición promovida por VANGUARDIA y la Universidad Autónoma de Coahuila es un grito plástico a la violencia
Saltillo. Pelotas rojas cuelgan en una red vertical y apuntan al suelo como una enorme gotera. Hay un video proyectado en el muro que muestra una cañería donde gotea agua. Este escenario abre la exposición “Sin Palabras” de la artista mexicana Adriana Cerecero, una muestra que desde el jueves está en Saltillo mostrando las ideas y las exploraciones a través de la fotografía y la instalación artística de la creadora.
Cerecero regresa de España, después de 10 años, y lo hace por la puerta grande en el Recinto del Patrimonio Cultural Universitario. Su propuesta esta vez tiene una crítica a la violencia por el narcotráfico, vivida en México en tiempos recientes.
Así, exhibe un álbum de fotografías de piñatas forradas con periódico VANGUARDIA, sólo con encabezados y notas informativas de hechos violentos, de “capos”, de “balaceras”, de “decapitados”. Aunque la colección se titula “Sin Palabras”, las obras hablan por sí mismas con tales vocablos.
La exposición no habría sido posible sin el apoyo de la Fundación VANGUARDIA, cuya presidenta, Diana Galindo de Castilla, dirigió unas palabras a la artista: “(Adriana Cerecero) Busca, experimenta, ejecuta bajo un plan minuciosamente elaborado”, comentó y señaló que la creatividad de la nacida en el Distrito Federal, “no tiene límites”.
Además, explicó que el tema de las fotografías (periódico y violencia), fue una idea atrayente y a la vez un asunto serio: “(son) periódicos VANGUARDIA convertidos en piñata, en ocasiones por la propia Adriana, quien en el trasfondo pudo ver algo mucho más serio”. Destacó que el trabajo lo realizó cuando la violencia en esta entidad, “aún no se recrudecía”.
Por su parte, Alfonso Vázquez Sotelo, coordinador de Difusión y Patrimonio Cultural de la UAdeC, en representación del rector Mario Ochoa, expresó que esta actividad significa que la universidad está abierta “para trabajar en conjunto” con este medio informativo.
Cerecero, en el micrófono, agradeció el apoyo de ambas instituciones. “Es la primera vez que (esta obra) se expone en México”, dijo.
Su padre, una figura relevante en la plástica mexicana, Eloy Cerecero, señaló a VANGUARDIA que los trabajos de su hija “tiene mucha búsqueda”.
Exploraciones e ideas
Las creaciones dispuestas en la segunda planta del edificio que fuera el Banco Pucell, consisten también en instalaciones como una enorme pelota roja con globos negros, cubiertos por un velo negro. Amén de la obra fotográfica, también la artista exhibe obra anterior como la serie “Amate”, donde utiliza este elemento para crear distintos significados.
Cerecero, quien lleva tras sí 38 exposiciones colectivas y 18 individuales, añadió el tríptico “El Jardín de las Delicias” de El Bosco a cuyo pie colocó un maniquí mutilado y boca abajo, con las manos (cortadas y rotas) puestas una en la cabeza y otra en los glúteos. Es una interpretación de Cerecero sobre la obra clásica del pintor neerlandés.
Además, se halla un video de niños rompiendo una piñata; hay una piñata colgada en el techo, sin cabeza; y una pintura reciente de Cerecero dedicada a Japón por su reciente desastre natural (un círculo rojo está roto). Hay una cuadrícula donde hay retazos del periódico VANGUARDIA, titulada “Mejores Escuelas, Mejores Hombres”.
Desde ya puede observar las distintas formas de expresión de la artista y usted tiene la última palabra.
Exposición de Adriana Cerecero
Patrocinan Fundación VANGUARDIA y UAdeC.
Recinto del Patrimonio Cultural Universitario de la Universidad Autónoma de Coahuila.
Juárez 211, Centro.
Permanencia: 30 de abril.
Entrada: libre.
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