• » Conectate
  • » Registro
  • Edición Impresa
  • Móvil
  • Newsletter
  • Vanguardia para llevar
    Llévate todas las noticias del momento con V para llevar, la edición que te ofrece Vanguardia para que imprimias
  • » CLIMA
  • Hoy es 22 de noviembre del 2009

Envia este artículo a un amigo

Deseo recibir una copia en mi correo electrónico

Esclavitud moderna

Publicado el: 04-Julio-2009

“No le tengo miedo, pero mi mamá sí, desde que sabe que es lenón. Hace tres meses terminamos, y todavía me manda mensajes. Ahora que sabe que no tengo trabajo, me dice: ‘Aquí tienes la papa asegurada. Nomás me avisas, y luego luego te ponemos a chambear’”.

Es Juana, de 18 años, refiriéndose a Pepe, un enganchador al que conoció hace un año en Tlaxcala y le propuso matrimonio. Su historia ilustra cómo suele comenzar un caso de trata de personas —considerada un fenómeno de “esclavitud moderna”.

El tráfico, con su ruido incesante, invade su modesta casa en Tenancingo, Tlaxcala. Señalando hacia la carretera, Juana dice: “Por esa salida se llevan cada semana a las chavas que lograron convencer. Las traen de Poza Rica, Veracruz. Pepe tiene, de forma permanente, como seis, y dice que ‘su mercancía le ha dado para comprar su casa que está bien grande’”.

La madre de Juana se enteró por una amiga de que Pepe —o quien dice llamarse así— se dedica a la trata de personas con fines de explotación sexual, de modo que “hablé con los padres, que bien saben en qué anda metido el muchacho. Me prometieron que ya no iba a buscar a Juana y creo que lo han cumplido, pero les tengo miedo… si el Gobierno no hace nada por detenerlos, menos nosotros”. No se equivoca.

La negligencia oficial y la falta de reconocimiento del crimen que representa la trata de personas, socavan la lucha global contra ese ilícito en aumento constante, acusa el Informe Mundial sobre Trata de Personas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, dado a conocer hace unos meses, y el cual precisa también que 79 por ciento de los casos está relacionado con explotación sexual, donde la mayoría de los casos son mujeres y niñas. En México, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, alrededor de 20 mil niños y niñas son esclavizados en explotación sexual.

Ante tal escenario, se realizó en Villahermosa el Seminario Internacional “Mejores prácticas para combatir la trata de personas”, que busca involucrar a la sociedad civil y a la iniciativa privada en la iniciativa contra éste, que es el segundo negocio criminal más rentable del mundo —después del narcotráfico—”, de acuerdo con el FBI.

No existe en nuestro país un diagnóstico integral (alcance criminal, número de víctimas, costos sociales y personales), pero los testimonios de víctimas o sus familias aportan indicios. Una unidad de investigación entrevistó a la madre de una niña oaxaqueña de 14 años —desaparecida en la zona del Istmo de Tehuantepec el 2 de enero pasado—, quien relató que “mi hija se pasaba horas en Internet, donde tenía muchos amigos y hasta novios. Sé que recibió un correo electrónico en el que la invitaban a venir al DF. Ella le comentó a su prima, que fue la última persona con quien habló, que venía al Distrito Federal a encontrarse con su destino”.

Después, sólo se han conseguido ciertos rastros, como el de que la niña viajó de Tierra Blanca, Veracruz, a la Ciudad de México, en un camión de la línea Autobuses Unidos, lo que se sabe a partir de versiones recogidas entre los operadores de aquella unidad y una vendedora de boletos.

  • Comenta aquí›


Otro Angulo

Por: Clara Recio
ARCHIVO
  • Publicidad›


  • Nuestra Comunidad›


VANGUARDIA on Facebook