Acepta 53% en Estados Unidos militarizar frontera
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Encuesta entre votantes refiere que 64% considera inseguros los límites con México; el propósito de la medida es evitar la entrada de ilegales
CIUDAD DE MÉXICO.- Apenas 30 por ciento de los posibles votantes estadunidenses cree que la frontera con México es más o menos "segura" y 64 por ciento considera que es insegura, afirmó la empresa Rasmussen en una encuesta que podría tener impacto sobre los esfuerzos del presidente Barack Obama por relanzar una reforma del sistema de migración.
La organización, de tendencias conservadoras, aseguró que la división de opiniones tiene un nivel de partisanismo: 51 por ciento de los demócratas cree que la frontera es segura y 86 por ciento de los republicanos está en desacuerdo. Un 65 por ciento de los votantes no afiliados opina igualmente que los límites con México son inseguros.
Según la encuesta de Rasmussen, 53 por ciento de los votantes estaría a favor del uso de fuerzas militares para evitar la llegada de inmigrantes indocumentados, lo que es 14 por ciento menos que en mayo de hace un año. Un 29 por ciento se opone al uso de los militares y 14 por ciento no tiene posición.
Las cifras tienen consecuencia tanto sobre la nueva propuesta migratoria del presidente Obama como en su política hacia México, toda vez que la idea central de una reforma migratoria que satisfaga a los votantes republicanos incluye un endurecimiento de la frontera con México.
Los republicanos critican también la que consideran lentitud del gobierno de Obama para ayudar a la "guerra contra las drogas" del Presidente de México, Felipe Calderón.
Foso lleno de cocodrilos
En un discurso esta semana, Obama hizo referencia al punto y recordó que los republicanos jamás estarán satisfechos con las medidas fronterizas. Bromeó, de hecho, con la idea de que sus adversarios deseaban primero una barda y ahora gustarían de un foso tal vez lleno de cocodrilos.
Siempre de acuerdo con Rasmussen, "la mayoría de los votantes dice que asegurar las frontera es una prioridad de mayor nivel que resolver la situación de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos. Un 29 por ciento está de acuerdo con el Presidente de que la frontera es suficientemente segura para comenzar a lidiar con el tema de los ilegales ya aquí. Pero el 50 por ciento dice que la frontera no es segura aún y otro 22 no está seguro".
Pero de acuerdo con una editorial del diario Dallas Morning News, el tema de la seguridad fronteriza es una preocupación continua, "y debe seguir como una prioridad absoluta. Pero es una cuestión que no debe continuar como excusa para la falta de acción del Congreso en el paquete de reformas mayor. Ambos temas pueden y deben ser resueltos simultáneamente".
El presidente Obama ha señalado que su política migratoria busca ayudar a los indocumentados que se encuentran en el país y son respetuosos de la ley, tanto como enfocarse sobre aquellos que cometen delitos. De acuerdo con las estadísticas, su gobierno ha sido el que más deportaciones ha realizado, aunque la mayoría de ellas han sido trabajadores y frecuentemente estudiantes.
Históricamente el tema migratorio es uno de los puntos políticamente más polarizados en Estados Unidos y las propuestas de solución difícilmente encuentran acuerdos en periodos preelectorales.
Advierten que enfrentará obstáculos la ley antiinmigrante de Georgia
Las duras medidas contra la inmigración ilegal que se han convertido en ley en Georgia con seguridad serán impugnadas en los tribunales, incluso antes de que se puedan hacer cumplir.
La ley, firmada el viernes por el gobernador Nathan Deal, tiene algunas disposiciones que hacen eco de las de una ley promulgada el año pasado en Arizona, y también es muy similar a otra aprobada este año en Utah. Ambas han quedado atascadas en los tribunales por demandas que alegan que son inconstitucionales, y los opositores de la ley de Georgia han dicho que planean impugnarla.
La ley de Georgia autoriza que los agentes del orden verifiquen el estatus migratorio de determinados sospechosos y los detengan si están ilegalmente en el país. Sanciona a las personas que deliberadamente transportan o albergan a indocumentados en algunas situaciones y convierte en un delito mayor presentar documentos o información falsa al solicitar un trabajo.
La mayor parte de la nueva ley entrará en vigor el 1 de julio. Un requisito para que los empleadores privados con más de diez trabajadores utilicen una base de datos federal para verificar el estatus migratorio de las nuevas contrataciones se aplicará gradualmente en un par de años.
Al igual que con cualquier acción legal, gran parte del resultado depende de qué argumentos jurídicos se preparen, y qué juez sea escogido para escuchar el caso.
Los críticos de la ley están trazando su estrategia: van a pedirle a un juez poner la ley en espera hasta que el caso se decida, así como una orden permanente para impedir que la legislación entre en vigor, dijo Charles Kuck, abogado de inmigración de Atlanta que encabeza una demanda.
El compromiso de Obama
El Presidente estadunidense prometió que para el primer año de su gobierno se llevaría a cabo la reforma migratoria, que permitiría legalizar a 11 millones de indocumentados que viven en EU.
-El desencanto hispano ante la demora de la reforma podría complicar la reelección de Obama, quien en su elección de 2008 contó con el apoyo del 67 por ciento del voto latino.
-Obama ha centrado su discurso en las ventajas económicas que tendría una reforma migratoria, pues dejaría de existir una masiva economía sumergida que explota una mano de obra barata, a la par que rebaja los salarios de los demás.
-Según el mandatario, la reforma también permitirá que Estados Unidos sea más competitivo en la economía global, al permitir que estudiantes educados en el país puedan aplicar lo aprendido en la nación estadunidense.
-La semana pasada advirtió a los activistas proinmigración que no se saltaría al Congreso para aprobar la reforma, pues eso, advirtió, no funciona en una democracia.