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¡Selección dorada!: Oribe, el héroe

Con dos goles del coahuilense el Tricolor hace historia al vencer 2-1 a Brasil, para subir a lo más alto del podio y cantar por primera vez el Himno Nacional en Londres 2012

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domingo, 12 de agosto del 2012

Foto: Vanguardia-Agencias
Foto: Vanguardia-Agencias
Con dos goles del coahuilense Oribe Peralta la Selección Mexicana Sub-23 brincó a lo más alto del podio en Londres 2012, al vencer en la Final nada más y nada menos que a Brasil, el monstruo sudamericano del futbol, el llamado Scratch du Oro que paradójicamente continúa sin conseguir la presea aurea en los Olímpicos.

Los dos “cepillazos” de Oribe, a los 28 segundos y al minuto 74, hicieron vibrar y gritar a millones de gargantas en todo México, pero sobre todo hicieron bailar de alegría a un puñado de habitantes del ejido La Partida, ubicado a unos 10 kilómetros de Torreón, quienes fueron testigos de cómo su hijo pródigo no sólo escribió con letras de oro su nombre en el olimpismo mundial, sino que también consiguió la primera medalla para un deportista coahuilense.

Por si fuera poco, Peralta pasó a la historia por marcar el gol más rápido en la historia de las finales olímpicas.
No es casualidad que en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española el significado de Oribe sea “artífice que trabaja en oro”, pues ayer el coahuilense trabajó, peleó y se fajó para que la Selección Mexicana consiguiera la anhelada medalla dorada.

Y de la mano de Oribe, Fabián, Mier, Corona y los demás héroes verdes, el Tri reinó en el pasto sagrado de Wembley y atrapó el oro olímpico, el primero en nuestra historia con el doblete de Peralta. Un premio a la cantera mexicana, campeona del mundo Sub-17 en 2005 y 2011.

La mesa estaba puesta para el Tricolor en su cita con la historia. La final atrajo a Wembley a 90 mil espectadores y los seguidores aztecas corearon con olés los pases de los muchachos, azuzados por el gol tempranero de Oribe que despertó en México a quienes apenas abrían los ojos y sintonizaban el encuentro.

A los 28 segundos, después de una viveza del jugador de Cruz Azul Javier Aquino, el coahuilense tomó el balón en los linderos del área, levantó la ceja, calibró la posición del portero Gabriel y disparó raso y colocado.

El segundo llegó a 15 minutos del final en jugada de táctica fija, donde Oribe dejó plantado a su marcador Hulk y remató solo un centro por derecha de Fabián.

México ha sido un conjunto sin estrellas: unas como El Chicharito porque su entrenador, Alex Ferguson, no le permitió alejarse del Manchester; otros, como Carlos Vela y Jonathan Dos Santos, porque prefirieron afilar su preparación en la Real Sociedad y el Barcelona, respectivamente; y otros como Gio Dos Santos, lesionado en la Semifinal.

Pero al final Luis Fernando Tena formó un equipo solidario, ordenado y adornado por las gotas de calidad de Marco Fabián, la velocidad de Aquino, la experiencia de Salcido y Corona y el olfato goleador de Oribe Peralta, que volvió en el momento indicado.

Por su parte Brasil, el país nacido para el futbol, acabó el encuentro con un enfrentamiento entre dos de sus defensas, Juan y Rafael, frustrados por la derrota.

Pese a que al final del encuentro el embate de Brasil puso a temblar a todo México con el gol de Hulk al minuto 91, al cual precedió un remate de cabeza de Óscar que se fue apenas encima de la puerta de Corona, la entrega y seriedad que mostró la selección azteca mereció este oro y este grito que unió a todo el país: “¡Viva México!”.