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Acapulco no tiene en la memoria desastre del huracán "Paulina"

Acapulco.- Al cumplirse este martes 10 años del paso del huracán "Paulina" por Acapulco, aún hay miles de personas en zonas de alto riesgo, mientras que Protección Civil se ha burocratizado, señalan expertos.

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lunes, 08 de octubre del 2007

    De la tragedia sólo hay recuerdos en las rocas que permanecen en los arroyos que arrastraron personas, casas y automóviles. Los puentes reconstruidos, los cauces ampliados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) son mudos testigos de la reconstrucción.

    Aquel 9 de octubre a las 2:00 horas comenzó la peor devastación causada por un huracán en los últimos 30 años. Dejó daños en los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Pese a que en Acapulco se dio a conocer 400 muertos, hay otros cientos de desaparecidos.

    Tan sólo en la calle río Papagayo, en la colonia Vista Alegre, lugar en donde se desbordó el arroyo del Camarón, luego de arrasar la iglesia "La Sagrada familia" en segundos, aparecieron por lo menos tres cadáveres. Uno de ellos, el de un niño aferrado al tronco de un árbol.

    Era un jueves tranquilo. Los fuertes vientos se dejaban sentir desde la noche anterior, sin embargo no había sistema de alerta que previniera la entrada del huracán. El último reporte de Conagua enviado a las 20:00 horas del miércoles, alertaba de la cercanía del huracán y fue el reporte que los noticiarios matutinos tenían previsto leer.

    Nadie se imaginó que la noticia iba a ser sobreseída durante la madrugada, dejando totalmente destruido el centro turístico más importante del país, luego de que grandes corrientes de agua, lodo y piedras de hasta 10 toneladas, cayeran de los cerros destruyendo todo a su paso.

    De acuerdo con un boletín de Investigaciones Geográficas del Instituto de Geografía, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los primeros reportes del "Paulina" se recibieron desde el 5 de octubre.

    De acuerdo con el reporte de la UNAM, para el siete de octubre presentaba una categoría 4 en la escala Saffir-Simpson y su centro estaba en Salinas Cruz, Oaxaca, y sin avisos previos, para el día 9 originó que entre las 02:00 7 06:00 horas del martes, se registrara una precipitación histórica en Acapulco.

    "La lluvia máxima fue superior a los 400 mm, localizada en el Cerro de la Vigía en Acapulco, en cinco horas se recibió el equivalente a la tercera parte de la lluvia promedio anual", dice la investigadora Lucía Guadalupe Matías Ramírez, según datos de la Conagua.

    En su estudio, deja constancia que los daños causados por la precipitación no hubieran sido mayores, por lo que las muertes "se debieron principalmente a la inconveniente ubicación de los asentamientos humanos en las barrancas".

    "Las playas sufrieron destrozos en el equipamiento urbano, servicios públicos, árboles arrancados desde sus raíces y acumulación de basura", dijo.

    Comentó que la subestación Puerto Marqués quedó fuera de servicio debido a inundaciones. Hubo más de 110 000 familias sin energía eléctrica en los municipios de Ometepec, Cuajinicuilapa. Chilpancingo y Acapulco", describe la investigadora.

    Paulina destruyó en su totalidad cinco mil casas, ubicadas en los cauces o muy cerca de los ríos y arroyos. Unas 25 mil casas registraron daños menores, otras 3,067 quedaron sin techo, y por lo menos diez mil familias quedaron damnificadas.

    De acuerdo con el reporte de la investigadora, 25 escuelas tuvieron daños, 163,652 estudiantes quedaron sin clases y 10 días después sólo habían retornado a las aulas 79,600.

    La actividad del sector Salud fue intensa: 7,500 consultas, se realizaron 300 curaciones, 121 operaciones, 514 urgencias médico-quirúrgicas (fracturas, golpes, etcétera), se aplicaron 48,000 dosis de vacunas (poliomielitis, difteria, tosferina, tuberculosis y sarampión) y 40,000 de vitamina A.

    Se atendieron 3,700 padecimientos respiratorios, 1,074 casos de diarrea y 23 de cólera, cita Matías Ramírez.

    Melquíades Olmedo Montes, ex director de Protección Civil municipal, recuerda que cuando tomó las riendas del organismo, el 28 de enero de 1998, "no funcionaba operativamente" y sus oficinas eran un cuarto, arriba de la Dirección de Tránsito municipal.

    En efecto, existía Protección Civil en el organigrama porque desde 1986, después del temblor del 19 de septiembre de 1985, se ordenó a nivel federal que se establecieran oficinas de Protección Civil, y en Acapulco eso se hizo, se estableció la oficina, más no se ejercían las funciones.

    Lo primero que hizo fue censar las casas en zonas de alto riesgo. "A partir de ahí, nos fuimos dando cuenta de que el problema no era 100% jurídico, sino más que nada social, porque la mayoría de los propietarios de los terrenos colindantes con cauces habían adquirido su propiedad de forma legal".

    En total se identificaron 226 áreas críticas, de las cuales 83 son de alto riesgo, 104 de riesgo y 40 inundables, se determinaron 104 instalaciones para ser utilizadas como refugios temporales y se establecieron rutas de evacuación.

    En la actualidad la situación es completamente diferente y quedó comprobado con la tormenta tropical "Henriette", que inundó miles de casas y sus habitantes no fueron evacuados a tiempo.

    Las viviendas de interés social inundadas están ubicadas en zonas que habían sido declaradas como "inundables" por la Dirección de Protección Civil municipal en tiempos de Olmedo Montes.

    El problema, es que la gente olvida y hoy, no existe memoria. A diez años del huracán muchos ancianos han muerto y muchos niños de aquel tiempo, jóvenes ahora, no guardan el recuerdo de la tragedia.

    Hoy no hay simulacros de evacuación de colonias en zonas de alto riesgo o inundables, como se hizo por muchos años, muchas escuelas han dejado ser refugios temporales y hace años que no hay una acción decidida del gobierno para desalojar viviendas en zonas de alto riesgo.

    El peligro persiste, el problema es la pérdida de memoria colectiva y la falta de un mecanismo, que con suficiente tiempo, advierta de la inminencia de la llegada de un huracán.

    Hasta el año pasado, mil familias vivían en zonas de alto riesgo, en las colonias Nueva Era y Sinaí. De acuerdo con el actual director de Protección Civil municipal, José Alberto Pacheco Albert, en la actual administración las viviendas en zonas de peligro han aumentado.

    Pese a ello, nada se ha hecho. Las causas son múltiples, como diría Octavio Paz al hacer referencia a la pérdida de la memoria colectiva, la cual calificó como "un fenómeno psicológico y social de extraordinaria complejidad", en donde al perder la noción del pasado, se pierde la noción del porvenir.