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Cuando se elige y utiliza correctamente, este pequeño equipaje puede ser la forma más eficiente de llevar una carga y distribuir el peso en la espalda
¿Son perjudiciales las mochilas escolares para los niños que las utilizan? ¿Son un sistema adecuado para llevar una gran cantidad de libros, cuadernos y material escolar? ¿Es mejor la mochila en la espalda o la que se arrastra sobre ruedas? ¿Qué requisitos mínimos debe reunir para ser más segura y apropiada?
Estudiantes, padres, profesores y médicos coinciden en la necesidad de encontrar la manera más cómoda y eficaz de que los más pequeños trasladen su cada vez más abundante y pesado material escolar de la casa al centro de estudio y viceversa.
Todo depende de la elección adecuada de este equipaje, que debe regirse por criterios de funcionalidad y seguridad y no meramente estéticos o de moda, y del uso apropiado de las mochilas, que no deben sobrecargar ni forzar los huesos, músculos o articulaciones de los cuerpos infantiles en desarrollo, advierten los expertos.
Desde la Fundación Kovacs (FK), dedicada a la investigación de los problemas de la espalda, se recomienda a los escolares llevar mochilas con ruedas para transportar los libros y hacer ejercicio físico de manera habitual para prevenir el dolor de espalda.
El presidente de la Fundación, el doctor Francisco Kovacs, señala que “es fundamental crear hábitos saludables que eviten enfermedades futuras, para lo cual es importante que los pequeños lleven su material escolar en una mochila con ruedas, carguen sólo con lo necesario, hagan ejercicio físico de manera habitual y eviten permanecer todo el día sentados”.
En el caso de que utilicen una mochila de tirantes, Kovacs aconseja colgársela de ambos hombros, de modo que el peso se lleve en medio de la espalda, y tan bajo como sea posible manteniéndola pegada al cuerpo.
Para prevenir problemas
Para transportar el material escolar la FK aconseja dejar en casa, o en el salón del colegio o instituto, todo aquello que no se vaya a necesitar.
La mochila cabe ser de tirantes anchos, los cuales deben pasarse por ambos hombros, y debe llevarse tan pegada al cuerpo como se pueda y relativamente baja, en la zona lumbar o entre las caderas, justo por encima de las nalgas. El niño debe evitar llevar más del 10 por ciento de su propio peso.
El doctor Eric Wall, director de la división de cirugía ortopédica del Centro médico del Hospital infantil de Cincinnati, en Estados Unidos, explica que “cuando se usan correctamente, las mochilas son la forma más eficiente de llevar una carga y distribuir el peso entre algunos de los músculos más fuertes del cuerpo”.
Este experto y su equipo ofrecen algunas recomendaciones para prevenir las lesiones relacionadas con la mala elección o utilización de las mochilas escolares:
Elija una mochila ligera que tenga dos tirantes acolchados y anchos, un respaldo acolchado y correas para la cintura.
Los niños deben usar ambos tirantes y deben estar ajustados.
Los objetos más pesados deben ir lo más cerca posible del centro de la espalda del pequeño.
Al llevar o levantar una mochila pesada, el niño debe agacharse utilizando ambas rodillas.
Explique a su hijo que no debe dejar las mochilas en el suelo donde alguien se pueda tropezar con ella, ni que la haga girar de manera que puedan golpear a otra persona.
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