Deportes - Futbol

- Futbol

¡Viva Chivas!, primeras palabras de Van't Schip

El nuevo "Pastor" del Rebaño Sagrado llegó a Guadalajara y dijo sus primeras palabras en español.

Fuente: 

jueves, 24 de mayo del 2012

Foto: El Universal
Foto: El Universal
Es apenas el primer encuentro, pero su emoción es la propia del viajero que regresa a casa para encontrarse con la tierra añorada. Sonríe sin sentir el peso de la larga travesía. Decenas de cámaras lo rodean. No puede contener más el éxtasis en los pulmones y suelta sincero: "¡Viva México. Viva Chivas!".

John Van't Schip se encuentra en Guadalajara. El vuelo proveniente de Atlanta arriba al Aeropuerto Internacional Miguel Hidalgo cerca de las 20:30 horas. Casi 50 minutos después, luego de documentar, el nuevo pastor del Rebaño Sagrado aparece por la puerta de llegadas internacionales.

Viene desde Holanda, con escala en tierra estadounidense. La travesía ha sido de 20 horas, pero en él no un dejo de agotamiento. La emoción es sincera, la trae a flor de piel y no en las maletas que minutos antes sacaron del aeropuerto miembros del equipo de seguridad de Chivas.

Mariano Varela, secretario técnico de la institución es quien le da la bienvenida, tanto al nuevo técnico del Guadalajara, como a sus asistente David Nascimento y Rob Meppelink, quienes lo acompañan.

El pastor de Rebaño Sagrado se detiene apenas un instante, al salir de la terminal aérea, para algunas fotografías. Luego, continúa su paso rumbo a la camioneta con el mismo entusiasmo. Transmite esa emoción. La mirada no miente.

Cada paso lleva la esperanza de triunfar en tierra ajena. Una mezcla multinacional: nació en Canadá; tiene nacionalidad holandesa; hoy, es el encargado de devolverle al equipo más popular de México la grandeza perdida en los últimos meses.

Jon't Van't Schip es el responsable de hacer olvidar los fracasos del Torneo Clausura 2012 y la Copa Libertadores de América. Meses para enterrar y nunca sacar. Parece, en su primer contacto con el país, que llega con plena consciencia de ello. Y el reto parece no asustarle.

La sonrisa parece tatuada. Las cámaras lo siguen. Los flashes iluminan la noche tapatía. Y Van't Schip no presume de frialdad alemana. Es holandés y la emoción del momento lo invade. No puede más. El sentimiento explota: "¡Viva México, viva Chivas!".

A pocos metros se encuentra la camioneta ya lista, con las maletas cargadas. El técnico holandés entra con agilidad, pero justo en ese momento le acercan un objeto que no esperaba: un sombrero charro rodea ahora su cabello.

Van't Schip lo toma con la mano, se lo acomoda y sale nuevamente del vehículo. Los flashes hacen olvidar que es de noche. El técnico levanta el pulgar izquierdo. Sonríe como nunca. Es un breve instante. Suficiente para dejar la última estampa de su emoción. El nuevo pastor ya está en el redil.